Jornada informativa sobre la nueva ley de centros de culto en Migra-Studium

Jornada informativa sobre la nueva ley de centros de culto en Migra-Studium

Jaume Flaquer. El Grup de Treball Estable de les Religions (GTER) ha organizado con la colaboración de Migra-Studium una de sus jornadas informativas sobre la nueva ley de centros de culto de Catalunya y su reglamentación concreta.

Esta ley ha sido una de los temas mayores de la Direcció General d’Afers Religiosos de esta legislatura que finaliza en breve. La ley generó hace dos años un intenso debate entre las comunidades religiosas. La dificultad que tenían las comunidades protestantes y musulmanas para abrir nuevos centros de culto por oposiciones vecinales y por falta de terrenos destinados a estos usos hacía necesario un estudio detallado de la problemática. Asímismo, la disparidad de criterios de los ayuntamientos creaba un gran desconcierto. Los protestantes y los musulmanes acogían con entusiasmo los primeros debates. La Iglesia católica nunca fue beligerante pero expresaba sus reticencias, no tanto por el progreso de la laicidad en Catalunya sino por las repercusiones –esencialmente económicas – que la ley podía suponer para los numerosos templos católicos existentes. La dificultad de adaptación a una posible reglamentación restrictiva, la falta de partida presupuestaria de ayudas y el miedo a una arbitrariedad en la reglamentación generaba ciertos temores. Esto fue aprovechado por el catolicismo más integrista para hacer correr algunos power points panfletarios alertando sobre la posibilidad de que la Generalitat pudiese cerrar el Monasterio de Montserrat. Por supuesto, su autor no había leído –o no había querido entender- el ante-proyecto de ley que decía claramente que los templos patrimoniales quedaban excluidos de la ley, pero todos sabemos que los fundamentalistas no son amigos de la verdad. Ciertas questiones quedaban sin embargo sin resolver, pero las propuestas de CiU hicieron que el texto definitivo fuese aprobado por una gran mayoría en la cámara (texto: http://www.gencat.cat/diari/5432/09202020.htm)

La ley, muy genérica, acababa dejando en manos del Govern la concreción reglamentaria. Una vez publicado el reglamento (20 julio 2010) (http://www.gencat.cat/diari/5676/10197069.htm) se hace indispensable un período de información para las confesiones religiosas, para que vean en qué medida les afecta actualmente.

Por eso, la iniciativa del GTER de organizar esta jornada formativa era de gran interés. En un primer momento, se dejó un espacio a cada comunidad para que planteasen sus preocupaciones ante el nuevo reglamento. Tomaron la palabra un dirigente de las comunidades Baha’i, budista, católica, mormón, judía, musulmana, ortodoxa, protestante, sikh y finalmente también de la comunidad taoista. Este abanico tan completo permitió ver la gran diversidad de problemáticas. El representante taoísta se preguntaba si para su local que no reunía más de 25-30 personas iba a tener que cumplir las mismos requisitos que para una Iglesia de 500. La respuesta es clara: Las condiciones de accesibilidad y de evacuación dependen del aforo.

El representante católico, Antoni Matabosch, expuso la dificultad de adaptar varios miles de templos. Dado que las iglesias inventariadas en el patrimonio están exentas, quedan por adaptar en Catalunya, de los 6729 centros de culto católicos, entre un 50-60%. Sólo en la diócesis de Barcelona quedarían por adaptar unos 450 lugares de culto.  Por ello la gran queja de su intervención fue la de la financiación de las obras. La convocatoria de subvenciones se convocó a finales de verano y se cerró el 22 de septiembre. Era casi imposible preparar la documentación necesaria.

La comunidad Sikh planteaba el problema que les supone adaptarse a la normativa de los centros de culto y a la vez a la de los locales de restauración, pues todo templo Sikh debe disponer de grandes cocinas ya que el reparto de comida forma parte de su ritual. Los musulmanes agradecieron públicamente el trabajo realizado por la Direcció General pero pidieron tiempo para poder informar a sus comunidades. Los protestantes, por su parte, expresaron su inquietud por el posible conflicto entre las ordenanzas municipales de cada ayuntamiento y la ley de centros de culto. Jorge Burdman, como representante de la comunidad judía, manifestó que el Centro Israelita de Barcelona no necesita hacer reformas por el nuevo reglamento.

El hecho de que los representantes de todas las religiones, excepto una, fuesen hombres me hizo pensar que todavía había mucho que recorrer en temas de igualdad de género entre las religiones.

La segunda parte de la jornada estuvo centrada en los aspectos jurídicos de la ley. Las comunidades habían enviado previamente sus preguntas jurídicas. Cristina Monteys de la Oficina de Asuntos Religiosos de Barcelona, Josep Maria Riera, arquitecto de la Iglesia Católica, y Pau Simarro, abogado especialista en esta ley, debían tomar tiempo para contestarlas.

Quedó claro 1) que la reglamentación deben cumplirla todos los centros de culto de nueva construcción y los antiguos que tengan que hacer obras mayores. El resto, sin contar a los patrimoniales, están sometidos a un período transitorio de cinco años que les permite adaptarse paulatinamente. 2) Que la ley de centros de culto prevalece por encima de las ordenanzas municipales. Pau Simarro no dudaba en aconsejar elegir la vía judicial si un ayuntamiento insiste en regirse solamente por sus ordenanzas. Este abogado relató su experiencia con el ayuntamiento de Lleida. 3) Que los ayuntamientos tendrán que preveer suelo destinado a centros de culto pero que esto no significa que este suelo tenga que ser propiedad del ayuntamiento y menos que vaya a ser cedido gratuitamente a las confesiones. 4) Que en la planificación del terreno, los centros de culto deberán estar en lugares bien comunicados. 5) Que en los días de fiestas especiales en los que se prevea un alto nivel sonoro se tome la iniciativa de prevenir a la Guardia Urbana. 6) Que las campanas, al ser consideradas un bien cultural, quedan excluidas de la reglamentación acústica. Podrán, pues, seguir sonando. 7) Que los centros deberán tomar la iniciativa ante el Ayuntamiento para solicitar la licencia. 8) Que los centros ya existentes deberán adaptarse prioritariamente a la normativa de seguridad del reglamento y no a la acústica. En esta cuestión están sometidos a las mismas limitaciones que hasta ahora.

La Directora General d’Afers Religiosos cerró el acto lamentándose de las limitaciones de calendario para ampliar el plazo de las subvenciones y dando garantías de que el siguiente Govern continuará con ellas puesto que la ley así lo solicita.

GTER acabó con la presentación de un Informe anual de Convivencia en la ciudad de Barcelona.

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