Abusar de Dios

Abusar de Dios

J. I. González Faus. Unos célebres versos de A. Machado hablan de la España que embiste y la que reza, “cuando se digna usar de la cabeza”. La primera vez que los leí de joven, me sacudieron como si hubiese hecho unos ejercicios espirituales. Como Pablo de Tarso cuando explicaba su conversión, diría que “me echaron del caballo y me envolvieron en una gran luz”. Porque, al leerlos, sólo me quedaban dos caminos: uno era irritarme, hacer el comentario de rigor contra ”estos descreídos siempre metiéndose con la religión”, y convertir esa irritación en un argumento contra el poeta. Pero sabía que no podía reaccionar así porque Machado creía en Dios, tan trabajosa como firmemente. No quedaba, pues, más remedio que aceptar la otra alternativa que me  derribaba del caballo pero me iluminaba con luz nueva: rezar puede ser tan malo como no rezar. O quizás peor.

Muchos años después esa España sigue existiendo tal y como la plasmara el poeta: “zaragatera y triste”. Cada vez que el PP gana unas elecciones parece desperezarse como el ogro del cuento y (más…)

Canal Youtube: presentación del Cuaderno nº 178, “Vientos de cambio” de Javier Vitoria

Javier Vitoria nos explica en este vídeo el contenido del último cuaderno de Cristianisme i Justícia, Vientos de Cambio. La Iglesia ante los signos de los tiempos. La Iglesia, según Vitoria, se encuentra ante el dilema de optar por el repliegue o responder a la invitación de escuchar los signos de los tiempos. El autor explora algunos de estos signos, y anima a una renovación profunda que haga de la misma Iglesia semilla y signo de esperanza para nuestro mundo.

(más…)

Carta a González Faus, por Pilar Rahola

Carta a González Faus, por Pilar Rahola

La Vanguardia. Estimado amigo, hace ya un año que te debía estas palabras, después del diálogo que tuvimos sobre la trascendencia espiritual. Pero como lo urgente siempre devora a lo necesario, la respuesta se ha demorado. Sin embargo, aquí estamos otra vez en Semana Santa y otra vez hablando de Dios. Agradecí tu preciosa descripción de lo que era la fe, espléndidamente resumida en el canto de Atahualpa Yupanki: “Hay cosas en este mundo / más importantes que Dios / que un hombre no escupa sangre / pa que otros vivan mejor”. Ese Dios que me mostraste, que no busca la contemplación en sí mismo sino ser contemplado en el dolor de la gente, es un Dios ante el que me inclino. Creer no forma parte de mi diccionario, porque estoy más cercana al nihilismo que al bálsamo religioso. Pero hace años que entendí que la trascendencia espiritual había convertido a simples mortales en silenciosos héroes que dedicaban su vida a mejorar la de todos. Ese Dios que los ilumina, y que traza una línea de entrega, es un concepto maravilloso que me seduce a pesar de mi lejanía. Gentes como vosotros, creyentes de ese Dios de luz, sois un ejército de bondad que tinta el mundo con la pintura del amor. Y cuando observo vuestro recogimiento en días como estos, sobrecargados de simbolismo, algo de vuestra paz me serena. (más…)