México asiste a la industrialización del tráfico de migrantes que atraviesa su país desde Centroamérica. El último mes de 2021, un total de 56 migrantes murieron aplastados en México al volcar el camión en el que eran transportados como ganado.

Paradójicamente, la política migratoria que solamente recurre a la represión de los pasos a pie o con medios de pequeña escala, provoca la industrialización del tráfico humano y el consiguiente aumento del número de migrantes que logra atravesar las fronteras. Se debe a que migrantes y traficantes asumen mayores riesgos, soportan muchas peores condiciones de viaje y logran penetrar con contingentes mucho mayores. A mayor represión fronteriza, mayor sufrimiento humano de migrantes que no van a dejar de intentar cruzar.

El tráfico humano a través de camiones es cada vez más frecuente desde que en 2018 se frustraron las caravanas de migrantes que entraban a pie en México. Ahora el tráfico está en su mayor medida en manos de mafias más poderosas, se realiza a escala masiva y recurre más a sobornos y chantajes de autoridades.

El jueves 9 de diciembre de 2021 se produjo un trágico accidente que hizo más visible el tráfico masivo de migrantes en camiones a través de México. Las 56 víctimas mortales y 107 heridas forman el horrible saldo de otra catástrofe del flujo migratorio desde Centroamérica al norte. Es la tragedia más numerosa de la crisis migratoria que sacude al continente.

Unos 166 migrantes —la mayoría guatemaltecos— eran transportados en el interior de un contenedor. Cada uno había pagado trece mil dólares. Uno de los migrantes, Emerson Mundo, detalló a la BBC que “en el camión íbamos en filas… Éramos tantos que no podíamos ir ni sentados” (González, 2021). Habían hecho ranuras en lo alto del remolque para que pudiesen respirar, pero el calor y humedad eran insoportables en el interior.

El accidente de Tuxtla

El vehículo del accidente de Tuxtla Gutiérrez era un tráiler con un remolque blanco que circulaba con exceso de velocidad, tratando de acelerar el transporte ilegal que llevaba. Cinco kilómetros antes del lugar del accidente había tenido que parar en un peaje y en su carril y caseta había un retén de control con Guardia Nacional y personal del Instituto Nacional de Migración (INM) ante el que pasaron impunemente. El presidente López Obrador negó que hubiera pasado ante ningún tipo de retén hasta que trascendió un video en el que se demuestra (Montenegro, 2021). No solo pasó un retén cercano, sino que ya había pasado otro anteriormente y en ninguno de los dos fue revisado por las autoridades (El Heraldo, 2021).

El conductor perdió el control en una curva a cien por hora, chocó con una farola y acabó volcando al costado de la calzada. El tráiler se desmembró, la cabina se soltó, la gran caja del remolque salió disparada y se rompió con las 166 personas en su interior. La mayor parte de ellas volaron despedidas y otras quedaron atrapadas entre los materiales del vagón. El conductor logró sobrevivir y se dio a la fuga. Decenas de cuerpos quedaron tirados sin vida sobre la carretera y las cunetas, mientras otros tantos yacían heridos de gravedad (Sánchez, 2021).

Sucedió a las afueras de la localidad Tuxtla Gutiérrez —en una colonia llamada El Refugio—, paso habitual de la ruta migratoria al norte. En esa misma ciudad, seis meses antes, en abril, la Guardia Nacional detuvo otro camión que llevaba 149 migrantes —131 hondureños y 18 guatemaltecos, todos varones y 28 menores de edad—. En esa ocasión, el conductor y su copiloto sí fueron detenidos y pasaron a disposición judicial (Rivero, 2021). El tráfico migratorio es intenso: cada día es alrededor de un centenar de ciudadanos extranjeros el que solicita residencia en México en la delegación del Instituto Nacional de Migración en dicha ciudad (Marroquín, 2021).

Miles de migrantes en contenedores

Este desastre que en su primer momento ha matado 56 personas, no es una excepción, sino que es un accidente que pone al descubierto el tráfico industrial de migrantes. Dos días antes del accidente de Tuxtla, la Policía Estatal interceptó otro vehículo con 143 migrantes hacinados en el remolque que arrastraba. Fue detenido en la ciudad de Huajapan de León, cerca de la frontera del estado de Oaxaca con Puebla. Los agentes oyeron voces en el interior del contenedor y al abrir se encontraron una masa humana angustiada. De los 143, 141 eran guatemaltecos y dos de Nicaragua (Europa Press, 2021).

El 19 de noviembre, tan solo dos semanas antes, también fue descubierto un convoy de dos camiones en la autopista al paso por Ixhuatlán, en el estado de Veracruz; en su interior contenían 600 migrantes de doce nacionalidades —401 guatemaltecos, 53 hondureños y otros de Nicaragua, El Salvador, Cuba y Venezuela, junto con 37 personas de Bangladesh, Ghana y Camerún—. Fueron los gritos desesperados de los migrantes los que alarmaron a los cajeros de la autopista y llamaron a la policía (Gómez y Villalpando, 2021). Entre los migrantes había niños y mujeres embarazadas (Reina y García, 2021). Los conductores fueron detenidos y parte de los migrantes huyeron para proseguir su migración.

El 8 de octubre, en el estado de Tamaulipas, se pararon tres grandes camiones con seis contenedores refrigerados y sin ventilación en los que transportaban 652 personas —355 eran niños y 179 de ellos se desplazaban solos, sin familiares—. La gran mayoría eran de Guatemala (564), 39 eran hondureños y el resto de El Salvador, Nicaragua y Belice. Había dos mujeres embarazadas y muchos sufrían deshidratación, hambre y problemas respiratorios. Cuatro personas fueron detenidas (Reséndez, 2021).

Son pruebas evidentes de un flujo de camiones que transportan seres humanos en peores condiciones que al ganado, que solo buscan las oportunidades más humildes en los países en los que hay algunas.

A lo largo del año 2021 se ha experimentado un aumento muy significativo de las migraciones desde Centroamérica, principalmente impulsadas por la violencia endémica, la represión política, la crisis sanitaria y económica, y el anhelo humano de proporcionar a su familia una vida decente.

Del modo migratorio agrario al industrial

Los camiones de migrantes y las grandes barcazas del Mediterráneo que desplazan centenares de migrantes en cada transporte, muestran la industrialización del tráfico de seres humanos. Las mafias buscan maximizar la rentabilidad de cada viaje. Se usan todo tipos de vehículos —desde furgonetas hasta ambulancias—, pero les compensa el transporte masivo como grandes tráileres de ocho ejes.

Las condiciones inhumanas del viaje —encerrados durante dos días, hacinados, viajando de pie sin espacio para sentarse, sin suficiente ventilación, una humedad opresiva y expuestos a enfermedades contagiosas como el Covid19— no solamente se debe a la miseria de los medios de transporte, sino que buscan que los migrantes estén lo más aislados posible, sin que puedan ser captados ni escuchados. Fueron los gritos y golpes de la gente lo que delató su presencia en los casos anteriores. Eso conducirá a que las condiciones de viaje empeoren todavía más para que no puedan ser detectados. Quizás sean narcotizados para el viaje o se usen contenedores más gruesos, propios del transporte de materiales peligrosos.

Pienso en los logos que hay impresos en muchos de los remolques y contenedores que transportan materias frágiles: no volcar, no mojar, no acercar al fuego, material inflamable, material biológico, transporte de animales vivos, etc. ¿Cuál correspondería a este dramático transporte? Se me ocurren unos cuantos: “Transporte Inhumano”, “Especie amenazada”, “Contenido peligroso”, “Material sufriente”, “No oír”, “No mirar”, “No preguntar”.

Frente al modo migratorio agrario —pequeña escala, a pie, visible, en contacto con la población local—, el modo migratorio industrial es masivo, invisible, por transporte de mercancías, totalmente dependiente de mafias y aislado de cualquier persona ajena. El modo migratorio más fácil de localizar y controlar es el agrario, cuando todavía es una relación personal, de escala humana. Si no se establecen vías migratorias legítimas y proporcionales a la demanda laboral del país de destino, la migración no se detiene, sino que pasa a otro nivel industrial, más difícil de identificar y eso aumenta exponencialmente el número de migrantes que traspasa las fronteras.

Esto es a lo que estamos asistiendo en México desde que en 2018 se paralizaron las caravanas: a la industrialización del tráfico de migrantes, lo que conlleva un mayor maltrato y sufrimiento de las víctimas del tráfico.

Referencias

  • El Heraldo (2021). Camión donde murieron 56 migrantes tras volcamiento no fue revisado por migración. El Heraldo de Chiapas, 15 de diciembre de 2021.
  • Europa Press (2021). Interceptados 143 migrantes centroamericanos hacinados en un camión en el estado mexicano de Oaxaca. Europa Press, 7 de diciembre de 2021.
  • Gómez, Eirinet y Villalpando, Rubén (2021). Aseguran a 600 migrantes en Veracruz. La Jornada, 19 de noviembre de 2021.
  • González Díaz, Marcos (2021). Accidente en Chiapas. BBC Mundo, 12 de diciembre de 2021.
  • Marroquín, Ainer (2021). Incrementa demanda en el INM de Tuxtla Gutiérrez. Diario de Chiapas, 28 de octubre de 2021.
  • Montenegro, José Luis (2021). México: surgen nuevos detalles del tráiler accidentado en el que murieron 56 migrantes en Chiapas. Independent, 16 de diciembre de 2021.
  • Rama, Borja (2021). Localizados 600 inmigrantes hacinados en dos camiones en Veracruz. ABC, 22 de noviembre de 2021.
  • Reina, Elena y García, Jacobo (2021). Al menos 54 migrantes muertos tras volcar el camión en el que viajaban hacinados en México. El País, 10 de diciembre de 2021.
  • Reséndez, Perla (2021). Rescatan a 652 migrantes en Tamaulipas que iban en contenedores. El Financiero, 8 de octubre de 2021.
  • Rivero, María del Rocío (2021). Rescatan a 149 migrantes que viajaban hacinados en un camión de redilas en Chiapas. Televisa, 15 de abril de 2021.
  • Sánchez, Hugo (2021). Vuelca tráiler con indocumentados, hay 54 muertos y 105 heridos. El Heraldo de Chiapas, 9 de diciembre de 2021.

[Imagen de Pexels en Pixabay]

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Doctor de Sociología, profesor de la Universidad Pontificia Comillas -donde dirige el Instituto Universitario de la Familia- y Research Professor del Boston College. Fundó y fue primer presidente del Global Social Sciences Network de IFCU. Es presidente de la Fundación RAIS, patrono de la Fundación BoscoSocial y patrono de la Fundación FOESSA, de cuyos informes es uno de los coordinadores. Forma parte de CVX y es miembro de su Consejo Ejecutivo Mundial.
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