Echar en falta

Echar en falta

Josep Cobo. La viuda echa en falta al esposo. El huérfano, a sus padres. El extranjero, el hogar. La audacia bíblica consiste en hacer de estas figuras del desarraigo, no ya la representación misma de lo humano —como, si al fin y al cabo, no fuéramos más que viudas, huérfanos o extranjeros—, sino la única represenación de Dios ante la cual nos es lícito postrarnos. Que el hombre sea imagen de Dios no significa, pues, que el hombre sea algo así como una copia, aunque imperfecta, de la supuesta fuerza de Dios. Significa más bien que el estigma de un Dios sin entidad le pertenece como lo más íntimo. Al igual que Dios, el hombre no se encuentra en el mundo como en casa. De Dios en verdad solo poseemos sus huellas —esos rostros—, las cuales nos obligan hasta el final de los días, más incluso que si Dios se hubiera hecho presente como divinidad. (more…)

Passar de llarg

Passar de llarg

Josep Cobo.  És habitual escoltar allò de què l’important, respecte als temes de la fe, és experimentar Déu. I els qui diuen això entenen, normalment, que es tracta de tenir bones sensacions quan hom es dirigeix a Déu o, d’alguna manera, el té present. Un cop més, la nostra sensibilitat acaba sent la mesura del real. Així, un diu que ha tingut una experiència de Déu com pot dir que ha tingut una experiència per haver fet puenting o visitat les cascades del Niàgara. Però en veritat allà no hi ha experiència, sinó simplement un còctel de sensacions intenses. I això potser sigui suficient per al consumidor, però no per a qui sàpiga de què va aquest assumpte. Doncs, en tota experiència, l’experimentat és, precisament, allò que no acaba d’ajustar-se als estrets motlles de la nostra receptivitat o, per dir-ho, amb altres paraules,allò que segueix pendent en el fet mateix de fer-se present. (more…)

Vidas que saltan por los aires

Vidas que saltan por los aires

«Los olvidados de los olvidados» es la impresionante historia de un hombre loco, Grégoire Ahongbonon, un reparador de neumáticos que un día decidió dedicarse por completo a una misión: rescatar, curar y reinsertar en la sociedad miles de enfermos mentales. Hombres, mujeres y niños, encadenados, la mayoría en la intemperie, privados de comida y agua o abandonados en las ciudades desde niños, por sus familias… Ésta es la situación en la que se encuentran la mayoría de enfermos mentales africanos.

Josep Cobo. Las reacciones no suelen hacerse esperar. Después de ver «Los olvidados de los olvidados», la buena gente siempre se hace la misma pregunta —y nosotros ¿cómo podemos ser cristianos sin tocar fondo, sin ir tan lejos como Grégoire Ahongbonon?—… sin caer en la cuenta de que ésta es, de hecho, la pregunta del joven rico: cómo ir más allá de nuestras buenas costumbres… sin pagar el precio del seguimiento. O también cómo dejar que Dios entre en nuestras vidas, como suele decirse, sin que estas vidas salten por los aires. Pero lo (more…)

Porque yo quiero amor...

Porque yo quiero amor…

Porque yo quiero amor, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos.”  Os 6,6

Josep Cobo. Que Yavhé no quiere sacrificios, sino justicia es algo sabido. De hecho, el monoteísmo se sostiene en gran medida sobre esta convicción. Y, por lo común, esto se entiende de manera muy elemental: lo que quiere Yavhé no es lo que quieren el resto de lo dioses. Ahora bien, que un dios no quiera sacrificios es como si una mujer rechazara el anillo que le ofrece su prometido… a quien, por otro lado, dice querer con locura: algo no acaba de funcionar. Una mujer que no acepte la ofrenda de su prometido es una mujer que no quiere sentirse obligada a responder en igual medida. Es decir, no quiere sentirse en deuda con él. Sin embargo, ¿quién puede amar, si de algún modo no se siente en deuda con aquel o aquella a quien dice amar? (more…)