Jaume FlaquerNadie pudo prever la primavera árabe y nadie hoy puede asegurar la dirección que tomarán los acontecimientos. En cualquier caso sí podemos ofrecer los puntos clave para iluminar un poco la compleja situación.

Recordemos primero las fechas clave. Después de un otoño de violentas revueltas de saharauis en Marruecos, todo empezó el 17 de diciembre de 2010 cuando un joven se inmoló en Túnez como signo de protesta por su desesperada situación económica. El 14 de enero de 2011 el presidente Ben Alí abandonaba el país. La primavera árabe había comenzado y se extendió rápidamente: el 11 de febrero de 2011 caía Mubarak, Libia entraba en guerra y la OTAN intervenía para saldar viejas cuentas con el dictador, hasta que el 20 de octubre de 2011 Gadafi era asesinado. El 21 de febrero de 2012 también caía Alí Abdallá Saleh de Yemen. Resultado: cuatro dictadores que llevaban décadas en el poder depuestos, la guerra de Siria sin final cercano, y el cambio constitucional de Marruecos.

Tres años después las causas que provocaron la primavera árabe continúan intactas: 1) pobreza creciente de los ciudadanos, 2) media de edad de la población muy joven, la mayoría sin empleo y con pocas perspectivas y 3) corrupción e ineficacia generalizadas. La rapidez y libertad de comunicación de las redes sociales canalizó las protestas y permitió que estallase la revolución. Sin embargo, el fracaso de la intervención militar en Libia y el triunfo de los islamistas en las elecciones frenaron la caída en cadena de los demás líderes, en particular la de Bachar al-Assad. Analicemos la situación actual de cada país.

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Imagen extraída de: Bloc de Jordi Llaonart

7 Comentarios

  1. Tres anys després, les causes que van provocar la primavera àrab continuen intactes: 1) pobresa creixent dels ciutadans, 2) mitjana d’edat de la població molt jove, la majoria sense feina i amb poques perspectives, i 3) corrupció i ineficàcia generalitzada. La rapidesa i la llibertat de comunicació de les xarxes socials van canalitzar les protestes i van permetre que esclatés la re vo lu ció. – See more at: http://blog.cristianismeijusticia.net/?p=10320&lang=ca#sthash.FXciQm0o.Ds6IjiL7.dpuf

  2. Es increible hasta dónde llega la propaganda de guerra…nos han convertido a nosotros mismos en voceros y propagadores de las guerras de cuarta generación, realizadas a través de «rebeldes» financiados y apoyados por las potencias occidentales. Revoluciones involucionistas, que llegan de la mano de bombardeos salvíficos que les abren el camino a los fanáticos criminales aupados al poder. ¿Sabe usted que en Libia ocho meses de bombardeos no sólo sirvieron para ajustar las cuentas con el «tirano», que de paso morían algunos más?, ¿sabía usted que para los cristianos la vida es sagrada?.
    Usted es cristano…no creo que sea correcto un análisis tan etnocéntrico, tan supeditado a las fuentes occidentales, tan de tirar piedras contra el propio tejado. Aquí un enlace a las excelencias revolucionarias de estos luchadores por la libertad y la democracia (tan cuestionada aquí y bálsamo de fierabrás para el muendo musulmán):
    http://www.diariounidad.es/index.php?option=com_content&view=article&id=535:masacradosensiria&catid=100:otros-deportes&Itemid=667

  3. Apreciado José R., no sé a qué se refiere exactamente con la crítica. Las fuentes del artículo no son en absoluto occidentales pues recibo regularmente las fuentes árabes. Estar en contra de la intervención militar occidental en Libia y en Siria no es nada etnocéntrico. Por supuesto todo mi apoyo para las revoluciones árabes, pero el futuro árabe es de los árabes y de lo que ellos quieran. Eso es la verdadera democracia. No la que les queramos imponer desde europa.

  4. Gracias por su rápida contestación. Mi crítica usted la entiende a al perfección: No podemos ver revolucionarios desprendidos en criminales a sueldo, fanáticos que atentan también contra cristianos que en Siria gozaban de una libertad de culto que jamás permitirán estos mercenarios occidentales, peones a sueldo, por muy de primavera árabe que quieran disfrazarse.
    En mi opinión, tanto esa primavera árabe como nuestro Otoño tardío han sido formas de disidencia controlada; auspiciadas por redes sociales bajo control occidental.
    Usted habla en su artículo de que «Libia entraba en guerra». ¡Qué corta y limitada es la memoria¡. Sobre Libia se emitió una resolución por parte de la ONU para crear una zona de exclusión aérea…que convenientemente interpretada por Occidente devino en guerra cobarde de agresión, con bombardeos durante ocho meses en apoyo de bandas de mercenarios. «Guerra humanitaria», le llaman. Y le vuelvo a insistir: No murió sólo Gadafi, murió el 2% de su población. Ya vale de frivolidades: «….para saldar viejas cuentas con el dictador». Ni usted mismo se lo cree. ¿Es esa la razón de poner durante meses una maquinaria de guerra inmensa en funcionamiento?, ¿nada tienen que ver las riquezas, el petróleo, el oro libio desaparecido?. Increible.
    Usted menciona «…el fracaso de la intervención militar en Libia». ¿De verdad cree que esa máquina de guerra, de servicios de inteligencia, de manipulación mediática, de terroristas a sueldo…se pone en marcha para «fracasar»?. Libia ha sido un éxito para Occidente, un éxito tan grande, gracias a la colaboración de los «buenistas» occidentales, de izquierda y ONG, que creían que podian repetirlo en Siria. El Gobierno que tienen en Libia, el caos, el desgobierno, el descontrol, el fraccionalismo territorial….es todo un éxito puesto que detrás de este desastre está el reparto del botín.
    No les desee a los sirios lo mismo que a los libios. No les desee a los cristianos lo que esta banda de diablos a sueldo de Occidente lleva adelante contra los cristianos sirios. En el enlace que aporté en mi intervención anterior le he dejado una muestra de las «proezas revolucionarias» de estos elementos, del modelo de «primavera árabe» que tanto se ha cantado y que tanto ha crecido gracias a nuestra ignorancia, basada en definitiva en lo que nos cuentan esos medios de comunicación tan empeñados en las guerras cómo los propios poderosos que los gobiernan.

    http://www.diariounidad.es/index.php?option=com_content&view=article&id=535:masacradosensiria&catid=100:otros-deportes&Itemid=667#sthash.N3NYyXqp.dpuf

  5. Abajo en el enlace, más hazañas de los artífices de la «primavera árabe» siria y que esta democracia de las «libertades de expresión» que les recetamos, nos ocultan…..Ahora es muy fácil decir que la revolución siria está «contaminada». El problema es que nunca hubo tal revolución y si muchos peones, estos criminales en primer término, para destruir siria. Tal y cómo hicieron en Libia. Y lo peor es la irresponsabilidad de la contumacia en el error del espejismo al que nos han sometido…

    http://www.silviacattori.net/article5225.html

  6. gracias por sus aportes, amigo.
    La valoración sobre lo sucedido en Libia es ciertamente más compleja que la posibilidad de resumirlo en un párrafo. Sin duda, el petróleo fue una poderosa razón para la intervención de la OTAN. Y también la «memoria» muchos líderes árabes (Arabia Saudita, Egipto…) recordando los intentos de asesinato de sus presidentes por agentes de Gadafi en el mismo Sharm el-Sheikh del Sinaí. El considerarlo como un fracaso de intervención no es una simple opinión mía sino también del delegado de la ONU para ese país. ¡Que por cierto, es un cristiano libanés!
    La inseguridad de la situación de los pozos de petróleo no es en absoluto una situación ideal para las compañías occidentales, la presencia de islamistas huidos de Mali tampoco lo es. Y ya que muestra preocupación por los cristianos en el mundo árabe, de Libia han tenido que irse casi todos los obispos cristianos por la peligrosidad en la que se ha convertido el país. Nada ideal pues.
    E insisto, por este fracaso, junto con el fracaso de Irak, ha hecho que Occidente no invadiera Siria.

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