Grietas en el muro XXIII: Premiar la excelencia en sensibilidad social

Grietas en el muro XXIII: Premiar la excelencia en sensibilidad social

M. Carmen de la Fuente (Directora de la Fundació La Vinya). Nuestra fundación agrupa los proyectos de acción social que llevan a cabo tres parroquias del barrio de Bellvitge en l’Hospitalet del Llobregat (Barcelona). Proyectos muy diversos que van desde un banco de alimentos (Ayuda Fraterna), un centro de tiempo libre para jóvenes, una ludoteca… hasta el acompañamiento, la formación y la promoción de adultos.

Después de un tiempo de darle vueltas decidimos convocar un Premio que reconociese aquellos trabajos de investigación social realizados por alumnos de Bachillerato. Con esto buscábamos un doble reconocimiento.

-Por un lado, un reconocimiento a la persona que da nombre al Premio, Josep M. Pañella i Mora, jesuita, que fue párroco de la Parroquia Mare de Déu de Bellvitge e impulsor de la Fundació La Vinya, y uno de los fundadores de entidades como Arrels, dedicada a la atención de las personas sin hogar.

Josep M. nos dejó un testimonio de una gran riqueza, el de una persona que estaba al lado de la gente, siempre con la puerta abierta y la mano tendida. Una persona que optó por los más débiles de nuestra sociedad, no solamente desde el hacer, sino también desde el pensamiento y la reflexión crítica.

Su mensaje era un mensaje contundente, pedagógico, lleno de imágenes que facilitaban la comprensión y que ayudaban a entender las causas y los efectos de “estar al margen de la sociedad”. La imagen de la tela de araña de hilos rotos, o la del “tiovivo” del cual la gente puede salir disparada son imágenes que aún se utilizan para explicar qué es y qué supone la exclusión social. Más allá de las imágenes, la experiencia diaria con la realidad que le proporcionaba multitud de ejemplos. Especialmente significativa para él, fue la historia del encuentro con un señor que dormía en la calle y que le tiró el bocadillo que le acababa de dar. De aquel primer “encuentro/desencuentro” y de aquella conversión surgió una entidad hoy tan conocida como Arrels.

Josep Maria supo transmitir a las personas y a las instituciones que ayudó a crear que tan importante es aquello que hacemos, como la forma cómo lo hacemos (cómo acogemos, cómo atendemos, cómo acompañamos a las personas hacia su autonomía y libertad), una forma que con frencuencia choca frontalmente con concepciones que entienden la atención social como pura beneficencia o paternalismo.

-El segundo reconocimiento, quiere serlo para unos jóvenes a los cuales queremos descubrir, dar apoyo y animar. Jóvenes estudiantes de 2º de Bachillerato que deciden hacer sus trabajos de investigación sobre temas relacionados con la acción social (exclusión social, pobreza, voluntariado…) Hoy que tanto nos llenamos la boca de palabras como excelencia, innovación etc. queremos premiar aquellos jóvenes que destacan a la vez en rigor, estudio y análisis crítico, pero también en sensibilidad social hacia los más pobres.

En la Fundació La Vinya somos una entidad especializada en el hacer, en la atención a personas en situación de riesgo o exclusión social, pero estamos convencidos y convencidas que hay que ir más allá. Hay que reflexionar y pensar sobre cuales son las causas que provocan la desigualdad, conocer qué posibilidades hay para afrontarla, descubrir posibles alternativas. Que haya jóvenes interesados en estos temas de estudio es la garantía de que en el futuro siempre habrá gente que trabaje para cambiar nuestro mundo y convertirlo en un lugar más justo para todo el mundo.

Imagen extraída de: Jesuïtes Catalunya

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