Guillermo Casasnovas. Si hace un año comentábamos cómo en Nicaragua el orteguismo había secuestrado el sandinismo, ahora el proyecto de la pareja presidencial – Daniel Ortega y Rosario Murillo – ha dado un paso más y ha secuestrado nada menos que la democracia.

Ahora que la distancia física poco importa para estar bien comunicados, nos van llegando artículos, e-mails y comentarios de aquellos que vivieron en primera persona el proceso electoral del pasado domingo 6 de noviembre. Tanto fuentes de reconocido prestigio como Sergio Ramírez (“Nicaragua vivió un fraude electoral de inmensas proporciones”), María López Vigil (“Daniel Ortega ha construido una dictadura institucional”) o el Centro Carter (“erosión de las instituciones democráticas”) como amigos nicaragüenses que participaron como controladores (“hubo arbitrariedades desde el inicio”, “salvo nosotros nadie porta ninguna credencial, todo es de facto”) coinciden en su veredicto: hubo fraude electoral.

Un fraude que se viene preparando desde hace tiempo con el control del Consejo Supremo Electoral por parte del Frente Sandinista o el reparto de cédulas de identidad – necesarias para votar – solamente a los partidarios de Ortega.

Este “triunfo” electoral y su correspondiente mayoría absoluta dará alas al Gobierno para seguir con la senda de desdemocratización que ha seguido el país durante los últimos años: control de las instituciones del estado, cambio de la constitución a su antojo, clientelismo político, compra de medios de comunicación, falta de transparencia en los presupuestos estatales…. en definitiva, una cada vez mayor concentración del poder en manos del Frente Sandinista y concretamente de la familia Ortega.

Quién le iba a decir al Comandante Daniel hace 20 años que acabaría suplantando a aquella dictadura que tanto había costado derrocar…

Mientras ciudadanos e intelectuales nicaragüenses protestan contra el fraude, ampliamente documentado por las personas y organizaciones que estuvieron presentes, la Organización de Estados Americanos felicitaba al reelegido presidente y declaraba que en Nicaragua “avanzó la paz y la democracia”, y el Gobierno español “se congratula por el apego de la sociedad nicaragüense a los valores democráticos”. ¿Hasta cuándo la connivencia de la comunidad internacional?

http://ulacit-pensamiento.blogspot.com/2011/02/nicaragua-se-hunde-cada-vez-mas.html

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Investigador y docente en ESADE, Universitat Ramon Llull. Doctor en Management por la Universidad de Oxford, su principal área de investigación son las prácticas que nacen en la intersección del mundo empresarial o financiero y el impacto social, tales como el emprendimiento social o la inversión de impacto. También es miembro del seminario social de Cristianisme i Justicia.
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8 Comentarios

  1. Interesante reflexión sobre la coyuntura electoral nicaragüense. Me gustaría hacer algunas observaciones.
    1. En 1984 el FSLN ganó unas elecciones y en 1990 (UNO), 1996 (AL) y 2001 (APRE) las perdió de forma consecutiva. Por tanto, alternancia en el poder y pluralidad democrática y 4 procesos electorales nacionales.
    2. Las irrgularidades electorales afectan y han afectado en otros procesos al mismo FSLN. En 1996 Arnoldo Alemán convocó una marcha cívica (antes de las elecciones) para denunciar irregularidades en el proceso de cedulación y, creo recordar, Sergio Ramírez denunció el tema de la imprenta de las papeletas electorales.
    3. Diferenciaría la continuada incapacidad logísitca y organizativa del CSE de las acusaciones de fraude electoral.

  2. Luis, gracias por tu comentario.
    Es cierto que en las 6 elecciones de los últimos 25 años ha habido alternancia de poder, lo que no me gusta tanto e intentaba denunciar en el artículo es que desde el 2006 hasta hoy ha habido un proceso de concentración del poder en un solo partido y casi en una sola familia, lo cual no creo que sea bueno para la democracia.
    En cuanto al fraude electoral, yo sigo pensando que hubo muchas irregularidades y no solo «incapacidad logística»…
    Y sé que lo digo desde la distancia pero también desde el cariño a todos mis amigos nicas.

  3. Una cosa es alternancia de poder y otra alternancia de partidos.

    No parece que el poder hayan dejado de ejercerlo los de siempre, la cuestión es, a mi entender, que ese poder va ocupando todos los espacios y mientras avanza, va clausurando las posibilidades de acceso de los otros (desposeídos también de esto).

  4. guillermo, no sé si vivís en nicaragua o escribis desde lo que dicen otros. pero yo que vivo en esta nuestra Nicaragua, me parece oportuna la aclaración en torno a lo que vos decís del secuestro. en el año 1990 el FSLN perdió el poder (al menos el estado) y entregó la banda presidencial a la derecha que luego privatizó todos los servicios publicos, e hizo caso a todas las obligaciones del FMI y BM sin decir o hacer nada en favor de las grandes mayorías. ellos pasarón gobernando 16 años. luego, por medio de las mismas reglas que el MRS (de sergio ramirez y compañia limitada)propició en 1995, el Frente llegó al poder y la historía de Nicaragua volvió a cambiar. la educación y la salud volvieron a ser gartis como una garantía de la voluntad politica de gob de querer resolver los problemas de las y los más pobres. tambien con los programas sociales este gobierno ha dado empoderamiento a las mujeres tanto en el campo como en la ciudad.
    el 06 de nov de 2011, el pueblo en su mayoría opto por continuar con un gobierno cristiano que busca el bien común. te invito a que hablés con la gente de barrio, no con los «intelectuales» te invito que busqués a las señoras del programa usura cero que venden pinolillo o tortillas y preguntale porque ganó el frente…te dirán algo distinto a lo que se dice en el periodico…saludes

  5. Yamil, gracias por el comentario.
    Aunque estuve un tiempo en Nicaragua, es verdad que ahora escribo desde lo que leo y lo que me cuentan, pero en todo caso gente en la que confío. Gente que creyó y luchó por el proyecto sandinista pero que luego se desencantó al ver la manera de funcionar de algunos, y que si siguen luchando es para mejorar la vida de las señoras que venden pinolillo o tortillas, como tú dices, o los niños de los semáforos, o las familias que viven en los barrios de Managua…
    No digo que los gobiernos conservadores anteriores fuesen mejores, y quizás con las políticas populistas de Ortega se ha reducido en parte la pobreza extrema, pero es interesante preguntarse si este modelo paternalista y poco transparente no está quitando poder a la sociedad civil y, por lo tanto, menoscabando la democracia.

  6. Guillermo. que tal? fijate que mucha de esta gente, que yo también respeto por lo que hicieron, me duele verles aliados con los que les quitaron a la población las esperanzas de vivir en una Nicaragua distinta. puede ser que este gobierno no es lo mejor, es cierto, hace falta mucho, pero ha tenido la voluntad política para transformar la realidad de miles de nicaragüenses que no tenían acceso a la educación gratuita, a la salud gratuita y con dignidad. a un techo digno y a un bobo de patio para criar gallinas. eso es populismo? dar de beber, dar de comer…bueno. tal vez en alguna de tus lecturas de Sergio Ramirez podás encontrar que 10 laminas de cinc no son nada. hay que preguntarle a la gente que vive en plástico si es así. hace falta mayor empoderamiento del pueblo, pero las ONGs-sociedad civil, no son la Voz que dicen ser representante de un pueblo. es mas bien el pueblo organizado el que va a cambiar la historia de nuestro pueblo, ya lo está haciendo. te invito a que participés de ello. asomate a las «democracias» que nos han dictado desde afuera…ellas no han resuelto el problema de la pobreza y la injusticia. hay que cuestionar eso también.
    gracias.

  7. Yamil, gracias de nuevo.
    Por supuesto que hay que cuestionar nuestras democracias, podríamos decir que «secuestradas» por los poderes financieros, y ya lo hacemos también desde este blog.
    A parte de leer a Sergio Ramírez y algunos otros, recuerdo con cariño unos días que estuve con la ONG Un Techo Para Mi País, utilizando precisamente láminas de zinc (y de madera) para construir viviendas en un barrio de Managua donde lamentablemente mucha gente vive, como tú dices, entre plásticos.
    Ojalá que pueda haber diálogo entre todos los que queréis cambiar el país (ciudadanos, ONGs locales y extranjeras, «intelectuales», gobierno…) para hacerlo cada día un poco mejor y más habitable para los más vulnerables (los preferidos de Dios), y que sigamos aprendiendo unos de otros. Saludes!

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