J. I. González FausLa historia da a veces unas vueltas increíbles y me temo que dentro de poco vamos a ver a toda la izquierda eclesial gritando “totus tuus”, con el mismo fervor con que en tiempos de Wojtila lo gritaban otros sectores eclesiales. Incluso, a lo mejor, en lugar de “Juan Pablo II te quiere todo el mundo”, ahora se llenan las calles de progres que gritan algo así como “Francisco, Francisco, estás armando un cisco”… Por otro lado, las editoriales están todas convirtiendo al nuevo papa en su quimera del oro, donde va a buscar pingües beneficios, en estos tiempos de crisis y con IVAs del 21%…

Personalmente, y aun comprendiendo el respiro que Francisco puede haber significado para muchos miembros del pueblo de Dios, me sentiría más cómodo si las temperaturas papales se templan un poco. En primer lugar por aquello de que “hay amores que matan” y no creo que esos fervores le hagan bien al mismo papa. Y luego porque nunca está excluido del todo el título de aquella película: “Más dura será la caída”.

Dejemos a Francisco ser hombre. No lo mitifiquemos demasiado porque entonces caeremos en la tentación de poner en primer lugar mi propia ilusión particular y creer que la Iglesia se habrá renovado si se cumple lo que yo deseo: el teólogo condenado que le reivindique el papa; el cura casado que se suprima el celibato; la monja impaciente que se le conceda el ministerio… Y más de dos de nosotros caer en la tentación de no saber perdonar, y disfrutar poniendo en la picota a cuantos nos maltrataron queriendo o sin querer. Mal camino.

Dejemos a Francisco ser humano. De momento hay algo muy de agradecer: sus primeros seis meses se parecen al título de la primera obra de Urs von Balthasar que se llamaba “Schleifung der Bastionen” (Derribo de los bastiones) cuando Balthasar era un teólogo joven, mucho más abierto de lo que fue después. Francisco ha sabido derribar discretamente una serie de trincheras y muros de contención que le han ganado el cariño de un pueblo de Dios que se ahogaba en las paredes eclesiales. Pero le están ganando también la hostilidad de sectores eclesiásticos que, como Caifás, temen ahora que vengan los romanos “y se hagan con nuestro lugar y nuestra casa”, aunque de momento no parecen saber cómo reaccionar.

No lo va a tener fácil, y sería importante que nosotros no le compliquemos más las cosas con nuestra impaciencias radicales. Ahora que está vivo el aniversario del 11 S en Chile, puede ser bueno recordar que a Allende le complicaron las cosas tanto las derechas intolerantes como los radicalismos del MIR que creían llegada la hora de pedir la luna, o cada uno su luna.

No lo conozco personalmente, pero no me da la sensación de que el hermano Francisco tenga una teología de primera línea. Sí que me parece que tiene una experiencia evangélica muy profunda, que hasta casi aventuraría uno que es fruto de alguna conversión o alguna gracia especial, dada la tranquila seguridad con que se mueve en ella.

Las cosas de palacio van despacio y las de la Iglesia –purtroppo magari– suelen ir más despacio. A Francisco no pueden quedarle demasiados años para la inmensa tarea que tiene por delante. Si de momento la Iglesia se orientara a ser de veras iglesia «de los pobres» de un modo decisivo y sin retorno y si, además, el buen estratega que parece ser Francisco consiguiera una profunda y radical reforma de la Curia romana, ya habría para entonar varios Tedeums. Y lo que creo que todos deberíamos intentar es colaborar al máximo en esta dirección sin querer marcar cada uno la agenda papal. Muchos deseos personales habrán de esperar. Pero recordemos que es propio de casi todos los Moisés, atisbar la tierra prometida sin llegar a entrar en ella…

Recordemos el sabio refrán: el bien no hace ruido y el ruido no hace bien. Temo sinceramente que Francisco esté haciendo (o mejor: le estemos haciendo hacer) demasiado ruido.

Imagen extraída de: Viquipèdia

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Jesuita. Miembro del Área Teológica de Cristianisme i Justícia. Entre sus obras, cabe mencionar La Humanidad nueva. Ensayo de cristología (1975), Acceso a Jesús (1979), Proyecto de hermano. Visión creyente del hombre (1989) o Vicarios de Cristo: los pobres en la teología y espiritualidad cristianas (2004). Sus últimos libros son El rostro humano de Dios,  Otro mundo es posible… desde Jesús y El amor en tiempos de cólera… económica. Escribe habitualmente en el diario La Vanguardia. Autor de numerosos cuadernos de Cristianisme i Justícia.
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11 Comentarios

  1. Buenas advertencias, querido amigo. Por supuesto, dejémosle ser humano, y no seamos nosotros los «jueces» de un Papa bueno o Papa malo. Pero, dejemos también disfrutar el momento presente a tantos cristianos que esperaban desde hace años una primavera eclesial aun sin atisbar signos de ello. En cualquier caso, este cambio de tendencia va a desenmascarar muchas antiguas papolatrías que no eran más que auto-adoración. La izquierda eclesial suele abandonar la Iglesia cuando se siente decepcionada, ¡pero la derecha suele crear cismas!

  2. «Conservador y progresista son más bien categorías «ideologistas».
    Conservador en lo que hay que conservar y progresar en lo que hay que progresar». Yanka

    «…Por mi parte, no me considero ni conservador ni progresista extremado. Me gustaría pensar que soy lo que fue el Papa Juan, un progresista con profundo respeto y afecto a la tradición; dicho de otro modo, un progresista que quiere conservar una continuidad muy clara y señalada con el pasado, y sin hacer compromisos tontos e idealistas con el presente, pero estar completamente abierto al mundo moderno a la vez que conservar la posición claramente definida como tradicionalmente católica».
    Thomas Merton.
    «Conjeturas de un espectador culpable», 289.

    «…Los progresistas extremados me parecen, en lo que puedo juzgar dentro de la extremada pobreza en mi información, apresurados, irresponsables, y, en muchos sentidos, frívolos en sus entusiasmos exagerados y confusos. También me parecen a veces fanáticamente incoherentes, pero no percibo en ellos la heladora malicia y la bajeza que se nota en algunas expresiones de los conservadores extremos.
    Lo que más me inquieta es el hecho de que los progresistas, aunque quizá mayoría, no parecen tener la dureza terca y concertada de los conservadores.
    Thomas Merton
    «Conjeturas de un espectador culpable», 289-290.

    «Ser de izquierdas es, como ser de derechas, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejia moral. José Ortega y Gasset.

  3. «La negativa de los progresistas extremados a prestar atención a ninguna enseñanza tradicional que les diera una base común para la discusión racional con los conservadores es también escandalosa, sin duda: sobre todo cuando va unido a un arrogante triunfalismo propio y cuando no hace más que ridiculizar a toda oposición. Eso no sólo es necio, sino que parece mostrar una seria falta de ese amor a que frecuentemente apelan para justificar su actuación. Aunque gritan continuamente sobre «apertura», uno les encuentra herméticamente cerrados a sus compañeros de catolicismo y al propio pasado de la Iglesia, y tiene alguna validez la acusación conservadora de que esos progresistas extremados a menudo están más abiertos al marxismo, al positivismo o al existencialismo que a lo que se reconoce generalmente como verdad católica.
    Se ha observado con acierto que conservadores y progresistas de la Iglesia están tan preocupados con la victoria total, los unos sobre los otros, que cada vez se cierran más unos a otros. Si así es, uno se pregunta sobre el valor y la significación de la trompeteada «apertura» a los no católicos. Un ecumenismo que no empiece con la caridad dentro de la propia Iglesia sigue siendo discutible».
    Thomas Merton
    «Conjeturas de un espectador culpable», 290-291

  4. He escuchado a muchos teólogos y me han parecido muy soberbios y muy racionalistas. Además van de intelectuales. Son muy teóricos y muy egoístas. Hablan de cosas que no han experimentado ni vivenciado. Creen pensando y no sentipensando a Dios.
    Son los nuevos escribas. Jesús no escogió a ningún escriba o teólogo como discípulo.

    No viven la GRATUIDAD. Que El Señor les quebrante (es una bendición)…

  5. He visto como muchas personas alejadas de la Iglesia se sienten amadas y aceptadas por Francisco. El amor es el misterio que realiza milagros y Francisco Ama.

  6. .. Hay solamente una voz que escuchar y atender: El Evangelio.-

    Y cuando la gente está feliz… y esperanzada, después de oadecer -por muchos añs-, grave «ASMA» por falta de Oxígeno…»ve -ahora- y diles».. que no respiren con ganas.. que es un impás!
    -porque politicamente no conviene otra cosa -.

    Lo más importante, es acordarse, recordar, a los que «produjeron el ASMA» por falta de OXÍGENO a «tantísimas PERSONAS» por (tener -ellos) POCAS LUCES, pero GRANDES INTERESES CREADOS A DEFENDER… Y «recomendarles» -por caridad cristiana- que SE CALLEN.

  7. No se, respetando su opinión , me parece que es pronto para pedir mesura a la gente que se siente representada en el nuevo papa y que con sus gestos y palabras han vuelto a renovar la esperanza. El tiempo decantará si su paso por la silla de Pedro fue un soplo renovador del espíritu pero por ahora deje a la gente que esté ilusionada.
    Ya sabemos que no es un teólogo de vanguardia pero el tiene que ser pastor y ojalá convoque y también proteja a los teólogos como Gutierrez y a tantos laicos que creyeron en un evangelio más social y político porque la vida es así. Por lo menos desde Latinoamérica creo que los cristianos más progresistas todavía no están tan ilusionados, ni pidiendo la luna, más bien a la expectativa

  8. Ah Don Faus, nunca esperaba eso de Usted! Usted, hace 37 anos, cuando use sus escritos para estudiar la Cristologia en Granada era quien hacia RUIDO para que otros pudieran hacerlo mismo! Deja el Pobre Papa ser Papa! Que inspira como debe ser! Como dijo otro Papa, «No Temas!» Donde esta su fe??

  9. Estimado González Faus,
    El iva de los libros es del 4%, lo que favorece que sea un artículo menos gravoso… Por otro lado, de un amigo que ha editado libros del papa sé que no hay tanto beneficio como pudieras creer. Eso sí, esa editorial de los jesuitas, de tu compañía, con la que formas un cuerpo para la misión… acaba de ser beneficiada directamente por el Papa en su entrevista exclusiva (y mira que tiene medios el vaticano para difundir una entrevista, eh?) que, además de difundirla en sus revistas y haberla tenido que colgar gratis en internet (era inevitable y así había sido pactado por Francisco con los Jesuitas) ya habéis sacado rápidamente una edición a la venta a un euro y medio ¡Casi nada! para ver si hay algo que rascar.

  10. Sabias, muy sabias las palabras de José Ñuis G. Faus. Yo sólo añadiría que hemos de saber ver que Francisco es el dedo que señala y que lo importante es ver qué o a Quién señala y seguir a ese Quien, no a Francisco, ni a Woitila, ni a … A Jesús de Nazaret y éste crucificado.

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