Este artículo relata el caso de Stan Swamy SJ y los defensores de los derechos humanos en el contexto actual de la India y concluye algunas lecciones aprendidas de la campaña internacional de la Compañía de Jesús[i] llevada a cabo en coordinación con nuestros compañeros en la India, desde octubre de 2020 hasta hoy.

Antecedentes: Stan Swamy SJ y los defensores de los derechos humanos en el caso de Bhima Khoregoan

El P. Stan Swamy SJ fue un jesuita indio que dedicó más de 40 de sus 84 años a defender los derechos de las comunidades indígenas (adivasis) en Jharkhand y otros estados vecinos de la India. Jharkhand se sitúa al oeste de la India y está poblado por comunidades indígenas. Tiene el 39% de los recursos minerales de la India, pero el 40% de su población vive por debajo del umbral de la pobreza. Stan Swamy fundó el Centro Social Bagaicha, donde defendió los derechos a la tierra y los recursos de las comunidades adivasi reconocidos por la Constitución y las leyes indias. Junto con otras organizaciones, documentó en un estudio cómo los adivasi que reclamaban sus derechos eran encarcelados sin cargos ni juicio y languidecían en las cárceles durante años (los llamados «undertrials»).  Presentó un litigio público contra el estado de Jharkhand en nombre de más de 3.000 adivasis para que se resolvieran rápidamente sus casos. Desde entonces, estuvo en el punto de mira de las autoridades indias.

El 8 de octubre de 2020 se le acusó falsamente de tener vínculos con grupos extremistas maoístas (prohibidos en la India), de conspirar contra el gobierno y de estar presente en el incidente de Bhima Khoregoan, un acto convocado por organizaciones de las comunidades dalit y de las castas bajas, en el que estalló la violencia (según algunos, por parte de extremistas hindúes radicales), con el resultado de una persona muerta y varias heridas.  El 9 de octubre fue encarcelado en la prisión de Taloja, en Bombay. Anteriormente había sido interrogado durante horas en varias ocasiones por la Agencia Nacional de Investigación de la India.  El P Stan Swamy SJ negó todas las acusaciones -señalando que nunca estuvo en Bhima Khoregoan- y mencionó los motivos por los que creía haber sido detenido en un vídeo grabado dos días antes de su detención.

Fue el último de los 16 detenidos por el caso Bhima Khoregoan. Entre los demás encarcelados hay defensores de los derechos humanos, abogados, activistas, académicos y reconocidos miembros de la sociedad civil india, todos ellos conocidos por su defensa de las comunidades marginadas. Las acusaciones contra los detenidos de Bhima Khoregoan se basan en información extraída de los ordenadores incautados a los detenidos. Lo que es gravísimo es que,  según un informe de la empresa estadounidense Arsenal Consulting, las pruebas clave utilizadas para incriminar a varios de los defensores de derechos, entre ellos, el padre Stan Swamy SJ, fueron colocadas deliberadamente en el ordenador portátil del activista Rona Wilson mediante un programa de malware. El Washington Post pidió a tres expertos en malware que verificaran la validez del informe de Arsenal, quienes confirmaron su credibilidad. Más recientemente, The Guardian publicó artículos sobre la implicación de varios gobiernos -incluida la India- en la compra de Pegasus, un programa espía israelí, aparentemente con fines de seguridad, pero que en la práctica parece haberse utilizado para espiar a activistas, periodistas y defensores de derechos. Una lista filtrada de teléfonos intervenidos incluye a ocho de los dieciséis activistas detenidos en el caso Bhima Khoregoan.

Entre octubre de 2020 y mayo de 2021, la salud del padre Stan Swamy se deterioró debido a su estancia en prisión. Tenía 84 años, sufría de Parkinson severo, llevaba audífonos y había sido operado de una hernia. Su estancia en la cárcel coincidió con la pandemia de Covid 19 que, en la India, dejó más de 34 millones de casos y casi medio millón de muertos. En la prisión de Taloja, de hecho, hubo varios casos de covid. Stan Swamy también contrajo la enfermedad.

Se le denegó la petición de libertad bajo fianza en tres ocasiones.  Falleció en el Hospital de la Sagrada Familia de Bombay el 6 de julio de 2021 bajo custodia judicial.  Los familiares y amigos de los detenidos de Bhima Khoregoan han calificado la muerte de Swamy de «asesinato institucional«.

El contexto indio: la erosión de la democracia y los derechos humanos

Es muy importante contextualizar lo que le ha ocurrido al P. Stan Swamy en el contexto más amplio de la India. Como él mismo señaló en el vídeo que grabó dos días antes de su detención:

«Lo que me está ocurriendo (…) es un proceso más amplio que está teniendo lugar en todo el país. Todos somos conscientes de cómo destacados intelectuales, abogados, escritores, poetas, activistas, estudiantes, líderes, que defienden los derechos de los adivasis, dalits (intocables) y expresan su desacuerdo con los poderes gobernantes, están siendo objeto de ataques y encarcelamientos».

Hoy son muchas las voces que denuncian la erosión de la democracia y los derechos humanos en India, así como la deriva autoritaria del gobierno ultranacionalista de Narendra Modi. En efecto, a través de diversas leyes, el gobierno de Modi reprime cualquier disidencia contra sus políticas. En particular, a través de la Ley de Prevención de Actividades Ilegales (UAPA por sus siglas en inglés), modificada bajo su mandato, inicialmente concebida para combatir el terrorismo, pero que en la actualidad permite encarcelar a cualquiera que disienta públicamente de las políticas del gobierno por delitos de terrorismo o sedición, mantenerlo sin juicio durante años y denegarle la libertad bajo fianza. Miles de personas languidecen en las cárceles indias por el uso arbitrario de esta ley. Esto parece evidente si miramos el número de detenidos entre 2015 y 2019 -5.922 casos- y los realmente condenados -alrededor del 2%. Numerosas voces e informes internacionales se hacen eco del acoso a activistas y defensores y manifestantes por parte del Estado, como el informe[ii] de CIVICUS, que señala el deslizamiento de la India hacia el autoritarismo a través de la identificación de la disidencia con el antinacionalismo y las campañas de desprestigio contra los defensores de los derechos humanos. El Informe sobre la Libertad en el Mundo 2021 también señala que el gobierno de Modi y su partido BJP han intensificado la violencia contra la población musulmana y el acoso a periodistas, organizaciones no gubernamentales (ONG) y otros críticos del gobierno.

La campaña por Stan Swamy SJ y los defensores de los derechos humanos en India

A raíz de la detención de Stan Swamy, la Compañía de Jesús en la India se movilizó en una campaña con diversas acciones: movilización, comunicación e incidencia pública (advocacy) con el objetivo de liberar a Stan Swamy y a los acusados en el caso Bhima Khoregoan. Esta campaña debía tener un componente internacional, por lo que el Secretariado de Justicia Social y Ecología (SJES) tenía un papel que desempeñar, en estrecha coordinación con los compañeros de la India. El SJES también solicitó la ayuda de Jesuit Missions UK para coordinar las reuniones del grupo internacional que se creó. Las organizaciones jesuitas que formaron parte del grupo internacional fueron Canadian Jesuits International, CLC/CVC; CPAL, Irish Jesuit International, JESC, Jesuitas Comunicacao, Jesuitenwelt Austria, Jesuitenwelt Alemania, Jesuitenwelt Suiza, Jesuit Missions UK y Justice in Mining. Otras como Visibles, Radio Ecca o Jesuit Network ayudaron a difundir los principales mensajes y reivindicaciones de la campaña.

Algunas de las principales acciones e hitos:

– Gran movilización en la India y a nivel internacional, con posicionamientos, cartas y acciones de incidencia política a nivel nacional e internacional.  Por nombrar algunas, las cartas del Presidente de la Conferencia Jesuita de Asia Meridional, la declaración de la Conferencia Episcopal de la India, diversas declaraciones del Secretariado de Justicia Social y Ecología, las declaraciones de apoyo de organizaciones jesuitas, de los Provinciales europeos, de los Obispos de Inglaterra y Gales, así como numerosas cartas y declaraciones de organizaciones y redes de la sociedad civil india y de representantes políticos de la India.

– Se organizaron numerosas formas creativas de protesta: recogidas de firmas, canciones, oraciones, seminarios web, cadenas humanas, poemas. Se celebraron misas y oraciones en numerosos lugares. Numerosas cartas a las embajadas indias en varios países del mundo, así como actos de protesta y concentraciones frente a ellas.

Numerosas acciones de incidencia pública en varios niveles. Entre otras:

  • Naciones Unidas: Comunicado de prensa del 20 de octubre de 2020 de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos Michelle Bachelet.
  • El 3 de noviembre de 2020, el Vicepresidente del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria y los Relatores Especiales sobre la situación de los defensores de los derechos humanos y de las minorías emitieron una declaración en la que expresaban su preocupación por la detención arbitraria y el acoso al padre Stan Swamy en respuesta a su trabajo pacífico por los derechos humanos.
  • Unión Europea: En el ámbito de la UE (además de varias iniciativas de parlamentarios y funcionarios de Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Austria, entre otros):

o Carta de 21 diputados del Parlamento Europeo, incluidas las presidencias de los principales grupos políticos.

o Llamamiento para que la UE adopte una postura y presione a la India para que ponga fin inmediatamente a las violaciones de los derechos humanos, firmado por siete organizaciones internacionales de derechos humanos.

o Información solicitada al Gobierno de la India y acciones de la oficina y los representantes de la UE en la India, así como acciones del Enviado Especial de la UE para los Derechos Humanos.

Acciones con los gobiernos nacionales en diferentes países (Asuntos Exteriores, Derechos Humanos y oficinas internacionales) de Canadá, varios países latinoamericanos, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Austria, Portugal, España, entre otros, así como las Cámaras de Representantes (Congreso, Senado) de los países mencionados.

Concentraciones y protestas frente a las embajadas de la India en diferentes países (en 8 países de América Latina, Reino Unido, Alemania, España, Canadá, Estados Unidos…..).

Más de 1370 artículos en India y cerca de 200 artículos en medios internacionales (American Magazine, Avvenire, BBC, COPE, The Guardian, El País, the Tablet, Vatican News, entre muchos otros). Impactos y apariciones en medios de comunicación y páginas web de la Compañía de Jesús y de la Iglesia (páginas web de SJES, Jesuits Global, todas las organizaciones participantes en el grupo, así como Alfa y Omega, Vatican News, Vida Nueva, Religión digital y otras).

Campañas digitales y en medios sociales (India/internacional).

Hitos concretos: La fecha de encarcelamiento del P. Stan, el Día Internacional de los Derechos Humanos, los 100 días en prisión, hitos específicos basados en acontecimientos relacionados con el caso, como la denegación de la fianza o por otros motivos, el 84º cumpleaños del P. Stan Swamy el 26 de abril, la cumbre de derechos humanos UE-India en Portugal en mayo, etc.

En la página web de la Conferencia Jesuita de Asia Meridional se detallan muchas más acciones e impactos.

Aunque la campaña ha contribuido a concienciar sobre Stan Swamy y los defensores de los derechos humanos y la erosión de la democracia y los derechos en la India y a iniciar un movimiento de solidaridad mundial, no logró su objetivo de conseguir la libertad bajo fianza de Stan Swamy. A pesar de las continuas acciones y movilizaciones, Stan Swamy murió bajo custodia judicial y los encarcelados por BK siguen en prisión a día de hoy.  Este hecho nos obliga a reflexionar sobre qué más se puede o se debe hacer para conseguir los objetivos previstos.

Conclusiones y lecciones aprendidas

A continuación se exponen algunas de las conclusiones y lecciones aprendidas.

  1. Un tema de justicia claro y hablar con una voz profética es extremadamente importante para una campaña. En este caso, había una causa específica y concreta: la flagrante injusticia del encarcelamiento y trato degradante a un jesuita anciano y enfermo que había luchado toda su vida por las comunidades indígenas. Teníamos también un objetivo claro: liberarlo de la cárcel para que afrontara el juicio para demostrar su inocencia, tal y como el mismo quería. Al posicionarnos del lado de Stan Swamy, también nos posicionamos del lado de las comunidades indígenas a las que él defendía y por las que trabajaba. Esto, además de trabajar juntos en colaboración, aumentó nuestro sentido de pertenencia al cuerpo apostólico y a la misión universal de fe, justicia y reconciliación de la Compañía de Jesús.
  2. El propio proceso de colaboración y trabajo en red, en el que diversas organizaciones, se identificaron y se unieron para trabajar por la misma causa fue un factor muy importante. Trabajamos juntos en coordinación con nuestros colegas de la India, estableciendo una estrategia con diferentes hitos. Tuvimos reuniones periódicas facilitadas por Jesuit Missions UK. Ideamos algunas acciones para llevar el caso a la esfera internacional… el trabajo en red nos permitió aumentar nuestras capacidades y tener un mayor impacto contactando y obteniendo declaraciones de provinciales jesuitas en Europa y América Latina o Estados Unidos, de obispos en diferentes países, acceder a la Unión Europea y a las Naciones Unidas y obtener el apoyo de representantes políticos en diferentes países. También nos permitió llevar a cabo la misma acción en distintas partes del mundo y escalar nuestro impacto al vincularlas entre sí. Cabe destacar que el proceso fue creciendo a medida que avanzaba la campaña, lo que sugiere que cualquier campaña puede empezar de forma reducida pero que, con perseverancia, cobra impulso y atrae a otros.
  3. La necesidad de apoyo institucional y de base. Desde el principio, la causa contó con el apoyo al más alto nivel de la Curia jesuita y de la Iglesia, con declaraciones y cartas del presidente de la Conferencia Jesuita del Sur de Asia, de la Conferencia Episcopal de la India, o del propio Padre General en un mensaje en directo. También desde el Secretariado de Justicia Social y Ecología, con una declaración y un comunicado de prensa, así como fotos de representantes de la Curia sosteniendo carteles de «StandwithStan». Hubo un fuerte apoyo de base en la India, tanto a nivel de la conferencia de los jesuitas como de miles de personas, instituciones y redes en solidaridad con Stan Swamy y los defensores de los derechos humanos, incluyendo las comunidades indígenas.  Además, el movimiento recibió el apoyo de estudiantes, instituciones y organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil de todo el mundo.
  4. El aumento de las capacidades de incidencia y comunicación que nos permitió llegar a muchos más contactos de representantes políticos y medios de comunicación, así como un mayor impacto en las redes sociales… El trabajo conjunto nos permitió aumentar nuestras capacidades y nuestros contactos. También contamos con buenos materiales de la India y con cartas y poemas muy potentes del propio Stan Swamy desde la cárcel, como «No soy un espectador silencioso», «un pájaro enjaulado aún puede cantar»; o el vídeo del propio Stan Swamy grabado dos días antes de su detención. La defensa de los derechos, la incidencia pública lleva mucho tiempo y requiere capacidades específicas y dedicación. El riesgo de toda acción de incidencia pública es querer el fin sin poner los medios. Es, en muchos sentidos, la clásica tarea de Sísifo, y podría decirse que la campaña del padre Swamy es un ejemplo de ello. Pero el hecho de reunirse en torno a esta causa generó conocimientos, mejoró las habilidades y aumentó las  capacidades para defender otras causas. Tiene que haber una masa crítica de «defensores o activistas» dentro de la red que pueda proporcionar el liderazgo, los recursos y la investigación para llevarla adelante.
  5. Es necesario un esfuerzo más sostenido y la creación de relaciones para la incidencia pública y la comunicación. Trabajar con los representantes políticos en materia de advocacy es muy laborioso. En situaciones como la de covid 19, las dificultades aumentan ya que muchas personas trabajan online y las visitas o contactos son complicados. Aunque hubo un esfuerzo claro que dio resultados en términos de mayor apoyo y de llegar a espacios en Naciones Unidas o en la Unión Europea, creemos que la incidencia política debe construirse a partir de las relaciones cotidianas.  Creemos que hay que reforzar y anclar las capacidades de incidencia y las relaciones con los representantes políticos, así como con los medios de comunicación en las instituciones y redes jesuitas.
  6. Conexiones locales, nacionales y globales. Comienzo de un movimiento global y sentido de la solidaridad y la justicia. Hubo un enriquecimiento mutuo y un enriquecimiento individual al trabajar en relación con una persona como Stan Swamy, los defensores de los derechos humanos y las comunidades indígenas de la India. Conexiones locales-nacionales-globales muy interesantes. Sentido de pertenencia y privilegio de poder conocer y trabajar con Stan Swamy y poder solidarizarse con él y con los colegas de la India. Ha enriquecido nuestras instituciones.

Por último, la muerte de Stan Swamy bajo custodia desencadenó un auténtico movimiento de aprecio por su vida y su trabajo en la India y en todo el mundo, así como de indignación por la injusticia cometida, síntoma de la gravísima erosión de la democracia en la India actual. Actualmente continúan las acciones para exigir la reparación de la memoria de Stan, la investigación y la liberación de los defensores de los derechos humanos y los presos políticos de BK y el rechazo de la draconiana UAPA y de otras leyes.

***

[i] Agradezco a Paul Chitnis, director de Jesuit MIssions UK sus comentários a este artículo.

[ii] Citado por Prakash, Cedric (2021, Julio) Voces para la justicia y la esperanza en la India, Promotio Iustitiae n. 131, páginas 115-121, https://www.sjesjesuits.global/media/2021/07/PJ_131_ESP.pdf

[Imagen extraída de CPAL]

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Abogada, con diversos cursos de posgrado en migraciones, derechos humanos, cooperación al desarrollo y dirección y gestión de ONG y liderazgo de entidades sociales. 25 años de experiencia en cooperación al desarrollo en diversas organizaciones (los últimos 12 en Entreculturas, como responsable de estudios e incidencia pública). Desde hace dos años, coordina la incidencia pública, las redes internacionales y la comunicación en el Secretariado de Justicia Social y Ecología de la Compañía de Jesús en Roma. Intereses: educación, participación y refugio/migraciones, derechos humanos. Autora y coordinadora de numerosos artículos y publicaciones.
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