Joan Carrera i Carrera. El cuaderno «El problema ecológico, una cuestión de justicia» es un conjunto de reflexiones en torno al Informe del PNUD 2007-2008. Este Informe presenta el vínculo entre cambio climático y desarrollo de los pueblos, mostrando como el cambio climático está afectando y afectará en gran medida a los países menos desarrollados frenando su bienestar … Y reflexiona como poder ir creando una nueva conciencia mundial para afrontar este nuevo reto para que no afecte en primer lugar a los más desfavorecidos del planeta …

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Jesuita, licenciado en medicina y doctor en teología. Profesor de Moral Fundamental en la Facultad de Teología de Cataluña. Profesor colaborador del Departamento De Ciencias Sociales de ESADE. Ha publicado con Cristianisme i Justícia los cuadernos «En busca del Reino» (cuaderno 101, agosto 2000), «Mundo global. Ética global» (cuaderno 118, abril 2003), «Horizonte Kioto» (cuaderno 133, mayo 2005), «Identidades para el siglo XXI» (cuaderno 147, junio 2007), «El problema ecológico: una cuestión de justicia» (cuaderno 161, junio 2009) y «Una relación difícil. Cristianismo y sociedad desde la perspectiva ética» (cuaderno 170, noviembre 2010). Es miembro del equipo de Cristianisme i Justícia.
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2 Comentarios

  1. El cuaderno 161 de CiJ, “El Problema Ecológico: una cuestión de Justicia” en mi opinión está bien, pero al igual que en otros casos en los que se trata con temas ecológicos hay un factor muy importante que no se cita o se pasa de puntillas ante él. Es un factor muy difícil de tratar pues con señalarlo uno casi automáticamente queda clasificado como nazi: se trata de la población actual del planeta. Es claro que si la población fuera mucho menor nuestro impacto ecológico sería pequeño y no se discutiría al respecto. El problema surge debido a que ya somos muchos, que progresivamente consumimos más y con un sistema económico que tiende a crecer indefinidamente ponemos en peligro el medio ambiente y la biodiversidad. Y no basta decir que la Tierra puede alimentar a mucha más gente, pues hay muchos otros problemas ecológicos concernidos y no es suficiente razón que se pueda comer o no. En cualquier caso un crecimiento indefinido de la población y de la producción industrial es imposible en un sistema limitado como ya es nuestro planeta. Significa eso que el problema de la población (y el del sistema económico vigente) hay que tratarlo, aunque haya muchos modos de intentar hacerlo, lo que producirá necesariamente muchas discusiones (no se propugna en ningún caso el asesinato, incluido el aborto, algo totalmente inhumano) pero no se solucionan los problemas ignorándolos. Cuando no se les ha atajado a tiempo, siempre los hemos solucionado con guerras. En el libro del Génesis Dios nos dijo que creciéramos y nos multiplicáramos. Dado que ya lo hemos hecho si le preguntáramos qué hacíamos ahora creo que nos diría algo así como: “ahora usad vuestra inteligencia, que para algo os la he dado”.

  2. Muy buena reflexión Carlos, la comparto aunque creo se podría profundizar más, el problema está en el «lenguaje» a usar todo lo profundo es sinónimo de confusión así como es costoso de entender

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