La lógica del mercado

La lógica del mercado

Jesús Renau. Muchas veces en los debates sobre ética económica sale esta expresión: “es la lógica del mercado”. Uno se pregunta, y qué se quiere decir con estas palabras? ¿Cuál es esa lógica?. Evidentemente la “lógica del mercado” depende de una forma de entender el mercado fundamentada esencialmente en las ganancias, los beneficios. El mercado busca esencialmente después de todo sus procesos unos beneficios si puede ser excelentes en un mínimo de tiempo posible. Lo que va en esta dirección responde a su lógica.

Se trata de una visión parcial y raquítica. Margina a muchos otros elementos que entran también en el mercado, como el bien común, la honestidad productiva, la justicia, la competencia leal y legal … etc. ¿O es que todos estos elementos no tienen lugar en la lógica del mercado?

Precisamente es uno de los puntos más incisivos de la carta encíclica “La caridad en la verdad” del Santo Padre Benedicto XVI. El mercado como parte fundamental de la economía no escapa a los grandes principios de la moral social, como son el bien común y la justicia en sus tres niveles, conmutativa en los intercambios, distributiva en los beneficios y social en la globalización .

Posiblemente todas estas afirmaciones pueden provocar una cínica y amable sonrisa que acompaña el complejo de superioridad de los que entienden la economía como una ciencia amoral. Habría que considerar que no son teorías abstractas. Si entendemos la “lógica del mercado” como algo cerrado a los mecanismos del posible beneficio excedente y que no entra en las dimensiones morales, entonces, habrá que traducir esta forma de pensar en millones de personas que mueren de hambre en el mundo, enfermedades incurables, corrupción … etc. Realidades que no son teorías y abstractos.

Como no se puede fragmentar el ser humano en mente, corazón, acción … etc. sino que es una unidad personal en pluralidad de funciones y sistemas, tampoco se puede fragmentar el mercado. Hay producción, negocio, publicidad, inversión, justicia, derechos humanos, deberes sociales, honestidad, …. etc. esta es la verdadera lógica del mercado.

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