La empleada de correos

La empleada de correos

Víctor Codina sj. Cochabamba, Bolivia, septiembre de 2011. Llega a nuestra casilla o apartado de correos el aviso de un paquete de España para nuestra comunidad jesuítica. Tengo que hacer varios trámites previos antes de poder recoger el paquete: me exigen que presente el sello seco de mi comunidad,  que vuelva al día siguiente con el sello, luego tengo que hacer cola para comprar estampillas o sellos de correos, anotar el número de mi carnet de identidad, firmar…Al final me entregan el paquete y la empleada que sabe que es un paquete para una comunidad religiosa, me dice: “Padrecito, su bendición”. Entre sorprendido, admirado y con una cierta  timidez, yo le doy la bendición. Bendecir es invocar la protección divina sobre alguien, sobre su salud y su trabajo,  sobre su relación con Dios y con los suyos, es desearle un rayo de luz en medio de las nubes de cada día. (más…)