Javier VitoriaEn el libro El Espíritu de la Vida, Jürgen Moltmann ha dejado escrito: «La “vida en el Espíritu” es una vida en ese “amplio espacio donde no hay ya ninguna estrechez” (Job 36, 16). De ahí que en la nueva vida experimentemos al Espíritu como “espacio amplio”, como asilo libre para nuestra libertad, como ámbito vital de nuestra vida, como horizonte que invita a descubrir la vida. El “espacio amplio” es la presencia más oculta y callada del Espíritu de Dios en nosotros y en nuestro alrededor» (p. 198).

Cuando me repuse del impacto emocional producido por la noticia del fallecimiento de Josep, sentí la necesidad de volver a leer estas palabras del teólogo alemán.

Conocí a Vives el año 1981. Fue mi profesor en los cursos de doctorado (el tema: la cristología de Hegel según H. Küng), miembro del tribunal ante el que defendí mi tesis de doctorando, compañero y amigo en Cristianisme i Justícia y me pasó el testigo para impartir el tratado de Trinidad en la UCA salvadoreña.  El 11 de diciembre le hice una breve visita en la enfermería de Sant Cugat. Nos despedimos, conscientes de que seguramente era la última vez que estrechábamos nuestras manos.

Josep ha sido un gran teólogo al que he admirado profundamente. Rescato como inolvidable su texto «El ídolo y la voz. Reflexiones sobre Dios y su justicia». Pero sobre todo ha sido un excelente compañero y amigo. En su compañía el texto, con el que he abierto esta necrológica, se hizo verdad y vida.

En Josep encontré siempre un espacio amplio, humano y personal, sin ninguna estrechez; un refugio para la libertad en una Iglesia atrapada por el miedo; un impulso para hacer el bien y ánimo para buscar nuevos horizontes. Una experiencia humana en la que pude reconocer “el aire” de Jesús de Nazaret y de Dios-Padre del Reino. Ese Espíritu hizo de él un creyente macizo en Dios («en Dios sólo se puede creer») y un escéptico colosal de todo lo demás, incluido él mismo («creer, sólo se puede en Dios»).

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Hoy mismo entreParéntesis también rinde homenaje a Josep Vives a través del artículo «El ídolo y la voz».

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Imagen extraída de: Pixabay

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Presbítero de la diócesis de Bilbao. Profesor jubilado de la Facultad de Teología de Deusto. Profesor invitado de la UCA en El Salvador. Miembro de Cristianisme i Justícia. Miembro del consejo de dirección de la revista Iglesia Viva. Miembro del Comité nacional de ética de FIARE. Miembro del Equipo pastoral de Artxandape (Bilbao). Presidente de la Fundación EDE. En CiJ, ha publicado: “Un orden económico justo” (cuaderno 87, enero 1999),  “Cristianismo beligerante con la injusticia. Manifiesto a los 20 años de CIJ” (cuaderno 100 enero 2001), “Vientos de cambio. La Iglesia ante los signos de los tiempos” (cuaderno 178, marzo de 2012).
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