Agua

Agua

Tere Iribarren. Imágenes. Un niño palestino se refresca bajo una cascada de agua en un parque público de Jerusalén, cuando una ola de calor golpea Israel. Las altas temperaturas permanecerán unos tres o cuatro días, y alcanzarán hasta los 40 grados centígrados. EFE/Jim Hollander

Si te preguntan por la calle ¿Cuál es el precio del agua? Casi seguro que contestas que es muy bajo; pero si te preguntan ¿Cuál es su valor? ¿Qué respondes?

Es muy distinto el valor que atribuye al agua el consumidor español o el niño que debe caminar durante varias horas al día hasta el pozo más próximo para llevar a su familia unos pocos litros de agua. ¿Cómo educarnos y educar para el uso restringido de un bien tan escaso?

La brecha entre países pobres y ricos será mayor si aumenta el despilfarro y la contaminación: Sirva de dato: el consumo medio de agua por habitante en los Estados Unidos es de cerca de 2000 m3, mientras que en Níger es de 41 m3.

Las posibilidades de desarrollo de un territorio y su población dependen del uso del agua, porque necesitamos agua para vivir, para beber, para la agricultura y la industria, la higiene y la salud, para la calidad ambiental.

Quieren privatizar el agua porque se acaba, como si pudieran agarrarla, limpia y cristalina, dinámica y clara; con forma de nube, de lluvia, de río, de mar, de ola, de rocío, de cauce, de cascada. El agua es de todos, nosotros, a los que aún no nos falta, somos responsables de que esté bien repartida. Es un gran reto del siglo XXI.

Publicado en la Revista RS21

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