¿Democracia o bictadura?

¿Democracia o bictadura?

J. I. González Faus. No hay errata en el título. Quiere aludir a una dictadura duplicada, donde los dictadores pueden cambiar según las elecciones, y el dictador no es una persona sino un partido; pero sigue la dictadura. Algo de esto evocaban los indignados del 15M que celebra este mes su aniversario. Y algo de eso repite la revista canadiense Rélations que titula su número de mayo: “Notre démocratie: fiction ou réalité?”.

Democracia significa que el pueblo es soberano y decide él. Pero ¿quién decide en nuestro sistema? La respuesta catequética sería: “el pueblo a través de sus representantes”. Correcto, pero sigamos preguntando: nuestros parlamentarios ¿representan al pueblo o a su partido? ¿No funcionan los partidos como pequeñas dictaduras donde “el que se mueva no sale en la foto”?. Por tanto, quien manda es el partido, no el pueblo, y la democracia ha degenerado en partitocracia. Los partidos (necesarios y antaño deseados) han asumido un papel que no les corresponde: suplantan la autoridad del pueblo en lugar de simplemente representarla. Y eso prescindiendo de quién asigna el sueldo a los políticos: ¿el pueblo que es su patrón, o el contubernio partidario?. (más…)

La Europa federal: ya no simplemente un sueño, sino una necesidad

La Europa federal: ya no simplemente un sueño, sino una necesidad

Toni Comín. [Publicado en la Revista El Ciervo] ¿Qué Europa para el 2051? Si respondiésemos a esta pregunta con espíritu idealista, simplemente explicaríamos la Europa que soñamos, más allá de su viabilidad –un ejercicio probablemente encomiable, pero de un interés bastante limitado-. Pero si nos limitamos a contestar desde el estricto realismo, acabaremos por hacer un mero ejercicio de prospectiva, como si fuésemos meros espectadores de la historia, como si el futuro no fuese con nosotros. Pero la historia la hacen los hombres y, en parte, la hacen gracias a sus sueños. Por esto, intentemos enfrentarnos a tan trascendental interrogante con suficiente realismo como para plantear una Europa posible, pero con suficiente idealismo como para dibujar una Europa deseada y necesaria.

¿Dónde estamos ahora mismo? Esta crisis nos ha confirmado aquello que algunos –ni muchos- ya advirtieron cuando Maastricht: que no hay moneda que dure cien años sin un gobierno que la respalde. El gobierno económico de la eurozona es una condición indispensable para la (más…)

Ante la reforma sanitaria, desobediencia civil

Ante la reforma sanitaria, desobediencia civil

Daniel Izuzquiza. 3500 millones. Hace casi cincuenta años, Martin Luther King Jr. escribió su famosa Carta desde la prisión de Birmingham, un clásico de la literatura contemporánea y un aldabonazo a la conciencia de sus lectores. Allí decía el líder del movimiento de los derechos civiles: “Una ley injusta es una norma por la que un grupo numéricamente superior o más fuerte obliga a obedecer a una minoría pero sin que rija para él. Esto equivale a la legalización de la diferencia”.

He recordado este texto ahora que la votación en el Congreso de los Diputados del Real Decreto-Ley 26/2012 que, pretendiendo garantizar la sostenibilidad del sistema nacional de salud, introduce una serie de medidas que legalizan la diferencia, consagran la discriminación y fomentan la fractura social. Al menos 160.000 personas quedarán fuera de la atención sanitaria normalizada, por el mero hecho de ser migrantes en situación irregular (no son “turistas sanitarios”, sino “residentes de facto”). Además de violar un derecho básico y universal como es el de la salud, además de introducir serios problemas de salud pública, además de ser ineficiente desde el punto de vista económico, la medida presenta graves dificultades desde la perspectiva ética. (más…)

Pasar de largo

Pasar de largo

Josep Cobo. Es habitual escuchar aquello de que lo importante, con respecto a los asuntos de la fe, es experimentar a Dios. Y quienes dicen esto entienden, por lo común, que de lo que se trata es de tener buenas sensaciones cuando uno se dirige a Dios o, de algún modo, lo tiene presente. Una vez más, nuestra sensibilidad acaba siendo la medida de lo real. Así, uno dice que ha tenido una experiencia de Dios en el mismo sentido en que puede decir que ha tenido una gran experiencia por haber hecho puenting o visitado las cataratas del Niagara. Pero en verdad no hay ahí experiencia, sino simplemente un cóctel de sensaciones intensas. Y eso quizá sea suficiente para el consumidor, pero no para quien sepa de qué va este asunto. Pues lo cierto es que en toda experiencia, lo experimentado es, precisamente, aquello que no acaba de ajustarse a los estrechos moldes de nuestra receptividad o, por decirlo con otras palabras, aquello que sigue estando pendiente en el hecho mismo de hacerse presente. (más…)

Necesitamos tu apoyo en estos momentos. Con sólo 2€ al mes haces posible este espacio.COLABORA
+