Los alevitas

Los alevitas

Jordi López Camps. [Vita Moleskine] La revuelta en Turquía ha puesto de manifiesto la existencia de una minoría religiosa, los musulmanes alevitas, que se sienten represaliados por el gobierno de Ankara. Las crónicas periodísticas comentan que muchas de las personas presentes en la plaza Taksim pertenecen a esta religión. Su protesta puede tener varios motivos. El primero, el régimen de Erdogan apoya la oposición suní al régimen de Bachar el Asad de Siria cuya religión es musulmana alauí, ramal de la tradición chiíta, con la que están vinculados los alevitas. Otro motivo de indignación de los alevitas es la propuesta de poner el nombre del sultán Selim el Valiente (1465-1520) a un nuevo puente sobre el Bósforo. Este sultán fue un enemigo acérrimo de los chiitas y los alevitas a los que persiguió y masacró en Anatolia. Otro motivo de indignación, más compartido con otros ciudadanos turcos, es la poca calidad democrática del gobierno de Erdogan. Así, detrás del conflicto actual en Turquía se esconde también un conflicto religioso.

¿Quiénes son los musulmanes alevitas? Hay quien piensa que el nombre de esta corriente de los musulmanes proviene de Alī ibn Abi Talib yerno y primo del profeta Mahoma. Los nombres Aleví y Alauita proviene del término árabe Alawi pero, a pesar de tener la misma etimología, hacen referencia a grupos religiosos diferentes que tienen creencias y prácticas diferenciadas. Los alauitas son muy importantes en Siria. Algunos lingüistas tienen otra interpretación etimológica para explicar el origen de este grupo religioso. Proponen que el término aleví deriva de las palabras Halay o Hilay que en kurdo significa “punta de la llama de fuego” o del término Aley que en turco significa llama.

Los creyentes alevitas pueden oscilar entre el 20 y el 30% de la población turca (entre 14-21 millones de personas). En Turquía la población aleví se concentra en Anatolia oriental y en la costa del mar Egeo; igualmente hay importantes comunidades en Estambul reunidas en el barrio de Gazi Osmanpasha. También están presentes en Irán (unos 3 millones), el Turkmenistán. En Irak hay medio millón de alevitas de origen turco.

El alevismo está vinculado al chiísmo duodecimano a través del quinto imán (Dja’far al-Sadiq) y al filósofo y místico persa Hajji Bektash Veli (1.209 a 1.271) fundador de la corriente bektachi dentro de los alevitas a quien la genealogía mítica lo relaciona también al quinto imán. Esta cofradía alevita jugó un papel importante en la islamización de la Anatolia y los Balcanes. El Semah, sema en turco, ceremonia religiosa los alevíes bektachi, ha sido clasificado como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

Las creencias alevitas no están demasiado definidas porque no hay ninguna autoridad que las unifique. Su fe se transmite oralmente y es poco conocida fuera de esta religión. Cada comunidad alevita tiene su propia dinámica que introduce una gran diversidad de interpretaciones sobre los elementos básicos de esta religión. Las creencias comunes de los alevitas están reunida en los buyruk que son el compendio de escritos y diálogos recopilados por sheij sufí Safi al-Din (escrito también con la grafía Safioddín Ardabil), por Ya’far as Sadiq sexto imán de los chiítas el cual es seguido por los chiítas duodecimanos y otros eruditos.

Los principios básicos de la religión alevita son: monoteísmo en Alá que no es comprendido de la misma manera para todas las corrientes alevitas; amor y respeto a todas las personas; tolerancia con las demás religiones; otorgamiento de gran valor al trabajo como acto de adoración; igualdad hombre-mujer de tal manera que todos rezan juntos; monogamia; consideran que su fundador Ali y Mahoma están íntimamente complementados, son como dos caras de la misma moneda. Muchos alevitas afirman que para pertenecer a su religión no es necesario creer en Dios, dado que Dios puede considerarse el elemento bueno que se encuentra en el ser humano, tal como la frase “Dios es el hombre y el hombre es Dios”, citada por los maestros alevitas. Visión que los acerca al sufismo islámico y la mística cristiana.

Los musulmanes alevitas coinciden con los duodecimanos, aunque se diferencian en otros aspectos doctrinales, en que reconocen que Alī ibn Abi Talib es el iniciador de una serie doce de imanes protectores del Islam. Los alevitas tienen el Corán como un libro religioso de referencia, pero no lo consideran como un libro sagrado. Siguen genéricamente las orientaciones del Corán pero con muchas excepciones, como por ejemplo, la poligamia, ni se identifican con los pilares del Islam propios de las otras tradiciones musulmanas. Por eso no hacen las oraciones diarias preceptivas del Islam tradicionales, la peregrinación a La Meca y otras prácticas. No tienen mezquitas, pero sí unos espacios de reunión. La práctica religiosa alevita ha recibido e integrado las influencias de otras religiones, muchas de ellas preislámicas de Oriente Próximo.

No hay una jerarquía religiosa en la fe alevita, ni se conocen líderes teológicos que ejercen una maestría. Sí existe la figura del guía espiritual, denominado dede. Este guía debe ser siempre de una familia concreta, vinculado de alguna manera a la descendencia de Alí. El dede asume su rol debido a su linaje, no por sus capacidades de tal manera que pueden haber dedes incompetentes pero que por razón de su origen se encuentran obligados a dirigir las reuniones religiosas. Los encuentros religiosos, las cem, se celebran en el cemevi, un edificio con diferentes usos: espacio para comer, lugar de enseñanza y/o de administración. A diferencia de otros musulmanes, los alevitas usan para sus oraciones y ritos del idioma turco. Dentro de los alevitas el grupo sufí bektashi es el más importante.

Los alevitas se consideran menospreciados y atacados por los musulmanes suníes y chiíes. Estos consideran a los alevitas como unos herejes. Esta consideración hace que no haya matrimonios entre musulmanes tradicionales y los alevitas. Aunque suníes y chiíes consideran a los alevitas como no musulmanes, el gobierno turco los reconoce como tales. Los alevitas creen que su propuesta religiosa es más coherente con el espíritu de los turcos que el Islam árabe.

Imagen extraída de: El Confidencial

Para continuar haciendo posible nuestra labor de reflexión, necesitamos tu apoyo.