Tere Iribarren. Leo en ‘El Pais’ del 24 junio un artículo ‘La juventud ni-ni’, que ni estudia ni trabaja, y no me deja indiferente, más bien me deja afectada: Esos jóvenes tan preparados y satisfechos con sus vidas, y tan vulnerables y perdidos, no aciertan a vislumbrar una salida airosa, ni a combatir este estado de cosa ¿Ha surgido una generación apática, desvitalizada, indolente, mecida en el confort familiar?

A la vez veo una película, LOL, que recomiendo a padres y educadores, también me revuelve el alma de educadora a veces algo conformada. En este caso más que en esos jóvenes vulnerables y perdidos, pienso en los padres de la película, más adolescentes que los hijos, que viven en la luna, sin querer mirar y que han despojado a los jóvenes de valores y coherencia.

Quiero apostar por una juventud con-con. Leo en Cataluña Cristiana la noticia de varios jóvenes que conozco, que dejan su verano y se van al Chad, y nada más llegar al aeropuerto de Yamena se sienten impactados por los valores de África: por la acogida, por cómo los esperan, como les regalan nadas más llegar su generosidad. Son jóvenes que han puesto su saber al servicio de los que necesitan apoyo, Nani y Luis se quedarán trabajando en el Hospital de Goundi. Tienen muchos nombres: Oscar, Helena, Blanca, María.

Son también una juventud que se compromete con proyectos de vida, que se apunta para trabajar con niños-sin-vacaciones, con transeúntes de la calle, son juventud solidaria y compasiva. Una juventud de la cual no se hacen películas ni se escriben muchos artículos. Encontrarlos en la vida es un regalo, porque ayudan a reforzar nuestra utopía y nuestro empeño de que otro joven es posible.

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Religiosa del Sagrado Corazón. Licenciada en teología. Coordinadora de los cursos y actos de Cristianismo y Justicia. Miembro del patronato de la Fundación Lluís Espinal – Cristianismo y Justicia.
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1 COMENTARIO

  1. La frase clave es VALORES. Nuestro tiempo postmoderno, postantropologico despoja al juventud de la jerarquía de valores, de fines claros y positivos, sociales.
    Vivimos en el tiempo, cuando tener una concepción del mundo, ideología no se tolera… No hay nada prestigioso en esto, sino ideología de consumpcion, dinero…

    Si, son los jovenes, que dejan sus paises, familia para ayudar a los pobres de Africa, Asia, pero nunca podran resolver el problema basica – porque existen paises pobres, porque faltan los valores espirituales, donde son los raizes de corrientes ideologicos? A quien le conviene que la juventud crezca apatica, a solas?

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