Entrevista a Dani Gómez-Olivé: «La gente debe tener herramientas para reflexionar, formarse y actuar para convertirse en protagonista del cambio social que queremos y necesitamos»

Entrevista a Dani Gómez-Olivé: «La gente debe tener herramientas para reflexionar, formarse y actuar para convertirse en protagonista del cambio social que queremos y necesitamos»

EntrevistasEl próximo viernes 4 de mayo a las 19h Cristianisme i Justícia (Roger de Llúria, 13, Barcelona) ha programado una sesión extraordinaria dentro del ciclo de cine Ignasi Salvat. Proyectaremos la película #Interferències, producción que nos invita a entender cómo el poder político y económico y sus decisiones afectan sobre nuestras vidas.

Contaremos con Dani Gómez-Olivé, miembro del ODG (Observatorio de la Deuda en la Globalización), entidad impulsora del proyecto, con quien tendremos la oportunidad de establecer un diálogo posterior. Hemos aprovechado la ocasión para hacerle unas preguntas.

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¿Cuál es el argumento de #Interferències?

Resposta: #Interferències muestra la acción de un grupo de teatro intentando representar una obra sobre la crisis global. Pero más allá de la historia del grupo de teatro, la película quiere abordar las causas de la crisis a nivel global, denunciando a sus responsables con nombres y apellidos, y apuntando algunas alternativas posibles. La película hace referencia a las interferencias de los poderosos sobre el bienestar y el futuro de las poblaciones, en general, y la de los países enriquecidos sobre los países empobrecidos, en concreto.

¿Qué ideas habéis querido transmitir?

R.- Los contenidos de la película giran en torno al concepto de la anticooperación, que es un término creado en el ODG que pretende agrupar los procesos y mecanismos que interfieren negativamente sobre las poblaciones (sería el antónimo de cooperación, del trabajar conjuntamente por un bien común). En ella se muestra que hay procesos que tienen impactos negativos sobre el bienestar de los pueblos, y estos procesos, que interfieren negativamente en la construcción de un futuro en paz y con desarrollo sostenible, tienen un origen en los más poderosos. Creemos que el primer paso para poder transformar nuestra sociedad es tener acceso a la información y esta película da mucha información. El objetivo de la película es precisamente conseguir que la gente tenga herramientas para reflexionar, formarse y actuar ante estas interferencias, para que pueda convertirse en protagonista del cambio social que queremos y necesitamos.

¿Qué os llevó a la idea de hacer una película de ficción?

R.- El proyecto nace de la necesidad que teníamos en el ODG de poder ofrecer nuevas herramientas pedagógicas para difundir la investigación que llevamos a cabo desde hace años, que normalmente hemos divulgado a través de nuestra página web, con publicaciones o dando charlas, cursos o seminarios… Queríamos hacer llegar nuestro trabajo a la población de una forma amena y comprensible y valoramos que las imágenes tienen una fuerza que no tienen las palabras. Por eso nos pusimos en contacto con la Fundación Quepo, que trabaja el audio visual como herramienta de información, denuncia y sensibilización para concienciar y fomentar la acción y con quienes hemos tenido la suerte de hacer este viaje apasionante. La película es fruto, pues, de este trabajo compartido de las dos entidades, donde el ODG ha puesto el trabajo de la investigación realizada durante muchos años, así como la de otras ONG críticas con el sistema, que no tenemos miedo de denunciar con nombres y apellidos a los responsables de la crisis. En este sentido es importante destacar que no exageramos nada, no nos inventamos nada. Todo lo que se dice está documentado.

Decís que #Interferències va más allá de una película, ¿en qué sentido?

R.- La película es la punta del iceberg de un proyecto educativo. En efecto, más allá de esta hay una página web, www.interferencies.cc, con mucha información para profundizar en todos y cada uno de los temas que se apuntan a la película. Se trata de materiales educativos para que las personas que se dedican a la educación puedan dinamizar proyecciones de la película, y, sobre todo, tener propuestas de acción para hacer frente a estas problemáticas que se plantean en la película. De hecho, nosotros más que hablar de una película hablamos de un proyecto con vocación de educación para el desarrollo.

Hace pocos años hablábamos de la deuda de los países del Sur y hoy parece que la única protagonista es la deuda europea. ¿Cómo interpretas todos estos cambios tan recientes?

R.- Nosotros pensamos que la actual situación de crisis de deuda en el Norte – porque no es sólo una crisis de la deuda de varios países de la periferia de Europa, sino que se trata de toda Europa y también de EEUU – es continuación de la crisis de deuda en el Sur – el estallido de la misma la datamos en agosto de 1982 cuando México hizo suspensión de pagos. Poco pensábamos que la crisis de la deuda que ha ahogado las economías de América Latina, África y Asia en los últimos 30 años algún día llegase a Europa y EEUU, pero lo cierto es que ya está aquí. Desgraciadamente vemos que las respuestas que se están dando son las mismas respuestas desacertadas que se han dado a lo largo de estos 30 años en los países del Sur. En efecto, las políticas de ajustes y recortes sociales que ahora padecemos y que se vienen aplicando, sin éxito, en todas y cada una de las economías intervenidas por el FMI no han solucionado el problema de la deuda, porque su objetivo real es asegurarse el pago de las deudas contraídas y no salir de la crisis. Realmente lo que hacen es agravarla, tal y como vemos en Grecia y como veremos en nuestro país si nosotros no ponemos remedio. Con todo, tenemos la suerte (dentro de la desgracia) que sabemos que hay una salida al final del túnel que pasa precisamente por dejar de lado las políticas de ajuste impuestas por el FMI, BCE y CE y apostar por políticas públicas de fomento del empleo que pongan los derechos de las personas y el medio ambiente por delante de los intereses económicos. La salida pasa por repudiar las deudas privadas, que han sido contraídas por aquella gente y para aquellas empresas (financieras y no financieras) que han especulado con la economía y que han conseguido, merced al poder económico que tienen, que sus deudas ahora sean deudas públicas. Hay que exigir el fin de la impunidad de los causantes de esta crisis. Asimismo, es necesario regular de arriba abajo el sistema financiero para acabar con el casino financiero, que es el origen de esta crisis de la deuda, que ya dura más de 30 años. Esto sólo será posible si cambiamos la correlación de fuerzas, que ahora está muy desnivelada a favor de aquellos que han provocado la crisis. Y es posible. Basta, como nos muestra #Interferències, que nos lo creamos.

Se nos habla del sistema político y económico con términos técnicos y de una forma tan compleja que la ciudadanía queda paralizada. ¿Cómo valoráis las movilizaciones sociales del último año y hacia qué escenario crees que nos estamos moviendo?

R.- Nosotros valoramos las movilizaciones con mucha esperanza, ya que muestran que el cambio es posible, a la vez que real. De hecho, #Interferències participa en esta dinámica de cambio ya que se empieza a rodar el 16 de mayo, un día después de las manifestaciones del 15M y durante las dos semanas en las que se hizo el rodaje fue cuando se produjo la eclosión social en las acampadas, lo que nos obligó a cambiar, en parte, el final de la película. Un año más tarde, estamos contentos de que ahora sea el 15M uno de los principales movimientos que se han hecho suyo el proyecto y lo estén difundiendo, porque nos muestra que #Interferències ayuda a la concienciación de la población. De cara al futuro creemos que si las políticas de nuestros gobernantes no cambian (cosa bien difícil si no sienten la presión social) inevitablemente nos moveremos hacia un escenario de más movilizaciones y crispación social. La experiencia vivida en otros países que ya han pasado por donde estamos (Argentina en 2001, Ecuador en 1999…) nos muestra que los gobernantes continúan pagando las deudas antes de romper con la dinámica de hacer nuevos ajustes, hasta que se cambia la correlación de fuerzas. Y esto se da cuando la población siente que ya no tiene nada más que perder, estalla y dice ¡basta! Quizás en nuestro país todavía estamos un poco lejos de este escenario, pero no lo está tanto el pueblo griego. Hay que evitar llegar a este extremo y hacer entender a la población que hay otras salidas posibles. En #Interferències explicamos algunas…

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Puedes ver el tráiler de #Interferències aquí.

También puedes descargarte el libro “Vivir en deudocracia” en el siguiente enlace: http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=1239

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