Jaume FlaquerYo soy de los que nunca he sido independentista, de esos que, al estar entre dos aguas (padre catalán y madre andaluza) he generado una especie de “agnosticismo” frente al nacionalismo catalán y al nacionalismo español, como si de una guerra de religiones se tratara. La impugnación del Estatuto de Catalunya por el Tribunal Constitucional dio el pistoletazo de salida para que este espacio intermedio se fuese progresivamente vaciando, hacia un lado y hacia otro. Los que queríamos una postura media nos encontramos en un no-lugar sin ningún partido que nos represente. Soy consciente, por otra parte, que lo “mediano” en Catalunya no es lo “mediano” en el resto de España puesto que los extremos de opinión son diferentes.

Toda sociedad tiene elementos de pluralidad que la retan constantemente. No sé si encontraríamos un país en el mundo en el que no haya dificultades para integrar alguna minoria, sea cultural, étnica, o religiosa. Hay que reconocer que la diferencia catalana y vasca ha sido sentida siempre como incómoda en España. Mientras lo castellano y lo andaluz eran vividos como algo “universal” en España, lo catalán y lo vasco eran considerados como algo “local”. Lo castellano era visto como “lo que unía”, lo “común a todos”, y lo catalán y lo vasco como lo “particular”, con riesgo de dividir. Por ello, algo castellano y andaluz podía representar a España en el mundo sin generar problemas (¡no en vano a la lengua castellana se la llama Spanish, espagnol…). Ahora resulta que lo “local” y “específico” se ha cansado de ser “particular” o “marginal” y ha decidido ser “universal”, creando un territorio independiente.

El gobierno debería querer saber cuáles son las causas de la dificultad de encaje de Catalunya y Euskadi en España si quiere llegar a solucionar el problema. Y el problema es que estando en una democracia, si no aciertas ni en el diagnóstico ni en las soluciones, pierdes a la gente, y al final tendrás que dejarla votar. Una disolución de los poderes de la Generalitat (con el artículo 155 o de manera encubierta) pueden funcionar en una dictadura pero en una democracia supone un riesgo enorme. Siempre tendrás que dejar votar al final. Una determinada política del Estado puede romper a la España que dice querer proteger.

Los independentistas también la rompen, por supuesto, pero ya es lo que quieren. Por eso la demonización de la CUP, de Pujol, Mas o Puigdemont desde el Estado no lleva políticamente a ningún sitio. Más bien les ayuda en sus objetivos.

Las dos preguntas claves son: ¿Qué están dispuestos a pagar los independentistas con la independencia? (porque no saldría ni gratis ni barato) y ¿qué están dispuestos a ofrecer a Catalunya los unionistas para que ésta se quede (¡a gusto!)?

Yo creo que los partidos independentistas no han dicho la verdad sobre el coste de la independencia. La crisis sería brutal porque España no la dará nunca gratis (¡hay que saberlo!). Y a ningún país europeo, con sus tensiones internas también, le interesa una Catalunya independiente.

Pero –y eso es lo más grave- percibo que pronto la gente de Catalunya dirá «¡la quiero cueste lo que cueste!» y ya no se la podrá comprar con una «tercera vía», ni se la podrá intimidar con quedar fuera de la UE (con el seguro veto español de que vuelva a entrar).

Por otro lado veo que el Gobierno es incapaz de ofrecer absolutamente nada. El PSOE (con sus barones) se ha opuesto siempre también a una tercera vía. Por eso, en Catalunya ya nadie cree en ninguna oferta. Por ello crece el independentismo. Y, al no haber ninguna oferta durante años, ha ido creciendo la desafección. Montilla lo advertía ya en 2007 dirigiéndose sobre todo a la política de su partido: “He de advertir de las graves consecuencias políticas de una desafección de Catalunya hacia España”.

Si gana el Gobierno, España seguirá unida pero rota de corazón. Catalunya añadirá un episodio más en su lista interminable de «agravios» históricos del Estado (una lista de siglos). Como pasa siempre, el agraviado recuerda y el agraviador olvida. Y después del olvido desde España se volverá a preguntar: “¿por qué se quejan siempre los catalanes?”

Y si gana la separación, el trauma de España será insufriblemente más duro que la pérdida de Cuba y Filipinas. La generación del 98 nos parecerá optimista comparado con lo que puede suceder aquí.

Si no hay diálogo y oferta creíble desde la política del Estado pronto será demasiado tarde. No quiero creer que lo sea ya. Cristianamente, el diálogo debe ofrecerse siempre.

Catalunya

Imagen extraída de : Wikipedia

¿TE GUSTA LO QUE HAS LEÍDO?
Para continuar haciendo posible nuestra labor de reflexión, necesitamos tu apoyo.
Con tan solo 1,5 € al mes haces posible este espacio.
Jesuita. Profesor en la Facultad de Teología de Granada (Universidad Loyola) y director de su Cátedra Andaluza para el diálogo de Religiones (CANDIR). Licenciado en filosofía por la UB. Licenciado en Teologia por el Centro Sèvres de París. Doctorado en Estudios Islámicos por el EPHE (Sorbona de París) con una tesis sobre el místico sufí Ibn ´Arabî. Ha realizado largas estancias en la mayoría de países islámicos del Mediterráneo, especialmente en Egipto (3 años). Ha publicado con Cristianisme i Justícia en su colección Cuadernos CJ Fundamentalismo (mayo de 1997), Vidas Itinerantes (diciembre de 2007) e Islam, la media luna… creciente (enero de 2016), así como diversos Papeles CJ como «Coronavirus: una sola humanidad, una común vulnerabilidad» (mayo de 2020) o «Palestina: la reivindicación imposible» (junio de 2021), entre otros.
Artículo anteriorAnte la escalada de tensión en Catalunya, una apuesta por el diálogo y por la garantía de los derechos fundamentales
Artículo siguienteContra el tráfico humano y la trata, vías legales y seguras. Testimonio desde Calais

74 Comentarios

  1. Como nacionalista e independentista desde hace más de 40 años, estoy dispuesta a pagar lo que sea… también nos sale muy caro estar unidos…
    No se que nos va a deparar el.futuro, si va a ser mejor o peor… pero como mínimo me ilusiona y tengo ganas de luchar y tirar adelante un pais petit i pacific, amarat d’escalafor i de suor de les persones que unides lluitem per tirar endavant… vull poder escollir el.camí de la taerra que trepito i comparteixo…

  2. Gracias por comentar María Elena. Como tú, dispuesta a pagar lo que sea, hay mucha gente. Seguramente un 20% de la población catalana (por decir una cifra sin contrastar). Seguramente otro 20% de independentistas sí que mirarán el precio, a no ser que el conflicto se agrave y digan, como señalo, «cueste lo que cueste». Si España quiere conservar a Catalunya debe convencer a este último grupo. Pero el tiempo quizás se acabe. saludos

  3. Gràcies per compartir les teves confessions, Jaume. M’ajuda a clarificar els ressons interiors de tot el que està passant. M’ajuda a comprovar que són sentiments i pensaments que no són neguits individuals. M’ajuda a assenerar-me per tal d’encaixar el moment social i mirar-ho amb esperança. Gràcies!

  4. Jaume, gràcies per les teves reflexions- opinions. Jo tambe soc barreja extremenya-catalana però amb casi 78 anys, soc jo , vull dir que es el que em sento:
    Catalana, més tot el que he viscut, i ja en tinc prou! A més del sentiment es PER DIGNITAT. Ja està be, no hem d’aguantar més humiliacions, desprecis i cargues abusives!!! Prou! Vull la independencia!!! Espero ens comprenguis!!! Amb serenor i amb bon humor i bonhomia!!!

  5. Josefina.
    gràcies per comentar. Tota opció política és totalment acceptable, i més si es fa amb humor i bonhomia. Jo he volgut, com tu ara, començar per un relat personal, perquè els relats de vida ens ajuden a comprendre els altres. I el diàleg, no és solament d’idees, sinó de persones que tenen històries personals, a vegades plenes de ferides.

  6. Debo vivir en otro planeta. Crecí de nilo en un pueblín de La Garrtoxa. Crecí, pero no nací. Era charnego, o como me llamaban xarnegu. Con menos de siete años, era obvio que yo no comentara en casa las humillaciones sufridas en la calle y en la escuela. Sobre todo en la escuela. Tanto me acosaban con ese insulto, que recuerdo haber acudido al confesionario y declarar: Padre me acuso de no ser catalán. El buen párroco, mosén Francisco Guillamet, ampurdanés de pura cepa (de soca-rel) me contestó: no diguis ximpleries. El cura había salvado la vida en la guerra huyendo y entrando, como muchos curas gerundenses, por Badajoz, donde ejercieron hasta que Esquerra y la FAI desaparecieron de la provincia al final de la guerra.

    Era el año 1952. Aprendí catecismo en catalán. La Doctrina, así se llamaban se enseñaba en el catecismo escrito en catalán por el obispo Cartañá. Ni que decir tiene que hablábamos en catalán, que en catalán predicaba el cura. Y que leíamos libros en catalán. A los pocos años empecé a leer la Bernat Metge. Por cierto, me gané el primer plumier por recitar a Verdaguer en L´Esbartjo Parroquial.

    Con los años, con la formación recibida, me costumbré a mirar las cosas con distancia. Y sobre todo con conocimiento de causa. Me enteré por ejemplo, lo cuenta Ferran Soldevila, que la guerra de sucesión empezó con algaradas estudiantiles por culpa de los jesuitas de Cordelles, que querían hacerse con la cátedra de artes de la Universidad de Barcelona.

    En la Universidad, donde uno pensaba que las cosas serían distintas, encontró el mismo odio cerval contra los xarnegus. Lo que pasa es que entonces algunos nos defendíamos. Y dábamos la cara, como aquel día en que un separatista avant la lettre se opuso a una demanda la mar de justa: que las normas de clases prácticas se dieran en bilingue. Quien los solicitaba era canario y en La Laguna no se enseñaba. La reacción impertinente del olotí fue «que es foti».Eran tiempos de la dictadura.

    En la facultad de filosofía de una universidad levantina cierto catedrático de ética había sido invitado a unirse a unas declaraciones corporativistas en favor de un profesor. La respuesta del cátedro fue: Dejenme estudiarlo si éticamente la reclamación me parece justa.

    ¿Es justa la postura secesionista? No sólo no es justa, sino que, moralmente, es perversa. Así lo reconocieron los obispos italianos ante las pretensiones de la Padania. Por una triple razón: va contra el bien común, arruina la paz y quiebra el principio de subsidariedad. A ello Juan Pablo II añadió que era una sociedad cementada desde hacía un siglo. ¿Desde cuándo está España cementada?

    Por supuesto que ninguna constitución europea reconoce el derecho a decidir, ni acepta referendums unilaterales. ¿Por qué tiene que pactarlo un gobierno responsable? El TC aquí, y el TC alemán en Baviera — Dios mío en Baviera, donde lla herencia de los reyes bávaros está por doquier– sostienen que no es constitucuional. Hay más razones jurídicas.

    Creo que la Iglesia está dando un triste espectáculo a través de sus obispios y curas de acá. Se ciscan, lo digo suavemente, en la doctrina que están obligados a proponer.

    No sólo es mentira cuanto dicen los separatistas (que no leen, si hojeasen siquiera los periódicos y se detuvieran en los artículos de Tortella, Jorge de esteban Frances de Carreras y todos los cibnstitucionakistas desde Jiménez de Parga), sino que es mentira lo que está divuklgándose ahora desde los púlpitos.

    Es mentira y, para un cristiano, objetivamente inmoral

  7. Gracias José M. por el comentario largo y por la introducción de vida. Yo, sin embargo, considero que cristianamente es neutro si Europa y España tiene que tener una distribución política de fronteras y otras. Eso es política. Lo cristiano es trabajar por la unión de corazones, la tolerancia, comprensión del otro, y la paz. Pero la unión o desunión administrativa lo veo un tema político. Lo cristiano es preguntarse cómo afecta a los ánimos de todos, convivencia y derechos de las minorías, una propuesta administrativa u otra.
    saludos

  8. Jaume, gracias por tu respuesta. No se trata de creer o no creer, sino de atenerse a normas de moralidad. Lo que va contra el bien común, es inmoral. Igual que lo que va contra la paz. Y si se quiebra el principio de subsidariedad, lo dijo in extenso la Mater et magistra, es intrínsecamente perverso. No otra cosa repusieron los obispos italianos, incluidos los de la Padania.

    La doctrina católica, como bien sabes¡, sólo reconoce el movimiento de independencia cuando se es una colonia o se está sometido a una tiranía.

  9. Los cristianos, efectivamente, no tenemos porque asumir que la vía político-administrativa es la que realiza nuestras aspiraciones de mayor justicia, paz, etc. Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. Ya nos hemos equivocado en muchos momentos de la historia por intentar construir el Reino desde el poder político. Para mi eso esta claro.

    Ahora bien, en cuanto alguien que se preocupa por los desafíos de la humanidad y la equidad en el mundo no puedo entender las posturas secesionistas. La gobernabilidad del planeta en el siglo XXI pasa por enfrentar juntos los desafíos globales y eso no se puede hacer en un contexto de estaditos y nacioncitas, dicho sea con todo el respeto para tales estaditos y nacioncitas. Los desafíos que enfrenta la humanidad hoy día son desafíos globales: el cambio climático, la seguridad, los flujos migratorios, una economía totalmente globalizada que genera más y más inequidad… Me decía hace unos meses unos caficultores Nicaragüenses que su vida dependía de la Bolsa de Nueva York, si el quintal de café se cotizaba por encima de X Dolares su vida era viable, si se cotizaba por debajo lo pasaban mal. En un mundo así, interconectado e interdependiente, en el todos dependemos de todos hay que crear estructuras supranacionales de Gobierno que sean efectivamente democráticas, a lo mejor las que tenemos no lo son pero hacia eso hay que avanzar.

    En los últimos 50 años ha aumentado la brecha entre los más pobres y los más ricos a nivel mundial, dice Thomas Piketty en su libro “El capital en el siglo XXI”. Es cierto, a nivel mundial la desigualdad ha aumentado pero a nivel de cada país, a nivel interno la brecha se ha reducido. Todo lo que cada bajo una misma estructura política tiende a igualarse. Si el planeta fuera un solo país, lo cual no es posible y tal vez tampoco sea deseable, la desigualdad sería menor porque existe una presión y una exigencia interna para que las dinámicas y los procesos se igualen. Si queremos que aumente la desigualdad en el mundo legitimemos el crear nuevos estados y naciones por aclamación popular. Eso es lo que intento hace el régimen racista de Sudafrica para justificar el Apartheid, crear sub-estados porque de este modo ya se ha creado una barrera que justifica la desigualdad: es otro país.

    Que nadie se extrañe si los empadronados en las zonas más ricas y afluentes de un país decidan irse, está claro que para ellos no tiene ningún sentido mantener un sistema de redistribución, les iría mejor por su cuenta. Legitimar el derecho a la Independencia es favorecer los procesos que generan desigualdad en el mundo. ¿Esto no le preocupa a un Cristiano?

    Lo siento Jaume, para mi este es un tema en el que no caben las equidistancias. Soy consciente de la intensidad con que la gente en Cataluña está viviendo este proceso y no es mi intención lanzar condenas sobre nadie, pero para mi las reivindicaciones independentistas no apuntan en la dirección en que debe avanzar la gobernabilidad del planeta. ¿De verdad piensan ustedes que va a ser posible firmar un acuerdo contra el cambio climático si la comunidad internacional pasa a ser una comunidad de 400 estados? ¿No hay coincidencias preocupantes entre el argumentarlo independentista y el “América First” de Mr. Trump?

  10. José María. Es cierto lo que dices del bien común, pero también la necesidad de escuchar a las minorías. En Catalunya hay un sentimiento mayoritario de pueblo y de minoría. De lo que se trata es de escuchar qué pasa y proponer algo positivo si es que no se quiere que se quiebre España política o anímicamente.

  11. Gracias José Alvalez por el largo comentario. En Catalunya hay también un independentismo ligado a nuevos movimientos que solo lo considera legítimo si incluye la creación de un Estado más justo, igualitario y social que el que tenemos actualmente. Estos, incluyen sin duda la solidaridad internacional como elemento constitutivo.
    Al independentismo egoista, por supuesto hay que rebatirle cristianamente, pero no por independentismo sino por egoismo.
    Lo que sucede también es que una solidaridad interterritorial sin reconocimiento (por no decir agradecimiento), no es solidaridad sino un impuesto que algunos catalanes viven «colonialmente».
    saludos.

  12. En la primera frase d’aquest article rau l’essència del conflicte que vivim i la seva possible ( i indesitjada ) deriva. Diu en Jaume Flaquer “Yo soy de los que nunca he sido independentista, de esos que, al estar entre dos aguas (padre catalán y madre andaluza) he generado una especie de “agnosticismo” frente al nacionalismo catalán y al nacionalismo español, como si de una guerra de religiones se tratara “.
    La situació que vivim, la manera que els catalans ens posicionem en relació a ella, té com explicació fonamental el sentiment de pertinença. La major part de les persones d’orígens exclusivament catalans desitgen la independència i per la majoria de catalans, com jo, que tenim arrels en comunitats de la resta d’Espanya la independència no és l’opció desitjable.. Quan es donen aquestes circumstàncies, aquests sentiments, el conflicte pot arribar a ser violent. I tenim un exemple clar a Europa. A l’antiga Iugoslàvia la separació de les diferents repúbliques es va produir de manera molt diferent. A Eslovènia, on la població era nacionalment homogènia, pràcticament no va haver-hi enfrontaments. A Bòsnia, on convivien sensibilitats nacionals diferents, la guerra va durar anys i l’odi encara perdura.
    Recordo que en les últimes eleccions basques una periodista de TV3 va preguntar a un dirigent destacat del P.N.B ( lamento no recordar el nom ) com és que el Parti nacionalista basc no tenia en el seu programa el dret a decidir. La resposta del dirigent del P.N.B va ser ( cito de memòria ): “ Miri, jo em sento només basc, no espanyol, però hi ha ciutadans bascos que també se senten espanyols. Si jo plantejo el triomf d’una opció sobre l’altre, això provocarà un conflicte greu. Sempre és millor el diàleg i l’acord “.
    En aquest moment a Catalunya ja estem instal.lats en el conflicte greu.

    A l’octubre del 2014 es va produir un intercanvi epistolar entre Jose Ignació González Faus i Jaume Botey a propòsit del 9-N, que va aparèixer en aquest bloc. Jo vaig fer un comentari, que vaig acabar amb les mateixes paraules amb les que finalitzaré aquestes línies.

    “…penso que hauríem d’escoltar, sobretot, les veus d’aquelles persones que fugen de la dinàmica dels radicalismes i la confrontació,
    Com a cristià i com persona valoro la pau i la justícia com a valors suprems. Tan de bo l’Esperit Sant ens il•lumini per preservar la pau i aconseguir la justícia.”

  13. Excel·lent, Toni. Solament afegir que si al voltant d’un 45% de la població catalana en els estudis d’opinió declaren que votarien per la independència, i si sabem que menys d’un 25% de la població té els 4 avis catalans, això significa que la meitat de l’independentisme té arrels de fora. Seria llarg plantejar hipòtesis però dóna què pensar.

  14. Gran article. Per una vegada, com poques en aquesta tan polèmica qüestió, lliure, sense interessos ni prejudicis, i que pretén construir i no pas destruir o deconstruir… Gràcies, Jaume. Només el diàleg salvarà tot plegat. I si el diàleg és franc i sincer, haurem d’escoltar-nos, i per escoltar-nos a tots cal preguntar-nos a tots, ergo… No podem seguir amagant el cap sota l’ala. La política és just això, afrontar les coses, no amagar-les. I certament: «cristianament el diàleg cal oferir-lo sempre»; si no, deixem de ser persones (els arbres no dialoguen, les pedres no dialoguen, els animals no dialoguen els núvols no dialoguen…; la condició dialèctica és propi únicament de l’ésser humà. No exercir-la és tan greu i escandalós com no exercir d’ésser humà. Què fem, doncs, amb la vida humana? Gràcies, Jaume.

  15. Gràcies Xavier. Tu amb el nostre grup de pau i religions estàs també ben implicat en l’esforç de comprendre els altres.

  16. Excelent article Jaume.
    En primer lloc voldria demanar disculpas per las faltas de la meba gramatica, dons mai he pogut fer una sola clase en el nostro idioma, jo soc d’una epoca en que era provit.
    Trobo el teu article excelent per el esperit de centralitat que despren.
    Segurament una gran majoria de gent estariam d’acord en la majoria dels seus punts, i no crec que costes gaire posarse d’acord amb la resta, siguem creients o no.
    Si la solucio als problemas de Catalunya depengues de la gent comu, no tinc cap dubta que arrivaria en molt poc temps
    Donat que cadascun dels politics nomes mira per el seu partit i per extensio per influr en el vot dels ciutadans, es imposible que ells trobin solucions, dons realment els ciutadans els importem molt poc, com dic cadun dells nomes mira el seu partit.

  17. gràcies Manuel per escriure.
    Un element pel pessimisme és que el problema en què ens trobem no és simplement degut als jocs polítics sinó a creixents recels entre la gent de diversos punts d’espanya.

  18. Estic completanent d’acord amb tu,anian crexents recels cap a Catalunya i els catalans arreu d’Espanya.
    Nomes tenim que veure tot el entorn politic i dels mitjans de comunicacio per entendre perque.

  19. Gracias por el artículo de Jaume Flaquer, que pretende ser ecuánime y aclarador en medio de la situación dramática de un golpe de estado perpetrado por un gobern que actúa (ilegítima e inmoralmente, en mi opinión) contra las leyes que juró o prometió respetar y hacer cumpllr.
    Esas leyes son (todo lo perfeccionables que se quiera) la expresión constitucional de una sociedad que desea que el imperio de la ley (pactada siempre en un parlamento representativo) trate por igual, y proteja de ese modo, a cada uno de sus miembros (eso de «los pueblos» me suena, o bien a ventajista y a defensa de privilegios económicos, o a demasiado a nazi o, como poco, a romanticismo decimonónico anti-ilustrado y reaccionario).
    Me parece estupenda la apelación a que todos los problemas de una sociedad política deben solventarse dialogadamente. Y vamos a necesitar hacer apelación constante a esa verdad después de este maladado 1-O.
    Me han resultado, en esa misma línea, muy iluminadoras las recientes declaraciones del abad de Poblet. (Podéis consultarlas en Religión digital). Y me ha gustado la intervención en este foro de José Mª Valderas, al que agradezco su relato y sus reflexiones.
    Fuera de eso y de algún escaso y tímido ejemplo más de libertad de disentir, las declaraciones de la mayor parte del clero catalán que se ha manifestado estos días no me parece que ofrecen más luz, salvando las distancias, que la que ofrecieron en su día las de los sectores mayoritarios del clero vasco, demasiado cobarde ante la violencia de ETA.
    Muchas desearíamos, también ahora en el caso catalán, una voz de la Iglesia, de sus miembros (quizá no tanto de su clero, que creo que tiene otras funciones), más libre del dogmatismo separatista y excluyente, que -perdonad que lo diga- muchos vemos en las antípodas del espíritu de Jesús de Nazaret.

  20. gracias por comentar, José.
    Me alegro de que hayas leído la pluralidad de declaraciones de las distintas instituciones (o personas) de Iglesia en Cataluña. Son mucho más variadas y matizadas de lo que han presentado algunos diarios españoles. Pienso por ejemplo en la noticia que dio el País diciendo en titular que la Iglesia se ponía de parte del «Govern». Dicho así es falso.
    Lo único que ha generado un amplio consenso (70-80%) es la voluntad de que la unidad con España o su separación sea algo voluntario y no impuesto (y por supuesto, el resto de España ha de poder decidir si quiere a Cataluña después y en el caso de que ésta diga que sí). Y esto, dado que es una mera cuestión de gestión administrativa, no me parece que el Evangelio tenga nada que decir al respecto.

    El Evangelio sí entra en los medios en los que se consigue la separación o en los que se mantiene la unión (uso de la fuerza, deslealtad y por supuesto de la violencia) y en las motivaciones (para la independencia: ser más ricos, desprecio, etc, / para la unión: espíritu colonial, querer el dinero catalán pero no a los catalanes, etc). Pero en las posturas en las que no hay ni lo primero ni lo segundo, el Evangelio queda al margen. La discusión es, pues, solo política (con todos sus componentes ideológicos y emotivos).

    Respecto al tema de ETA. Con la violencia (o la búsqueda de la provocación de violencia en el otro bando -la provocación) no cabe más que la denuncia.

    Y yo repito lo del artículo: la postura media y dialogante en Cataluña no es la postura media y dialogante de otros sitios de España. Cada una tiene el riesgo de ser vista como extrema desde el otro punto de vista. Hemos de estar atentos a esta trampa en la que los diarios y políticos nos intentan hacer caer.

  21. … Y ese 30% o 40% que querrían votar (en un referendum legal y pactado, no en éste) pero que votarían seguir con España, creo que lo que hay, más que una real demanda de soberanía, es un «dime que me quieres», un «España, ¡dime porqué me quieres!». El problema es que cuando en una pareja uno de los dos dice esto es que la relación es ya difícil. Toda respuesta a esta demanda de cariño suele ser forzada, postiza o imposible, puesto que un «síiiii, te quiero», puede sonar a hueco. ¡Qué difícil es rehacer sentimientos, recrear relaciones!
    El profeta Oseas dice: «La llevaré al desierto y le hablaré al corazón». Que así sea.

  22. Hola! Soy una madrileña que lleva unos 15 años fuera de España como religiosa misionera. Personalmente no me siento identificada con el mundo andaluz y no creo que este represente exclusivamente España. Debido a mi vocacion me he asimilado en una cultura distinta, bien distinta de la española, y vivo en una comunidad internacional. Personalmente, mi encuentro con catalanes fuera de España ha sido siempre encontrarse con gente de ‘casa’ con quienes inmediatamente habia un lenguage comun y no habia que explicarse tanto. Yo no encuentro diferencias raciales o culturales que nos hagan pueblos distintos…como las que encuentro entre los grupos etnicos de muchos paises africanos, donde vivo, y aun asi intentan vivir juntos. Creo que entre las relaciones de España y Cataluña se han colado problemas economicos no de indole politico. Como decia la gran Hannah Arendt la economia no debe interferir o dictar la politica. Desafortunadamentre lo hace. En el gobierno central encuentro tozudez…mucha y claro eso no ayuda pero tambien encuentro la misma tozudez en algunas fuerzas politicas catalanas…sorry to say. Desde mi rinconcito en Africa intento seguir lo que ocurre y rezo para que una solucion pacifica ponga fin a tanta retorica y demagogia. Dialogo dialogo y dialogo. Si esta es la respuesta Cristiana.

  23. Laura, gracias por tu llamada al diálogo y comentarios sobre el tema de la identificación. Lo que quería decir con lo andaluz es que por ejemplo, sevillanas, toros y flamenco es identificado fuera de España como español. Y de hecho, Remedios Amaya pudo representar a España en Eurovisión con su «Ay quien maneja mi barca», flamenco. En cambio JM Serrat no pudo cantar en catalán. Dicho esto, lógicamente, para ser español no hace falta que te gusten ni los toros ni el flamenco.
    Me alegro de las buenas relaciones en las que has vivido. Es importante porque cuando hay problemas éstas pueden borrarse o desfigurarse frente a las dificultades.
    Sin embargo, no todo es tema económico. Yo diría (a groso modo, y con porcentajes totalmente discutibles) que existe un 50% de independentismo cultural-histórico-lingüístico, que es un romanticismo «romántico», y que un 50% es un independentismo económico. Este último se ha exacerbado con la crisis, con los enormes despilfarros en infraestructuras fuera de Cataluña (aeropuertos vacíos, AVEs con costos irracionales, autopistas o autovías vacías…), que siempre duelen más e indignan más si los despilfarros se hacen fuera (que los que también se hacen aquí).
    Saludos

  24. La Carmela és una veïna meva, d’uns 65 anys, que als 18 anys va venir amb la seva família a viure a Catalunya procedent d’Andalusia. Viu en una urbanització i té jardí. Un dia d’estiu vaig veure arribar molta gent a casa seva i van fer un dinar al jardí. L’endemà li vaig preguntar què celebraven i em va contestar: celebràvem que fa anys que vaig arribar a Catalunya, ho celebro cada any i convido la família a dinar. Llavors va continuar: i en tota la nit no he pogut dormir. És clar, vaig dir-li jo, fer dinar per tanta gent …,devies estar molt cansada… – No,no- va contestar-me decidida, -no he pogut dormir de tan contenta que estic d’haver vingut a Catalunya-
    La vaig abraçar. Quina riquesa les persones que han vingut d’altres indrets i que han arrelat i estimen Catalunya.
    Jo vull una Catalunya social, oberta i acollidora , però, cal que sigui LLIURE.

  25. Lo primero, algo de contexto. escribo desde Galicia. El gallego no es mi primera lengua y mis orígenes familiares están en Extremadura y Galicia.

    Vivo la situación con mucha preocupación. Me gustaría que alguien me explicara por qué la entrada de la Guardia Civil en la Consellería de Economía, los registros y las detenciones de esa mañana se vivieron como un ataque a Cataluña, cuando eran acciones encuadradas en un proceso judicial (y, por lo tanto, con las garantías de todo proceso judicial). Por poner un ejemplo, cuando la misma Guardia Civil registró ayuntamientos en Galicia por orden de un juez, yo no pensé que había un ataque a la independencia municipal. Cuando arrestaron a Jaume Matas nadie pensó que se trataba de un ataque a Baleares.

    Me sorprende lo fácil que se recurre a identificar la postura secesionista con «Cataluña» o los catalanes. De tanto repetirlo, a veces da la impresión de que en algunos sectores del independentismo los catalanes que no están de acuerdo con ellos no son buenos catalanes. Algo así pasa también aquí, aunque en menor intensidad.

    No sé si estamos a tiempo de un diálogo «de razones». Jaume hablaba de la necesidad de sentirse queridos por el resto de España. ¿Cómo se ha llegado a esa sensación de no sentirse queridos? Lo digo porque no logro saber qué muestras de ese tipo de cariño he podido ver hacia Galicia, por ejemplo. Si cabe, la movilización del Prestige, pero eso probablemente hubiera pasado igual de haber sido en Asturias. Y no os preocupéis por el AVE: Nosotros aún no sabemos lo que es y, al paso que vamos, tendremos que ir a Barcelona para saber en qué consiste… Para que te hagas una idea, pudimos ir por autovía antes a Lisboa que a Madrid…

    Pero aunque no sé si puede ser fácil un diálogo sobre causas o razones (un comentario anterior hablaba de la humillación o el atentado a su dignidad que es no ser independiente; ¿por qué?), a lo mejor sí podríamos avanzar en la solución en común. Llegados a este punto parece claro que la solución es votar. Pero para ello es necesario un cambio constitucional o al menos un arreglo. Podría consistir en un referéndum en toda España para preguntar si estamos de acuerdo con un referéndum de independencia pactado en Cataluña. Posteriormente se haría el referéndum en Cataluña. Podríamos buscar la manera de que nuestras diferentes comunidades, además de dialogar de cómo hemos llegado a esto, nos comprometamos a promover ese referéndum en toda España.

  26. Gracias Angel por el comentario y el buen tono. Ciertamente Galicia podría quejarse y mucho de la falta de inversiones. Pero no sigo, porque yo no soy técnico ni economista.
    Respecto a lo primero que dices, yo mismo me sorprendo de ver a gente que ha apoyado todo el proceso y que se indigna con la reacción del gobierno central. ¡Era de esperar!

    Sin embargo, gente de ley en Cataluña o fuera sí tiene derecho a indignarse o al menos mantenerse atento: un partido atravesado por la corrupción como mínimo en su propia financiación no puede dar demasiadas lecciones de respeto a la ley.

    Para bajar al caso de Economia, la Guardia Civil no se protestaba solo porque tomasen material que demostrase la utilización de dinero público en el referéndum, sino contra el hecho de que el gobierno estuviese aplicando de facto el artículo de disolución de la autonomia, sin decirlo. Al apropiarse el Gobierno de los pagos de la Generalitat se está haciendo esto, en la práctica. Como las dos cosas coincidieron, la gente fue allí a manifestarse.

    Por otra parte, esa manifestación fue infinitamente más tranquila y pacífica que muchas de las manifestaciones que se hacen en España. No fue necesario ninguna carga policial. Por eso, la tramitación en la Audiencia para considerar Sedición a los manifestantes, creo que es una injerencia del gobierno en lo judicial. Entiendo que el gobierno piense que estamos en una situación de «guerra» donde se suelen limitar los derechos individuales, pero legalmente debe declararlo.
    Digo esto sin conocer los detalles jurídicos del tema.

    Lo que sí puedo decir es que en la conciencia pública hay el recuerdo de todas las veces que se ha bombardeado Barcelona (cada siglo). La llegada de la guardia civil hace aflorar todos esos recuerdos que generan inquietud, nerviosismo e indignación.
    Saludos

  27. Tu quoque Jaume? ¿Tu también atribuyendo al gobierno lo que es puro acto judicial? ¿Qué carga policial iban a activar los mossos si tenían órdenes de Trapero de proteger a los que chillaban contra la guardia civil y la secretaria judicial? El gobierno no tipifica los delitos. Los tipifica el legislativo y el juez lo aplica. Lo digo por lo de sedición. Mal andamos si avivamos el fuego y caemos en demagogia. En mala hora se le ocurrió a Peces Barba hablar de bombardear Barcelona. Lo mismo que los a por ellos de ese grupúsculo. Convertirlo en categoría es muy rastrero y carente de objetividad.

    La llegada de la guardia civil no genera ninguna inquietud. Son muchos los pueblos que los echan de menos. Sobre todo desde el aumento de la delincuencia especialmente agresiva de ciudadanos venidos ad hoc del Este.

    Con la óptima biblioteca que teneis en San Cugat y lo fácil que es consultar los libros para no caer en simplificaciones. Cuando hablan de la imposición del castellano, por citar un ejemplo, suelo remitir a quien así se expresa a la Biblioteca de Cataluña y que busque en el fondo de libros de los siglos XV-XVIII, desde la imprenta, cuántos libros hay en castellano y cuantos en catalán. Y luego hablamos.

    Con lo fácil que es enterarse estudiando. A mí me encanta seguir el desarrollo de la guerra de sucesión a través de la correspondencia inglesa. Es muy esclarecedor lo que le dice a la Corona británica el primer director del Observatorio de Greeenwich.

    Cuántas mentiras, Jaume. Cuántos lugares comunes se repiten acríticamente. Cuánta pereza mental. Que no tendrían mayor importancia si no las tiñera el odio al otro.

  28. Hombre José María, pensar que en España los actos judiciales son absolutamente independientes del gobierno sí que es ingenuidad. Pero no solo allí. ¿Alguien puede explicar porqué Millet sigue en su casa después de todo lo que robó en el Palau? Sin duda podría ser peor, sin duda en muchos procesos no se mete el gobierno, pero independencia total, no. Si no, no habría algunos artículos del Estatut considerados inconstitucionales y en cambio son legales en los demás.
    Tú, sin haber estado ahí, te es muy fácil asegurar que hacían sedición, pero fue una simple manifestación pacífica, en la que por supuesto no estuve. Pero mal andamos si me identificas con el odio solo por decir eso.

  29. Disculpa Jaume si de mis palabras has sacado que te atribuyo odio. Me pareció dejar claro que me refiero a la facilidad con que, en estos días sobre todo, se lanzan mentiras cargadas de odio contra un otro que no existe salvo en su mente , por pura maldad.

  30. Completamente de acuerdo, José María. Muchos estamos ya cansados de las flagrantes mentiras de los independentistas, de sus oportunistas posverdades. Yo empiezo a escandalizarme de la facilidad con que muchos se dejan seducir por elementales falsedades y manipulaciones. De momento sólo espero que caiga todo el peso de la Ley sobre los principales responsables de esta perversa locura colectiva. Y luego, pasado el tiempo y serenadas las cosas (tras años quizá de sufrimientos), habrá que hacer espacio para un diálogo sensato, racional y, ojalá sea posible, fraternal. En todo caso, no soporto más el narcisismo primario de tantos catalanes. Prou!

  31. Jaume, gracias por abrir este espacio de reflexión serena sobre un tema donde las emociones están tan a flor de piel. Me hace llenar un vacío y aliviar un sentimiento de pena cuando veo las dificultades para hablar sobre esto no solo entre el gobierno español y catalán, sino también entre amigos, familia,… que al menos en mi entorno tratan de no hablar de este problema para evitar “peleas”.

    Vaya por delante que coincido prácticamente con lo que dices, y aprovecho para compartir una reflexión que sigue una idea de una carta al director en el diario El Periódico.

    Los partidos que apuestan por la independencia estaban en todo su derecho en llevar al parlament una ley de referéndum y aprobarla (aunque probablemente hubiera sido mejor con otras formas). El problema comienza cuando el tribunal constitucional a instancias del gobierno español anula esta ley. Lo que sugería el autor de esta carta al director era que en vez de arengar al pueblo a salir a las calles, lo que debería haber hecho el gobierno catalán es acatar la resolución y denunciar al gobierno español ante un tribunal internacional para dilucidar quien tiene razón.

    Por un lado, el gobierno catalán dice que le ampara el derecho a decidir, que es un derecho humano como el derecho a la vida, a la salud, a la educación y a la no discriminación por razón de sexo, edad, religión,…, y esto está por encima de cualquier constitución.
    Por otro, el gobierno español insiste que este derecho a decidir está “transferido” al conjunto del pueblo español mediante una consulta en referéndum donde se aprobó la constitución española hace 40 años.

    Por lo tanto, es un conflicto de quién tiene la soberanía (el pueblo español o el catalán). No tengo ni idea de quién tiene razón ni de leyes, pero dado que ninguno de los dos bandos se ponen de acuerdo sobre este punto esencial, si existe este tribunal (¿tribunal de La Haya de derechos humanos?) y dicta sentencia a favor del gobierno catalán, debería celebrarse un referéndum con todas las garantías en Cataluña. Si el fallo es a favor del gobierno español habría que dialogar como llegar a conocer lo que queremos en Cataluña tras la reforma de la constitución.

    En cualquier caso, creo que el fallo permitiría comenzar un diálogo respetuoso, amable y sobre todo sin vencedores ni vencidos. Como se repite insistentemente en los comentarios a tu escrito, el diálogo desde una posición de igualdad creo que sería la postura más cristiana (lo que no tiene por qué ser malo para los no cristianos), pero sin una posición internacional vinculante, soy pesimista sobre el inicio de este diálogo sosegado. Para mi, el que Cataluña sea independiente o no es secundario, lo primario es el respeto y el entendimiento en un clima de armonía.

  32. José,
    Yo también estoy indignado de las mentiras. Pero la cuestión principal es preguntarse porqué han explotado durante estos años (aunque es un fenómeno recurrente cada siglo). Comprendo que estés harto del narcisismo de tantos. Pero, con la indignación no saldremos del problema sino aun nos adentraremos más en él, puesto que se da razón a los que dicen que ya no hay nada que hacer para mantener esto unido. A no ser que sea por la fuerza. Y claro, estar harto de ellos y quererlos unidos es una contradicción. Por tanto, como digo en el artículo, o hay un propuesta creíble que haga desistir a un 20-30% del independentismo actual (el resto seguirá), o el problema se resolverá a cara o cruz, pero con dolor en los dos casos.

  33. Gracias Felipe por comentar serenamente.
    Actualemente el caso catalán no cae dentro del derecho internacional de independencia, que sí es reconocido en las situaciones de colonialismo. Aun así, en los casos reconocidos como Sahara, Kurdos, etc., … eso no les sirve de demasiado.
    Sin embargo, en España estamos en una democracia. Por eso, aunque el derecho no lo ampare, dado que la ley brota del pueblo tiene sentido plantearse la cuestión, no como cuestión de derecho (aunque aquí en Cataluña a menudo se plantee así) sino como cuestión política. En Escocia y en Quebec no solo han encontrado legítima la cuestión sino que han hecho referendums.

    El derecho español no tiene ninguna duda en situar la soberanía en el conjunto de los españoles y no en sus partes. Sin embargo, si la voluntad independentista llegase a proporciones cercanas al 70% o 80%, España, como democracia, no tendría manera de pararla (de manera democrática). España no es ni Turquía, ni Rusia, ni es lo que era en otros siglos.
    El quid de la cuestión para mí, es qué se quiere hacer para no llegar a esa proporción.

  34. Comparto con vosotros un artículo de Juan Masiá, que me ha parecido muy esclarecedor (y con el que me identifico). Lo he leído en Religión Digital:
    (Juan Masiá, sj.).- Sí al referendum, con diálogo. Pero antes, silencio del Zen. ¿Qué recomendaría a Rajoy y Puigdemont? Que hablen sin tapujos. Pero, primero un presupuesto: antes de cruzar las piernas en el sillón del diálogo para hallar la solución del pacto, siéntense en postura de Loto sobre el cojín del Zen, para hallar la solución del silencio.
    Unos y otros, unas y otras, todos y todas necesitamos una cura de silencio meditativo para salir de la ilusión del yo, salir del espejismo de la identidad, desengañarse del mito soberanista, del autoengaño independentista y de la pesadilla nacionalista.
    Son todas esas ficciones del «yo». Un yo que no se ha curado de la ignorancia original que le hace creer que «piensa, luego existe». (Unamuno habría dicho que hace falta «desconcientizarse», Oliver Sachs aconsejaría «vivir sin cabeza».

    Ese «yo» es incapaz de salir de sí y romper la muralla que él mismo construyó alrededor de su cabeza; más aún, ni siquiera es capaz de descubrirse ante la realidad y quitarse el sombrero o la gorra nacionalistas: ya sea el sombrero del nacionalismo de estado -autoritario y centralista-, ya sea la gorra del nacionalismo de campanario aldeano -estrecho de miras y con alergia testaruda contra cualquier injerto federalista-. (Ojalá Pedro Sánchez fuera capaz de persuadir a ambos para que canten al unísono con Schiller la sinfonía de lo uno y lo múltiple… Pero, por desgracia, los excesos del «yo» son como las células de las metástasis del cáncer peleando contra las infiltradas para terapia. Operaciones drásticas no frenan la guerra y con la derrota final unas y otras pierden y perecen).
    Me preguntan amistades japonesas por mi nacimiento y apellido, porque el Masiá les parece catalán. «No, respondo; nací en Murcia, de madre nacida en la región (que no nación, ni reino) de Murcia y de padre nacido en la de Alicante; mi ciudadanía es española y tengo estatuto de residente japonés. Tengo también familia en Barcelona y buenas amistades catalanas (en los momentos del atentado terrorista me sentía especialmente cercano a ellas).
    Si me siento español fuera de España, es por ser murciano. Pero, precisamente por sentirme español, es por lo que puedo, estando fuera de España, sentirme gallego con los gallegos/as, vasco con los vascos/as, andaluz/con los andaluces/as o catalán con los catalanes/as, o balear o canario, etc…» Lo cierto es que me siento hasta muy portugués con los portugueses, aunque por avatares históricos sean otro estado nacional.
    A pesar de esta explicación no se satisfacen mis amistades japonesas, que siguen haciendo preguntas, porque están viendo y oyendo las noticias internacionales sobre el pseudo-referendum (que, según el medio de comunicación que informe, parece a unos trágico, a otros cómico y a la mayoría tragi-cómico por su mezcla de ridiculez e ilegalidad).
    Respondo que no se puede elegir entre Cataluña y España, porque eso sería como optar por el mar sin olas o por las olas sin mar. Me dicen que la comparación es un tanto oriental. Naturalmente, que lo es. Por eso he recomendado a Puigdemont y Rajoy que, antes de dialogar se sienten en postura de Loto a meditar en silencio para salir de su ego. Y todos nosotros y nosotras también, para que se nos otorgue la gracia -¡amazing grace!- de reconocer que no existe el yo absolutamente independiente, sin relación y sin evolución y transformación.
    Quien fuera capaz de vivir en silencio esa espiritualidad integral e integradora, no propiamente «oriental» sino de «otro Oriente y otro Occidente» en la dimensión de profundidad de la vida, no tendría miedo a despojarse de toda intransigencia y entrar, después de ese silencio, en el mundo del diálogo cívico, el pacto democrático y la negociación política.
    Con esa actitud básica, no se tendría reparo en asumir futuros desarrollos del esquema de convivencia, incluso aquellos que parecieran, a primera vista, incompatibles entre sí u opuestos como, por ejemplo, las hipótesis siguientes:
    1 Si me dijeran que, después de un proceso -sereno y justo, democrático y legal- de diálogo, se ha llegado a la conclusión de una nueva república catalana independiente, no me costaría aceptarlo.
    2 Si me dijeran que, después de un proceso así (y no sin esa condición), se ha llegado a elaborar una nueva estructura federal que, con una nueva Constitución, integra de un modo nuevo las diversas naciones, regiones y pueblos de este país, lo asumiría igualmente.
    3 Si me dijeran que, después de un proceso así (y no sin esa condición), se ha llegado a una conclusión no independentista, pero sí modificadora de la presente estructuración y condiciones de la autonomía, también lo aceptaría del mismo modo.
    4 Si me dijeran que -hipotética y utópicamente, por un giro histórico en el futuro-, después de un proceso así (y no sin esa condición), se había llegado de acuerdo con el vecino estado nacional portugués a un acuerdo para crear los Estados Unidos de Iberia (con la capital en Lisboa, el Senado en Barcelona y el Museo histórico en Madrid), tampoco me costaría aceptarlo.
    Estas cuatro propuestas-ficción no han sido más que un experimento mental, como ejemplo y pretexto para recomendar la solución de los conflictos mediante el diálogo. Pero requieren como presupuesto para la «solución» de los falsos conflictos, la «disolución» del «ego» por el rodeo del silencio.
    Por consiguiente, una esterilla de tatami y un cojín de meditación Zen, señores presidentes y señores diputados, y… pidan a Rajoy y Puigdemont que respiren hondo en silencio durante unas horas.

  35. HOla, soy de Albacete. Ante todo muchas gracias Jaume por esta serena reflexión, tan lúcida como esos cuadernos de CiJ que tanto me han ayudado. Por eso pido excusas de antemano si además de argumentos vierto en esta opinión algo también de sentimientos.
    Me crié escuchando a Lluis Llach, del que tengo toda la discografía y me ha ayudado a poner palabras y música a muchos escenarios de mi fe cristiana y de mi compromiso socio – político. En cuanto fui por primera vez a Cataluña visité Montserrat y allí me compré con devoción un ejemplar del Nou Testament para escuchar la voz del Maestro de Nazaret y de su Espíritu en la bella llengua catalana. He admirado y aprendido mucho de la aportación catalana al difícil proyecto de un pueblo, nación, estado… suma de realidades que se llama España, porque sí, tiene nombre, desde los romanos, que aún son más antiguos que la Marca.
    Pero ahora, y lo siento mucho, estoy decepcionadísimo con la postura de los que parecían progresistas y van de la mano del nacionalismo más rancio y carpetovetónico o de una propuesta quimérica de Jauja. «mañana empieza todo». Que hablan de opresión, nada menos, y dejan caer el franquismo solo de esta parte del Ebro, y no fue así, no fue así. Cuando en el resto de España se ha practicado, aunque no os lo creáis, un nacionalismo de baja intensidad (aquí la bandera solo está en los organismos oficiales o festejando la selección de fútbol, pero el procés va a conseguir que la llevemos hasta en la ropa interior) mucha gente en Catalunya ha tirado tanto de emocionalismo identitario que se ha despertado también esa pelagra entre nosotros, y sí, ha sido desde el procés, por más que penséis que se debe solo al PP. Todos estamos ya cansadísimos. Si no ha habido un «encaje» justo de Catalunya en España ¿cuál ha sido el de los territorios «castellanos» que no tuvimos universidad hasta hace cuatro días? ¿cuál es la «sobrefinanciación» que injuria el sentido de lo justo cuando los supuestamente beneficiados estamos por debajo de todas las medias económicas, sociales…? El encaje lo es difícil para todos, eso era lo grande y meritorio del esfuerzo, no la parca contabilidad de lo mío y lo tuyo.
    Siempre creí que lo más apetecible de España era la posibilidad de crear y aportar al mundo de las fronteras y los muros una experiencia de convivencia en la diversidad. Hace ya años me dijo un exmilitante del PSUC que el catalán, hoy gozaba de una salubérrima situación. Por todo ello, creo que si uno quiere ser independiente cuenta con todo el derecho del mundo a sentirlo y expresarlo, pero sin razones históricas leídas con un etnocentrismo que insulta la inteligencia y el sentido de la justicia, basta con que sea su libre voluntad. Otra cosa es cómo se conseguiría, pues nos debemos a una reglas políticas que a todos nos incumben, aunque impongan plazos que puedan parecer insoportables. Muchos queremos que se pueda decidir, pero tendrá que reunirse el consenso necesario
    Dices Jaume en una de tus respuestas que Cataluña necesita que le digan por qué queremos estar unidos, que la quieren. Y la queríamos, por eso muchos preferíamos estar juntos y para ello se encogió más de lo que se reconoce el sentido de lo español, Con todo el dolor del mundo, venderé en ebay mis discos de Lluis Llach y me uniré en oración a los de la estelada congregados por los mosens de aquí y de allá para implorar al Dios de la tierra (heimat… qué triste) la pronta independencia de Catalunya, a ver si así, los «otros» como diría Galeano, podemos tener cultura además de folclore, podemos ponerle un nombre al país que vivimos y no llamarlo siempre «estado», que es una herramienta de la sociedad y no la fuente de la que mana el pueblo. Bon dia a tothom.

  36. Benvolgut Jaume Flaquer, jo també pensava així però no ha estat possible potser perquè és impossible esperar que el que obté el poder per la força i repressió, només amb la força sap manar. Lluis de Requesens era el Comendador Mayor de Castilla, es a dir eren els catalans els que governaven els Regnes de les Españas. Com no hem d’estimar Espanya si la vam parir i cristianitzar nosaltres a partir de la conquesta de diversos regnes en mans dels musulmans. El 1714 tot va canviar, el rei encara és un rei francès amb la seva flor de Lis al nostre escut i el govern d’Espanya encara esta en mans dels seus servidors instal·lats a Madrid. Fins que Catalunya no recuperi la seva llibertat de governar-se poc es pot fer per articular un altre projecte per Espanya. Per caminar junts cal refer el camí. Des de l’antiga capital dels Ibers no és promouran actituts contra Iberia, tot el contrari, ajudaran a la resta d’Ibers a alliberar-se del rei Borbó per tornar a la república, la nostra forma d’organització social originaria.
    Qué tinguem sort
    si fem be les coses i les raonem, la tindrem

  37. Francisco Javier,
    gracias por tu sensato y excelente comentario. Aunque pidas disculpas por verter sentimientos y no solo argumentos, pienso que los diálogos verdaderos en momentos o cuestiones difíciles deben comenzar por los sentimientos precisamente y por una narrativa personal. Por ello yo empecé con algo autobiográfico.
    Estos días (y desde hace años) hay demasiada palabra que quiere pasar por argumento racional y es en realidad proyección de la propia historia persona llena de sentimientos e incluso re-sentimientos. Así se produce una escalada retórica de argumentos y contra-argumentos que no llevan a ninguna parte.
    En cambio, cuando uno empieza con su propia historia y cómo ha influido en sus sentimientos, uno no puede más que acoger, escuchar y respetar. Y, de esta manera, los argumentos posteriores aparecen más razonables que cuando se lanzan argumentaciones que quieren venderse como razones absolutas.

    Israel, en el libro del Deuteronomio, no presenta la Ley como algo simplemente caído del cielo, sino la enmarca dentro de su propia historia como pueblo: «mi padre era un arameo errante….»

    Lo que estoy viendo por aquí es una especie de mesianismo (que no sé si escribirlo con dos ss, Messi-anismo, o con a, Mas-ianismo) milenarista de una nueva religión que predica estar viviendo los tiempos finales, en los que solo se puede estar «conmigo o contra mí». Si llegase a ganar la independencia nos encontraríamos descubriendo en uno o dos años que hay que volver a soportar los dilemas y debates normales (y difíciles) de la cotidianidad política. Ojo! ¡Muhammad Mursi ganó la revolución contra Mubarak pero no aguantó un año! Porque no era suficiente con «querer» sino que había que gobernar bien.

  38. Josep,
    suposo que tu com a historiador dels Requesens i de Carles I, enyores aquella monarquia per sobre de la borbònica. En ser impossible tornar al passat, apostes per la República catalana.
    Em sembla que una independència catalana incendiaria la política española amb conseqüències imprevisibles, però molt greus en tots els escenaris.

  39. Jaume,
    Escribo en castellano para que pueda leerlo más gente.

    1. Confesiones «propias». .. Yo soy de las que todavía piensa que el clero es un instrumento de Dios para el hombre y que eso de las ideas » propias » del clero tiene sus peligros. Por respeto a ti, lo dejo aquí.

    2. Castellano/andaluz vs. Catalán/Vasco me parece como mezclar churras con merinas. No se puede «universalizar» una imagen que evoca sentimiento de»España» con un icono como la ikurriña o la sardana o los castellers…. Que ostentan personas sin ningún sentimiento de España. No es coherente, de entrada. Y no sería creíble.

    3. Por supuesto, Castilla siempre ha sido sinónimo de unión. ¿O quizás habéis olvidado que la reconquista de Hispania la llevo a cabo gran parte de Castilla con la sangre de los Castellanos? Creo que no se puede demostrar más sentimiento unionista.

    4. Eso de que lo marginal o particular quiera ser Universal…. Hasta donde sé, creo que a nuestro Señor, Jesúcristo, le parecería pura soberbia y orgullo. No creo que los cristianos tengamos que adoptar estás posturas.

    5. El gobierno no debe perder el tiempo y jugar a adivinar por dónde van a salir los separatistas la próxima vez. También creo que este tipo de conjeturas y adivinación tampoco es bien visto por la Iglesia. Pensar y calcular para actuar es manipular y engañar. Jaume, la verdad una. Estás en Dios o no estás. Y si estás …. Cumples los mandamientos y te dejas de conjeturas. Los catalanes y los vascos ya hace muchísimos años que están poniendo «pegas» y es una pérdida de tiempo además de una perversión del modelo cristiano, en mi opinión. Desde el cristianismo,, obedecemos la ley y no nos sumamos a caprichos personales o separatistas.

    6. Por supuesto que España no va a regalar la independencia. No creo que ningún otro país lo hiciera. Del mismo modo que en Derecho Civil, el divorcio tiene un coste económico, del mismo modo Cataluña va a tener que devolver o compensar económicamente lo que la lógicamente se ha acumulado aquí gracias al resto de los españoles, donde también meto a los andaluces, extremeños, albaceteños… Que dejaron sus ciudades natales y regiones para venir a levantar la Cataluña que hoy no los respeta.

    7. Si la gente dice o dirá Sí, cueste lo que cueste…. Entonces, nos tenemos que hacer más preguntas, muchas más, y no precisamente de la gestión del Estado Español si no del come cocos nacionalista de los medios de comunicación y de la política de la inmersión lingüística y cultural que lleva dándose en las últimas décadas en Cataluña orquestada por la clase política catalana.

    8. Si gana España … El día 1 de Octubre. España no seguirá unida, porque ya hace tiempo que no lo está. La semilla del separatismo se plantó durante la misma transición y la falta de coherencia de los partidos políticos dió lugar a alianzas políticas absurdas sólo para «rascar» al gobierno central competencias y trato de favor. Y eso…. Esa manga ancha y esa sarta de mentiras e incoherencias es lo que ha dado lugar a que los dirigentes catalanes saliben tanto al pensar en que podrían tener un pastel entero para ellos. Esa codicia de poder es lo que ha contaminado las mentes de los catalanes gracias al goteo malayo que ha sostenido en el tiempo la mala y perversa voluntad de la Generalitat con la inmersión lingüística, la publicidad engañosa de la generalidad respecto a España, el come cocos en los medios comunicación propios (catalanes), en las escuelas….
    9. Si gana la Separación… Estoy de acuerdo que será un trauma para España entera, pero sobretodo para la memoria de los que fallecieron lejos de su tierra natal en Cataluña siendo » charnegos» y dejando inexorablemente la mente inocente de sus hijos y nietos en manos de una escuela catalana partidista y manipuladora que sólo busca contaminar sus mentes y su visión de la patria Española… Qué fuerte!!!!
    Las competencias en materia de educación han sido una trampa planeada por Pujol…una trampa a largo plazo …. La dinamita de los separatistas del 36.

    10. Si Cataluña hubiera sido francesa, no estaríamos en esta penosa situación. El centralismo francés jamás hubiera sido empatico con un (para los franceses) dialecto llamado «patois» que no llegaba a la categoría de idioma. Me río yo de la imagen fascista del partido popular… Me río yo… Francia por ser centralista y defender la unidad jamás ha sido llamada fascista. Por qué??? ¿Tendrá que ver con el autoengaño del español que lleva 40 años intentando parecer moderno, progre, empatico y tolerante??? Las cosas son sólo de una manera, Y Verdad es solo una. Y no podemos servir nunca a dos señores.

  40. Remei
    veo que no compartimos la misma opinión, pero gracias por leer el artículo y escribir pomenorizadamente.

    Sí estoy de acuerdo en que con Francia la historia de Catalunya habría sido muy diferente puesto que allí la pluralidad aun se entiende menos que en España. Pero no es seguro que su uniformización hubiese triunfado. Cataluña, e incluso Barcelona, tiene más población que cualquier segunda ciudad francesa. La asimilación no habría sido tan fácil como lo fue con el territorio francés. Córcega no deja de ser un dolor de cabeza para el «hexagone»

  41. Con todo mi respeto y con la tolerancia que admitan:
    Está claro que la culpa siempre es de los que desde fuera roban a los catalanes, es decir de los otros españoles y el PP. Los catalanes siempre han sido unos sufridores martirizados por la escoria castellana. ¿no?. En cataluña todo se ha hecho siempre bien. Hasta este proceso ¿no?. La libertad siempre ha reinado – perdón – quiero decir ondeado, en tierras catalanas, como por ejemplo cuando se perseguía por rotular sólo en castellano. etc etc. En fín, que hay catalanofobia. Hispanofobia en Cataluña no,. verdad?. Pues bien: Los independentistas catalanes son los que nos roban el derecho a decidir de todos los españoles en su conjunto. Porque la soberanía de España es de todos los españoles.

    Por lo mismo que necesitan mantener el argumentarlo manipulado de Felipe V y otros de hace siglos, yo como cristiano, me sitúo en los primeros años de cristianismo y enarbolo las corrientes gnósticas de entonces, así como los evangelios apócrifos, y en las herejías de la época y me libro de ir a misa los domingos y fiestas de guardar, comulgar por pascua florida, y demás mandamientos de la iglesia. Este cristianismo que desde CYJ se postula, es muy delicado. Hay que ser muy mesurado en opiniones y juicios y muy legal. Porque si no se entiende bién hace mucho daño. Yo por mi parte seguiré mi particular relación con Dios y con el prójimo.

    El problema catalán sólo se arreglara con dinero (o diálogo para pedir más dinero). Y dentro de cuatro o cinco años, volver a empezar. Mírese la historia en la democracia. tc.
    Cada vez pienso que es mejor que se independicen, pero con frontera y aranceles para vender sus productos en España. Supongo que encima querréis que nos bajemos los pantalones. Pues NO, en un divorcio, quien se va, se va. Como soy un charnego al que han abierto los ojos, dejaré de comprar productos catalanes, vascos y navarros. Si colaboro con un mejor reparto de la riqueza nacional y del iva, quizá cumpla con alguno de los preceptos del evangelio. Si Cataluña tuviera el nivel de renta de Extremadura, seguro que no pediría la independencia. LA PELA ES LA PELA!
    (la reciprocidad es una actitud que se puede convertir en valor)
    PD/ con respecto al diálogo, de acuerdo!, aunque no recuerdo tu postura cuando Pedro Sanchez, decía aquello de No es NO!

  42. Yo lo que aprecio con desazón es que en Cataluña y en el resto de España miramos al mismo sitio y vemos cosas diferentes. Estamos hablando todo el tiempo sobre “ese electrodoméstico de ahí” y yo estoy viendo un frigorífico y tú estás viendo una lavadora, y no nos hemos dado cuenta. Desde Cataluña se ve un divorcio, y desde el resto de España vemos una amputación. Mientras yo no entienda que tú estás hablando de un divorcio y tú no veas que me estás planteando que me amputen la pierna sin dejarme opinar sobre ello, esto es un diálogo de besugos. Eso de “salvar la proposición del otro” se nos está pasando por alto.

  43. «Cristianamente, el diálogo debe ofrecerse siempre»
    Pues que puedan votar TODOS, catalanes que residen en Cataluña y los que residen en otras cominudades autónomas de España (¿o es que son catalanes de segunda,…?) Personas que residen en Cataluña nacidos en otras Comunidades y todo español que quiera dar su opinión aunque resida fuera de España. Porque es un asunto que incumbe a TODOS .

  44. saludos, Chernego2,
    entiendo lo que dices y la ironía que utilizas. No hice ningún artículo sobre aquel No es No de Pedro Sánchez, por eso no puedes acordarte (si la última frase va dirigida a mí)
    Respecto al boicot de productos catalanes, etc, es algo que seguramente ocurrirá si los independentistas ganan la partida. La guerra económica también juega.
    Solo decirte que cuando hubo el boicot al cava (siendo las familias propietarias de estos negocios reacios a las posturas independentistas) se crearon aquí miles de nuevos independentistas. Contribuyó a hacer crecer el mensaje de : España no nos quiere.
    Dado que el accionariado ahora es transnacional, los boicots son piedras que caen sobre los propios tejados también.
    cordialmente.

  45. Jose Miguel,
    preciosa (o mejor, certera) imagen la del divorcio y la de la amputación. Es exactamente así. Y la lógica de las reacciones responden a esas imágenes.

  46. Gracias Loreto.
    lo que planteas es ya una propuesta concreta para empezar el diálogo. perfecto.

  47. Bon dia, Jaume

    En primer lloc, moltes gràcies per la teva intervenció i aportació. Tanmateix aquesta obertura que ens has ofert per poder explicar el que sentim i ens corrau per dins.

    Sento molta pena i alhora impotència, per tot el que està passant. No entenc de política, ni sóc fanàtica, ni radical, ni nacionalista. (Voldria viure en un planeta universal amb persones sanes de cor i de ment , sense rancúnies ni fanatismes), no marcats per les manipulacions, injustícies i odis exhacerbats. Quina llàstima tot plegat.

    Que en penses tu, Jaume, de com pot tot acabar tot això. Hi haura independència, s’aplicarà l’art. 155,..

    Gràcies per endavant!

  48. Lo primero es agradecerte de nuevo la dedicación a este diálogo.

    Estoy muy de acuerdo con José Miguel cuando expresa que «Mientras yo no entienda que tú estás hablando de un divorcio y tú no veas que me estás planteando que me amputen la pierna sin dejarme opinar sobre ello, esto es un diálogo de besugos. »

    Creo que, sin embargo, hay salida y que los cristianos tenemos una llamada para contribuir a encontrar esa solución.

    En un primer momento creo que se debe evitar tomar decisiones drásticas, como la declaración de independencia. Recordemos que ahora no hay mayoría en el Parlament para nombrar un presidente de TV3, pero los líderes del separatismo dicen que sí la hay para una declaración de independencia. Además, un acto así solo puede desencadenar una reacción del Gobierno de
    aplicación del artículo 155. En ese sentido vosotros podéis tener cierta influencia con dirigentes destacados, como Toni Comín.

    En un segundo plano sería bueno tener un proceso de escucha, donde unos y otros escuchen al otro, sin descalificaciones. Posteriormente se podría avanzar en el proceso. Nuestras comunidades pueden ser un buen ámbito de este diálogo, o los distintos centros Fe y Justicia de la SJ en España.

    Y finalmente, debemos votar en condiciones. Para ello no sé si se articularía en un único referéndum en toda España o planteando dos votaciones: una primera en toda España que habilitaría un referéndum ya solo en Cataluña.

  49. Puede que tengas razón, Jaime, al contestarme que cuando se hizo el boicot al cava, crecieron los independentistas. OK!. Pero esta fobia a España, sí que está moviendo las entrañas a aquí, en el resto de España.
    Mi sobrino, por ejemplo, iba a comprarse un seat, de que los que se fabrican en Martorell o zona franca, no sé, y está viendo los coches coreanos. Porque ni manzanas de lérida, ni coches de allí quiera a partir de ahora. Pues ya seréis más los independentistas No?. Nosotros también tenemos sentimientos ¿sabes?, y Cuando vemos como se pita a la bandera, al himno, y al jefe del estado una y otra vez, también nos aumenta nuestro sentimiento español.
    Esto no se arregla con sentimientos sólamente. Se arregla con respeto a todas las partes, considerándonos a todos por igual. No creerse superiores a andaluces o manchegos. Y haciendo curas de humildad. Así nos entenderemos y nos comprenderemos y nos aceptaremos en la igualdades y en las diferencias. Pero todos por igual. Si Europa entera considera que el referendum era ilegal, porque la soberanía es de todos. tendréis que valorar que os habéis equivocado. Y que el acuerdo es de los pueblos, con sus gentes, no con gobiernos de escasa mayoría representativa, que no de votos. Por lo tanto respeto a la legalidad!!!. y respeto a los que no son tan … superlativos como vosotros.
    Si hay que hablar, se habla, pero sin amenazas.
    !que pena!, Recuerdo cuando era un chiquillo y contábamos aquellos chistes de … estaban un alemán, un francés y un catalán… Nos sentíamos representados por el catalán!. Y ahora…

  50. Gràcies Montse.
    Em sento molt trist també. No he pogut dormir gaire.

    No sé què passarà. Però veig moltíssima gent que ja ha trencat totalment amb Espanya. A alguns els interessava la violència per guanyar encara més raons. Per altra banda, les consignes tot el dia a les xarxes de mantenir-se sense violència (tot sabent com se les gasten els anarquistes), m’ha resultat extraordinari.

    Si no fos molt greu diria que estem en un apassionant joc d’estratègia, calculant cadascú què farà el contrincant. Rajoy està pressionat per gent a la seva dreta per intervenir directament la generalitat, i utilitzar inclús si cal l’exèrcit. Veurem. I potser PUigdemont no vol avançar-se massa sense tenir reconeixement de ningú.
    Avui en dia, una DIU sense reconeixement internacional acaba en pures paraules.

    Potser tot estigui trencat. Però inclús en aquest cas, necessitem el diàleg. Per dues raons:
    1.La independència requereix en realitat de mesos o potser anys. Les connexions amb Espanya són massa fortes. Mirem el Brexit! Sense diàleg o negociació és impossible! I fins i tot: pot ser quelcom trist, horrorós o un drama, segons com actuem.
    2.Espanya no sobreviurà fàcilment a aquesta aputació de Catalunya. Ni l’extrema dreta perdonarà això a Rajoy ni certes esquerres deixaran de girar-se cap a un sistema republicà. A més després li espera el torn al País Basc.

    Catalunya ha canviat i ha entrat en un procés revolucionari. ¿ Li tocarà el torn a Espanya en un temps?

  51. Angel,
    muy sensato lo que dices, en mi opinión. Hacer una DIU solo por el sentimiento de enardecimiento de la gente, sabiendo que antes de estos acontecimientos el independentismo solo rozaba al 50% me parece ilícito, un golpe de estado. No tendrá ningún reconocimiento. Pero ya mucha gente no aceptará la tercera vía. No querrá ser «comprada». Quizás la única vía ahora desde el Estado es ofrecer un referéndum con garantías y «rezar» desde España para seducir a Catalunya. Aunque es cada vez más improbable.

  52. Chernego2,
    sí, lo de los pitos al himno por más que uno se sienta oprimido por ellos no me parece nada correcto. Más bien me daba vergüenza ajena porque es pisotear los símbolos no solo de la España represiva sino también de la dialogante.
    Comprendo sin embargo que la gente indignada quería dar visibilidad pública, y nada mejor que el fútbol para ello. Pero, la política española no ha querido enterarse de que el problema era serio y estaba viviendo una «inflamación». Más sabiduría o voluntad de querer ver por su parte nos habría situado en otro escenario.

  53. El problema es de difícil solución, a los latinos no caracterizan el orgullo y la pasión cosa que otros tiempos nos sirvió para grandes epopeyas que incluso hicieron cambiar la historia de la humanidad… Descubrimiento de América y grandes gestas tanto en las guerras como en la aportación al martirologio cristiano de multitud de Santos… pero el mundo cambió… a mi manera de ver para bien, por citar algunas de las conquistas de la humanidad que más repercusión han tenido en nuestro modo de vivir señalaría entre otros como las diferencias de clases disminuyeron… las mujeres dejaron de ser ciudadanas de segunda…los enormes desastres de las guerra crearon la necesidad de la ONU que con sus luces y sus sombras han solucionado más de un conflicto, no es perfecta …pero es lo que tenemos, todo ello me hace pensar en la posibilidad de someter el problema de nuestra más que previsible ruptura a una entidad neutral y universal que dictara un laudo de obligado cumplimiento para ambas partes y por un tiempo determinado en el cual fuera muy de desear que encontráramos una solución satisfactoria al problema que no rompiera tanta cosa buenas que nos unen… lazos familiares y otras tanta cosas que den lugar a recuperar una más que deseada convivencia…

  54. Gracias Andrés.
    Esa mediación neutral internacional la está pidiendo el presidente catalán. Lógicamente, el gobierno español la rechaza hasta ahora porque significa implícitamente reconocer la soberanía de Cataluña.
    En cualquier caso antes o después habrá que contabilizar realmente el apoyo a la independencia en Cataluña, donde sea un ciudadano un voto de igual valor (que no sucede en España nunca porque se prioriza lo rural en las circunscripciones), y donde tienen voz no solamente los individuos muy organizados y asociados sino también los demás.

  55. Me pregunto por qué, también desde el sentido cristiano, desde Cataluña no se habla también de los sentimientos que tenemos los españoles. Compruebo, con dolor, que ha calado, incluso en gentes bienpensantes, la identificación entre el gobierno y los ciudadanos. Yo me considero muy español, y no por eso me siento representado por Rajoy ni su política. Muchas de las quejas catalanas las padecemos en mi zona. La Comunidad Valenciana es la que menos inversiones está recibiendo varios años seguidos. El corredor del Mediterráneo es una necesidad para esta Comunidad y para Murcia y para Almería. No solo para Cataluña. El cercanías tarda una hora para recorrer los 0 km que nos separan de Alicante (y el AVE 2 horas para recorrer los 400 que hay de Alicante a Madrid). Como estas otras muchas deficiencias.
    Soy aficionado del Barça y llevo unos pocos años (gracias a sus éxitos) soportando que la afición de Cataluña pite nuestro himno cuando aparece nuestro Rey. Nunca he leído artículos de estos bienpensantes catalanes hablando del sentimiento herido de los españoles por sus paisanos maleducados catalanes. Como si el himno fuera de los gobernantes y no del pueblo. Y resulta increíble escuchar estos días el argumentario separatista tan bienintencionadamente apoyado sutilmente en reflexiones como esta. Recuerdo con qué orgullo se festejó en España la concesión y desarrollo de los Juegos Olímpicos. Pero siempre ha sido necesario, desde el lado catalán, introducir la diferencia, incluida otra bandera, con ánimo no complementario, sino excluyente. Igual ha pasado en la escuela. Incluso en la católica. La educación, como se está destapando estos días, ha abundado en fomentar lo exclusivo para hacer excluyente lo demás. Se ha educado en las diferencias, en un plan perfectamente diseñado para llegar a este punto en el que, por encima de lo que nos une solo se habla de lo que nos separa. Esta batasunización de la sociedad catalana ha llevado a los dias presentes. Igual igual que en el País Vasco. Pero sin terrorismo Hasta ahora. Es curioso. No hace tanto los Mossos agredían brutalmente a los simpatizantes del movimiento 15M concentrados en la Plaza de Catalunya. Y hubo entonces un silencio cobarde de estas autoridades eclesiásticas, políticas, deportivas, que ahora, sin embargo, se suman al «Paro de País» de hoy en protesta por la actuación de las fuerzas de seguridad del estado.
    Sí sorprende, estar asistiendo al mismo fenómeno que ya hubo en el País Vasco, cuando maestros, profesores de instituto o universidad, jueces, deportistas….fueron capaces de entender y apoyar (o callar que es casi igual de delictivo) a los terrorista que asesinaban a otros por no estar con ellos y «su» pueblo.
    Sí, nosotros, los despreciables españoles, también tenemos sentimientos, aunque de ellos no se ocupe nadie.

  56. Muy de acuerdo contigo de que no se habla de ello sobre todo cuando se pita el himno en la Copa del Rey. Por eso digo que yo sentía vergüenza. Tampoco se ha hablado de las expresiones de sentimiento de superioridad de los años 60 cuando tanta inmigración pobre y sencilla española venía a Cataluña. No digo que fuese generalizado pero de hay que reconocer que cuando uno pisa a otro, aunque sea sin querer, el herido recuerda el dolor y el hiriente lo olvida o incluso ni se da cuenta. Esto ha pasado en los dos sentidos. Te confieso que yo desde pequeño yendo por España nunca decía que era catalán sino de Barcelona, porque sentía que la palabra «barcelona» aparecía como neutra o incluso positiva en el interlocutor y «cataluña» como una decepción o incluso peyorativa. De esto solo se da cuenta uno, el que lo padece, y no el otro. Me acuerdo comentarlo con mis hermanos y con otros, siendo adolescentes, y ver que hacíamos igual.
    Por ello, deberíamos contarnos mutuamente estas cosas para entendernos.

  57. Después de leer mucha información, incluidos análisis muy variopintos y centenares de documentos gráficos de audio y vídeo que circulan por las redes sociales, y después de meditar un rato cada día sobre la rebelión contra el Estado y sus instituciones llevada a cabo estos días desde las Instituciones y determinadas fuerzas sociales catalanas, puede decirse que he llegado a una cierta «indiferencia» sobre lo que puede suceder (probablemente no muy bueno) en las relaciones de Cataluña con el resto de España.
    Pero me queda un montón de preguntas de naturaleza moral, que me siguen inquietando. Algunas se refieren a la responsabilidad de los ciudadanos conscientes (e incluso los cristianos) y diversas instituciones sociales (y también eclesiásticas) en las barbaridades que ahora se han puesto de manifiesto en asuntos tales como la manipulación de la educación, el odio a Espala y lo español, y la existencia de unos medios públicos de radio y televisión completamente manipulados desde instancias políticas facciosas. ¿Nadie en Cataluña conocía el adoctrinamiento ejercido en el sistema educativo catalán, tergiversando goebelsianamente el relato de la historia, transmitiendo desprecio u odio a lo español, amén de una visión desmesuradamente narcisista y falsa de lo catalán? ¿Y la presión ilegítima y totalitaria ejercida contra niños y familias que querían ejercer su derecho constitucional (y natural) a estudiar en su lengua familiar: la de la mayoría en muchos casos y, en todo caso, la cooficial? ¿Qué investigación han puesto en marcha, por ejemplo, los jesuitas de el Clot ante las denuncias de las madres que relatan casos de presión ideológica y manipulación política insoportable ejercidos sobre niños de 5 años?
    Y, yendo a lo más general, ¿nadie se ha dado cuenta del odio inoculado y la manipulación ejercida durante más de 30 años por el sistema educativo para generar un relato acrítico y una «comunidad diferenciada», excluyente, no inclusiva? ¿Solo Boadella, Arcadi Espada y unos pocos han tenido ojos para ver? Por no hablar de TV3 y la Radio «oficial». ¿Tan falta de autocrítica ha podido ser la sociedad catalana, como si fuera una sociedad cerrada y fanáticamente etnocéntrica? ¿O ha habido intereses espúreos, no necesariamente económicos, sino de recompensas sociales, psíquicas o de otra naturaleza? En todo caso, veo en ello una gran responsabilidad moral de los agentes sociales. Me escandaliza especialmente la de los vinculados a la fe cristiana.
    Por eso, como dije en otra intervención, a mi (y lamentablemente a muchos, como por ejemplo Sabater o Aramburu) el «caso catalán» me recuerda bastante el «caso vasco», con todo lo abominable moralmente que este fue. Siempre a los vascos se les puede comprender un poco más (nunca disculpar) porque su punto de partida era una sociedad todavía muy rural en su contextura mental. Pero Cataluña es mucho más urbana. La Ilustración he debido dejar en ella una huella mucho mayor.
    En fin, como creo que quedan muchos meses y aun años de «caso catalán», habremos todos (pero creo que sobre todo los catalanes libres, ilustrados y autocríticos) que reflexionar ampliamente sobre todo ello. Solo sobre la base de una autocrítica sincera y nada autocomplaciente de todos estos aspectos, podremos asentar un diálogo que sea realmente constructivo y fraternal. Al menos, esto es lo que yo pienso, y lo digo en este foro, inspirado, estoy seguro, por la buena voluntad y no por ningún tipo de pensamiento convencional ni de ventajismo oportunista.

  58. Desde el resto de España creo que hay una sensación bastante extendida de que los catalanes (en general) formáis parte de un proyecto común con nosotros, pero se os ve siempre como a regañadientes, con un cierto fastidio en esa empresa. Siempre me he preguntado por qué. Eso sale de algún sitio. Y tengo una pregunta. ¿Vuestro sentimiento podría describirse como que no percibís que vuestra identidad catalana se valide en el resto de España como una forma igualmente legítima de ser español, en pie de igualdad con la identidad castellana, o andaluza, o de otros lugares? ¿Os sentiríais cómodos siendo españoles si percibiérais una validación en ese sentido? Yo creo que ahí el resto de españoles tenemos un amplio recorrido de mejora. En convencernos de que hay distintas formas de ser español, y que todas son igualmente válidas.

    ¿O las cosas van por otro lado? ¿Cómo se ve esta cuestión desde Cataluña?

  59. Apreciado José, gracias por su larga intervención.
    Respecto al caso de la maestra del colegio del Clot, yo me he interesado porque era una acusación gravísima. El colegio parece que lo ha investigado y ha hecho un comunicado diciendo que los hechos no eran como esa señora decía. No puedo decir más porque no sé más. Estos días hay que tener espíritu crítico con lo que se oye, porque hay muchas inexactitudes, errores o incluso mentiras en los medios de comunicación. Igual que pasó con las elecciones americanas hay que ir con mucho cuidado con las noticias.

    Respecto al tema del odio generalizado que menciona a España, sinceramente le digo que no lo he percibido durante mi vida aquí. Las manifestaciones del 11 de septiembre de cada año han sido festivas y familiares. Ciertamente eran independentistas, pero no se coreaban ningún canto de odio a España. Sí hay un discurso de rechazo a lo que se considera manera castiza y castellana de gobernar, por el centralismo incrementado por la cultura borbónica francesa. Dicho de otro modo, no creo que la visión que muchos catalanes tienen de los españoles no es de un grado superior a la que tienen muchos españoles de los franceses.

    Estos días sí que está subiendo la temperatura y se está generando odio mutuo. ¡Hay que bajar el «soufflé» como sea!

    Lo que sí hay es la contra partida del sentimiento que muchos españoles tienen respecto a los catalanes.

    Más arriba he dicho que yo, desde pequeño, nunca decía que era catalán yendo por España porque notaba un sentimiento de rechazo a lo catalán, que parecía perdonárseme al verme buena persona. Al revés, también. Por eso, aunque no le negaré un cierto narcisismo catalán propio de todo nacionalismo, su comentario debería ir acompañado de un análisis del origen de ese malestar catalán en España para ser completo; y para lo que es más importante: intentar encontrar una verdadera salida. Porque querer expresar y compartir la indignación que podemos sentir estos días es lícito pero en algún momento tendremos que sentarnos para «entender» si queremos una solución que no sea una guerra o una humillación del contrario.

    Saludos

  60. Muchas gracias, Jaume, por haber leído y atendido mis razones y emociones. Yo intentaré tener las suyas muy en cuenta. Ojalá podamos con realismo y serenidad ir recuperando todos los lazos de fraternidad que, al menos en mi experiencia, han unido siempre a catalanes, castellanos, aragoneses, andaluces etc en esa realidad espléndida, común y variada, que es España y que los nacionalistas, irresponsable y perversamente, quieren destruir.

  61. José Miguel,

    Hacernos mutuamente ese tipo de preguntas es un precioso camino.
    Lo que dices es muy justo. La percepción es que lo que nos unió fue el matrimonio de dos reyes, La localización de la Corona en el centro, el agotamiento comercial en el Mediterráneo con los turcos y piratas y la riqueza americana que se distribuía en el occidente español, y el hecho de que la población castellana fuese mucho mayor que la catalana, fue produciendo una colonización cultural y lingüística de Cataluña.

    Si lo específico catalán fuese visto y sentido tan español como lo castellano gran parte del problema estaría solucionado. Pero eso no puede ser porque el castellano es lengua oficial en toda España y el catalán solo en Cataluña.

    Si todo español estudiase euskera, catalán y castellano, no tendríamos ese problema. Yo que me sé unos centenares de palabras en euskera siempre espero en el país vasco que canten en misa o en celebraciones las canciones que me sé y me las siento mías.

    Pero como eso que digo es imposible pedirlo no sé qué hay que hacer. El rey actual lo debió entender y aprendió catalán. Y lo pronuncia perfectamente. Si lo hubiese utilizado anteayer habría sido mejor recibido.

    Este verano he estado en Indonesia y me explicaron algo inviable aquí pero de gran valor: cuando Indonesia se independizó de Holanda se preguntó cómo mantener unidas tantas miles de islas. Vio que el 40% de la población vivía en la islam de Java, que hablan un idioma de un nivel de dificultad similar al Chino. Vieron que las otras islas nunca iban a aprender esa lengua tan complicada, o sería muy complicado. El peso de la capital y poblacional daría tal peso a Java que las otras islas podrían buscar desentenderse de ella.

    Pues bien, se les ocurrió tomar como lengua nacional no el Javanés, sino una mucho más fácil (de raíz malaya) hablada solamente por unos pocos habitantes. De esta manera el país quedaría des-centrado.

    No digo que eso deba funcionar en otro país pero sí es un ejemplo precioso de una verdadera preocupación por integrar las minorías y las diferencias.

    saludos.

  62. Hola a todas-os.
    Yo también soy «charnego», pero bajo mi punto de vista el problema está en el respeto comun; simplemente respeto de tu a tú.
    En este país ( España)no se respeta que muchos catalanes sientan Catalunya como un pais,
    y no se respeta empezando con el idioma;
    Desde el momento en que al Castellano se le autodenomina «Español»cómo si sólo fuera el único, ya se está infravalorando al resto.
    ¿Por qué de una vez por todas no se asume que el idioma español no existe, y se acepta que en España conviven 4 idiomas como mínimo (aunque se asuma que el castellano es por lógica la lengua más hablada) y que como tal son lenguas españolas?
    ¿Por qué no se acepta que España está formada por varios paises, y se potencian como un valor más de la plurinacionalidad de lo Español?
    Todo esto a mi entender son algunos de los impedimentos que no se superan, y que torpedean la linea de flotación continuamente, de este país llamado España y que mientras se ataque a estos paises como Catalunya, acusandoles y demonizandoles con el mal llamado nacionalismo, cuando simplemente es una reacción a una falta constante de RESPETO, mediante la imposición del NACIONALISMO ESPAÑOL como único, grande y libre.
    Vuelvo a repetir,.. simplemente con RESPETO no habrían problemas y no estariamos hablando de independentismo.
    EL NACIONALISMO ESPAÑOL ES CAUSTICO Y AUTODESTRUCTIVO.

    Saludos.

  63. Juan Manuel,
    La identificación de lo castellano con lo español es exactamente una de las causas que señalo en el artículo. Gracias.
    Yo me resisto a intentar juzgar las intenciones, y más de manera global. Mi metodología es intentar elaborar una teoría explicativa que sirva para los bienintencionados de cada bando de un conflicto.
    El respeto a la pluralidad sin poner en compromiso la unidad es algo difícil hasta en teología: un solo DIos, y tres personas. La tentación es caer en el triteísmo o disolver el tres en el uno eliminando el tres, o jerarquizando el tres, poniendo uno por encima de los demás (lo que se llamó subordinacionismo a partir de un «monarquianismo» teológico)

  64. Al leer la interesante entrevista que Lluis Amiguet hace a Ivan Krastev en la sección “LA CONTRA” de La Vanguardia (25/10/2017), donde entre otras manifestaciones nos dice que “los reformismos están en crisis porque ya nadie tiene paciencia para reformar nada” me ha recordado las reflexiones de Teresa Losada en el excepcional Cuaderno de CiJ (nº 179), titulado “ El Dialogo en la vida cotidiana. El Testimonio de Teresa Losada”.

    En él creo que encontraremos muchas claves para entender y afrontar las dificultades en las que estamos inmersos a nivel sociopolítico , en un clima de profundo desasosiego.

    Y como complemento , recordar la necesidad imperiosa que tenemos de desarrollar determinadas actitudes como “respeto, sonrisa, cercanía igualitaria y capacidad de escucha”, siguiendo a otro luminoso profeta, José Ignacio González Faus, en el excepcional documento titulado “Ya voy, Señor, contemplativos en la relación”.Cuaderno Cristianismo y Justicia, nº 174.Junio 2011

  65. Fantásticas aportaciones A.Fueyo. El análisis de cada uno de su actitud y de sus deseos solucionaría muchos problemas, sobre todo si lo hacen a la vez todos los que están en conflicto.

  66. Me he tomado el tiempo, de leer, una a una las respuestas a estas interesantes y polémicas confesiones, largo tiempo después. Constato que a medida que Jaume va comentando las respuestas, sensatas,muy bien documentadas y argumentadas, algunas, más se va «retratando». Su discurso se vuelve simplista, perverso y tendencioso, poco acorde con lo que se espera de un cristiano. No presuma de lo que no es, Jaume.
    Solo quiero añadir un algo más…la parte económica es muy poderosa en lo que se refiere al conflicto. Cataluña es una de las autonomías «ricas» de España y los dirigentes separatistas o secesionistas son muy conscientes de ello.
    Mucha solidaridad para con el resto del mundo pero ninguna para con las autonomías «pobres». En que lugar queda la ética con tal actitud?
    Barcelona ha visto nacer a mi hijo hace 38 años, marchamos 3 años después. Se «barruntaba en cierta gente y medios, he sido profesora de una institución católica catalana, que ha sido el vivero de grandes políticos catalanes como Roca y otros cuya muestra, tenemos hoy en el govern. Que cambio y que desastre! Seamos sensatos y leamos más.

  67. Rita,
    se agradece el tiempo dedicado a la lectura de toda la discusión. Pero, no confunda la opinión diferente que usted debe tener con el ser o no cristiano. Yo no presumo de serlo en ningún momento.

    En cualquier caso no me queda claro cuál es su discrepancia. Yo solo defiendo la legitimidad de que España sea una, dos o quince. Lo que no pongo en juego es la solidaridad, que debe existir siempre, no simplemente como caridad sino como justicia.

    Por eso digo que el independentismo es ilegítimo cristianamente hablando si es para ser más ricos, y el unionismo lo es también si solo se quiere a Cataluña por el dinero (poder o gloria).

    En cambio el independentismo y el unionismo pueden ser legítimos los dos. Depende pues del porqué (cada uno quiere lo quiere) y de qué medios utiliza para conseguir lo que desea.

    Hay fines legítimos e ilegítimos, y hay medios ilegítimos para conseguir la separación y para asegurar la unión.

    saludos

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingresa tu comentario!
Please enter your name here