Lo sentíamos muy nuestro

Lo sentíamos muy nuestro

Tere Iribarren. He sentido la muerte de Paco Fernández Buey. Coincidí con él en la Facultad de Filosofía de Barcelona, y de vez en cuando nos comunicábamos cuando desde Cristianisme i Justícia le pedía alguna colaboración.

Guardo sus respuestas siempre atentas y cercanas, nos sorprendió la noticia y en medio de vacaciones, aún dispersos, no pudimos reaccionar.

Los periódicos han hablado mucho de él y hoy queremos hacernos eco de lo que de él se ha dicho. Ponen de relieve «su capacidad de razonar y de persuadir: hablaba siempre pausadamente, siempre sensible a las razones, conjurando más el acuerdo que el conflicto».  En medio de las revueltas de estudiantes convocaba y presidía las asambleas y fue uno de los alumnos más relevantes de la oposición al franquismo «Fue uno de los líderes estudiantiles de la Capuchinada en 1966, cuando un nutrido grupo de universitarios, acompañados de prestigiosos profesores, intelectuales y periodistas, se reunió en el convento de los Capuchinos de Sarrià (Barcelona) para constituir clandestinamente el Sindicato Democrático de Estudiantes »

«Estuvo siempre al lado de los vencidos de la historia y defendió que no solo no hay ética sin estética sino que tampoco hay política al margen de la moral. Una moralidad que no pierda de vista que defender la felicidad de los más débiles es preferible a acumular riqueza en beneficio de uno mismo.»

Queremos aprovechar para recordar un extenso artículo que en forma de entrevista realizó hace poco más de un año Jaume Botey, miembro de nuestro equipo y buen amigo de Paco, en la revista Iglesia Viva.

Paco decía que se encontraba bien con los cristianos de izquierdas… y era buen amigo de muchos. Nosotros, Cristianisme i Justícia lo sentíamos muy nuestro.

Imagen extraida de: cronicapopular.es
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