Jaume FlaquerDesgraciadamente sabíamos que un atentado en Barcelona podía suceder. Su gran atracción turística lo hacía un plato demasiado deseado. Las Ramblas, además, son un paseo que hace tiempo que los barceloneses hemos abandonado.

Ante todo debemos subrayar que ni la religión (que dicen profesar) ni la nacionalidad de los terroristas debe contribuir a estigmatizarlas. La Comunidad Islámica de España, como hace siempre que hay un atentado en nombre del islam, se ha apresurado a condenarlo. Miles de musulmanes que viven entre nosotros viven estos acontecimientos con el mismo sentimiento de horror que los que no lo somos. O más si cabe, puesto que el uso del nombre de la propia religión para algo tan terrible ha de crear un profundo sentimiento de desolación. El Rey de Jordania en 2004 inició un proceso de condena pública del mundo islámico contra la barbarie. El gran dirigente islámico de Egipto ha querido también liderar este proceso en diversos congresos y declaraciones. Marruecos le ha seguido la saga, aunque no llegue a oídos occidentales.

Dicho esto, es preciso que entre todos hagamos un análisis profundo pero también honesto de todas las causas que provocan el terrorismo. ¡Y hemos de subrayar el “todas”! No solo las directas, sino también las indirectas. Hay metodologías de base más o menos marxista (aunque sea de manera matizada o evolucionada) que reducen las causas a cuestiones sociales, económicas, políticas o geoestratégicas, etc., sobre las que se montan las ideologías, también religiosas; y hay también metodologías contrarias, más o menos antirreligiosas (o islamófobas) que reducen las causas a la religión misma.

El fenómeno terrorista es extremadamente complejo puesto que no hay ninguna causa única que explique por sí sola este fenómeno. Hay terroristas (muchos) de clase media o media-alta, y gente extremadamente rica que lo financia. Muchos han cursado estudios universitarios (pero eso sí, casi siempre de carreras técnicas o científicas). No es, pues, un problema de simple falta de formación . Sin duda, los problemas sociales, de integración o de desarrollo de la propia identidad, potencian el fenómeno porque engendran a gente vulnerable que entra en estas corrientes ideológicas del terrorismo como quien entra en una secta. Pero no puede considerarse como la única causa porque los cristianos de los países de mayoría islámica viven en situación de marginación (cuando no de persecución) y no generan movimientos terroristas. Muchos terroristas tienen elementos de patologías psicológicas, pero no siempre las barbaridades las cometen enfermos mentales: no puede pensarse que todos los nazis fuesen enfermos mentales…

Es necesario abordar todas las causas. Hay causas de política internacional: la invasión de Irak y, antes, la lucha contra la URSS en Afganistán… El grupo “Estado Islámico” o al-Qaeda nacieron ahí. ¡Aún no he escuchado ni a Aznar ni a Bush pedir perdón por ello! El colonialismo europeo ha herido también la conciencia y orgullo árabe (y de muchas otras culturas).

Hay causas sociales: las enormes desigualdades económicas además de ser un escándalo ético son generadoras a menudo de rabia o de desesperanza. Si esta última puede llevar al suicidio, el terrorista consigue morir pero con sentido.

Hay causas psicológicas: también lo vemos regularmente en ataques de ira en individuos de Estados Unidos que realizan carnicerías con la ayuda de la facilidad de conseguir un arma.

Pero también, (sí, también), hay causas religiosas, aunque sean para pervertir la religión. Decir simplemente que “el islam es paz” o que “no tiene nada que ver con el Estado islámico o con al-Qaeda” es como decir que las cruzadas no tienen nada que ver con el cristianismo. Que sean una perversión de la religión no significa que no tengan nada que ver. Demasiados clérigos trasmiten el odio y la violencia estando ellos en contra de ella. ¡Cuántos imanes salafíes predican la prohibición de tener amigos cristianos y judíos! Sin duda es una perversa interpretación de un versículo coránico, pero esta interpretación se hace desde el islam propagado por Arabia Saudí. Desde este país, se escriben libros sobre jurisprudencia islámica que dictan la muerte del homosexual, del apóstata y del adúltero. Y estos libros ¡se venden en España traducidos al castellano! Arabia Saudí y otros países del Golfo condenan el terrorismo puesto que ellos también están en la punta de mira del Estado islámico y de al-Qaeda. Pero su islam lo produce sin cesar.

Si se condena al infierno a judíos, cristianos, y por supuesto politeístas y ateos, (y este elemento de fe no es solo profesado por los salafíes sino que es extremadamente común), ¿se puede decir que se es completamente ajeno a que unos locos quieran anticipar ese infierno ya en la tierra? Si Dios no consigue encontrar ni una pizca de bondad suficiente que merezca su salvación, ¿por qué lo tienen que encontrar los seres humanos?

Hagamos todos autocrítica sincera para acabar con este mal del s. XXI.

terrorismo

Imagen extraída de: Pixabay

18 Comentarios

  1. Sobre las causas del terrorismo…
    Me parece un análisis valiente, sí, y completo pero me interpela sobremanera el último párrafo. ¡EL HOMBRE!, Que gran responsabilidad… pero es así, O ASÍ TIENE QUE SER. Primera idea que se me ocurre, aunque me parezca simplista «a priori», sería cambiar EL VERDE ESPERANZA POR EL VERDE CONSTANCIA, y esto empezando por cada uno de nosotros, TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES QUE FORMANOS LASÍ IGLESI ASÍ CRISTIANAS, si verdaredara-mente tenemos claro que devenir del mundo está en nueseras manos. Me gustárea pensar en UNA IGLESIA HORIZONTAL y no tan jerarquizada. Me gustaría pertenecer a UNA IGLESIA MÁS POBRE y no ser escándalo para muchos. Me gustaría pertenecer a UNA IGLESIA MÁS COMPROMETIDA Y CONSECUENTE CON LA PALABRA DE JESÚS DE NAZARENO,… siento en definitiva, que si no dejamos AL PADRE OBRAR POR NOSOTROS POCO EJEMPLO DAREMOS PARA QUE OTRO MUNDO SEA POSIBLE… ¿Tópicos o cuestión de FE?

  2. Gracias por este artículo, Jaume. Lo he enlazado al comienzo de uno mío sobre tema relacionado en entreparentesis.org. Me parece muy interesante, aunque en las partes que coincidimos temáticamente, el tuyo es bastante más duro. Sin duda, ahí tienes razón.
    Querría mencionar un asunto sobre el materialismo histórico (no necesariamente el marxismo; también el liberalismo lo es, por ejemplo). El materialismo histórico no sostendría a estas alturas que la situación material (en torno al dinero o al poder) determina los comportamientos individuales, sino que los comportamientos individuales no pueden sostenerse como realidades sociales si no tienen una base material sólida. Marx no era más pobre de lo que quiso ser (vivía de Engels, pero no porque no hubiera podido mantenerse, sino porque era un poco desastre en la gestión económica de su carrera). Sin embargo, su crítica del capitalismo prendió en la sociedad precisamente porque su análisis material del capitalismo no era absurdo.
    O, si prefieres, Adam Smith intentó toda su vida, hasta que lo consiguió, enchufarse como funcionario público. Sin embargo, defendió las virtudes del libre mercado competitivo y sus ideas siguen haciendo mucho camino, porque eran económicamente inteligentes.
    Que haya yihadistas de clase media y alta, que tendrían fácilmente éxito en el sistema, no desmiente el hecho de que el yihadismo es sostenible como fenómeno social sobre la base del fracaso económico de poblaciones y países musulmanes.
    Luego, sobre ese hecho materiales se levanta el universo de las interpretaciones, porque poblaciones mucho más pobres no generan terrorismo (también poblaciones musulmanas más pobres: no tememos terroristas de Malawi, donde hay muchos musulmanes). Ahí es donde creo que lo que dices de mucha teología moral predicada del Islam resulta extremadamente iluminador.
    Meramente una contribución a tu artículo. Un abrazo, y mi solidaridad con Barcelona!

  3. Gracias Raúl por tu comentario de gran calidad. Una vez discutiendo con un gran sociólogo que subrayaba que el terrorismo no tiene nada que ver con la religión porque todo era producto de elementos sociales, políticos y económicos, y que por tanto, era inútil toda discusión teológica (revisión de textos etc), yo le dije:
    -Si la religión no puede producir violencia, tampoco puede producir paz.
    (¡claro yo soy teólogo y pienso que las discusiones sobre cómo interpretamos tienen consecuencias sobre cómo vivimos y construimos sociedades!)

  4. Gracias Jaume. Es un análisis profundo y sincero. No contribuiremos a que acabe el terrorismo hasta que no asumamos nuestra responsabilidad en haber contribuido a crearlo. Hay que cambiar la cabeza y el corazón y recordar que lo fundamental, suceda lo que suceda, es que todos somos hermanos. Manuel Segura

  5. Gracias Manuel.
    Sin buscar igualar de ningún modo los diferentes grados de culpabilidad en los fenómenos de violencia, ni reducir la responsabilidad de los bárbaros en ella,, de lo que se trata es de tener una visión holística (y mística, porqué no?) que nos permita reconocer en la justa medida nuestra «solidaridad» en el mal que acontece en nuestro mundo. Si las víctimas son Cristo, y si podemos decir que continuamos colaborando en su muerte (así lo oramos en la 3a semana de Ejercicios Espirituales), hemos de mirar con finura nuestra participación en la violencia de la humanidad.

  6. Quan la massa del pastís encara no ha crescut el motlle permet que no es perdi, difumini… Quan el pastís creix el motlle el sosté (bona cosa sostenir) pero si el pastís segueix creixent el i acaba vessant aleshores el motlle encorseta (ja no sosté (no m agaden els corsés)
    No se si heu fet algun pastís i us ha vessat pero el q vessa es crema i l olor de cremat i pot fer que tot el pastís agafi mal gust
    Per mi la religió, la política, l’economia són aquest motlle que no ha sabut adaptar-se a les dimensions de la societat cada vegada més global, més gran, més interconectada.
    La idea seria és mes facil i huma fer politica a l ajuntament d un petit poble o ser mossèn en una parròquia de poble, no es genera violència i si hi ha conflicte és assequible gestionar-lo. Quan la societat creix (no tant en volum com en interconexions i quantitat d’ «inputs» nous) si la religió o la política pretenen seguir essent un motlle únic i rígid la cosa vessa i es crema i tot fa mala olor. Això és el que crec que està passant.
    Senyors teòlegs, avui dia encara té sentit dictar normes morals des d’un púlpit?
    Per mi aixo ja no és religió, s ha pervertit ja no es religió, és un instrument més d’expressio de poder   i control (motlle rígid). Ja fa segles que es va veure això a les creuades, sí. Allò no era religió.
    Per mi si la religió produeix violència ja no és religió. No entenc que un teoleg digui que si un religio no pot produir violencia tampoc no podra produir pau.
    Potser es que no entenc que es un teoleg, tambe pot ser…

  7. Gracias Jaume por tu reflexión con «conocimiento de causas»! En estos casos, volvemos nuestra mirada hacia nuestros hermanos musulmanes, esperando de ellos palabras más fuertes, más razonadas, que vayan más al fondo del origen de esta violencia….

  8. Núria, gràcies pel comentari. Dius bé que les religions i els partits, etc, poden esclerotitzar-se i ser una cotilla que t’immobilitza. És una temptació de tota estructura sigui del tipus que sigui. Contra això, les religions tenen constants recomanacions per a viure sempre en capacitat de moviment, de canvi, d’adaptació. Si t’interessa el quadern meu «Vides itinerants» tracto aquest tema en relació al judaisme, al cristianisme i a l’islam.
    Pel que fa a la teva qüestió el que vull dir és el següent: Les idees, les ideologies, i les interpretacions tenen conseqüències en la forma com vivim i estructuren societats. Per tant, en una mateixa religió, una mirada teològica sobre els seus textos fundadors pot ser font de pau i una altra mirada teològica font de conflicte.
    Per suposat, si és font de violència hem de denunciar-ho com a perversió de la religió, tal com comentes.

  9. Gracies Alexis.
    Si negamos todo tipo de relación entre una religión y la violencia que se produce en su nombre, perdemos la oportunidad de empezar a encontrar vías de solución (y eso, por más que esa violencia sea una traición a esa religión)

  10. Desde que el Patriarca Abraham salido de Ur de Caldea y se fue a meter al territorio de los cananeos, filisteos, jebuseos, y todos los que luego formaron los pueblos árabes, se están pelenado todos ahi…. por si alguien anda buscando quién empezó….

  11. Sí, y las descripciones de la Biblia sobre su entrada en la tierra prometida son de gran violencia. En algún momento deberíamos plantearnos reconstruir las relaciones de cero, como después del diluvio. Aunque también ese nuevo comienzo duró muy poco.

  12. Aveces uno lee o escucha comentarios: ¿Como puede haber gente sin corazón de matar de esta manera? habría que matarlos a todos… He ahí la respuesta ala pregunta que muchos nos hacemos ¿Porque? La respuesta la dan estos comentarios, estas palabras «habría que matarlos a todos…» siempre el que mata tiene una razón para matar y la cree valida, incluso aveces se cree que mata por justicia a otros que murieron o en defensa personal. Todas las guerras son de terror, pero aveces nos pintan una buena razón…

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