Riesgo de esterilidad eclesial

Riesgo de esterilidad eclesial

Victor CodinaEste título aparentemente sensacionalista, reproduce unas palabras del papa Francisco en su discurso con ocasión del encuentro con los obispos del Brasil en Río de Janeiro, el 27 de julio de 2013.

Hablando de no reducir el compromiso de las mujeres en la Iglesia, añade: “Si la Iglesia pierde a las mujeres en su dimensión total y real, la Iglesia corre el riesgo de la esterilidad”.

Todos conocemos la tragedia de la esterilidad en un matrimonio. Su futuro queda cuestionado. Algo semejante puede ocurrirle a la Iglesia si prescinde de las mujeres, si se las margina, si no se las tiene en cuenta, si se prescinde olímpicamente de ellas, si se las subutiliza, si se las silencia.

Esta actitud de marginación machista y clerical de las mujeres, contradice el modo de actuar de Jesús y el papel de las mujeres en el evangelio.

La teóloga Dolores Aleixandre nos presenta una lista de actitudes de las mujeres en los evangelios:

  • Preparan los caminos del Señor: como Isabel (Lc 1) y María de Nazaret (Lc 1-2).
  • Buscan con persistencia y hallan: como la mujer que busca la dracma perdida (Lc 15, 8-10); la hemorroisa (Lc 5, 21-34);  la mujer encorvada (Lc 13, 10-17); la pecadora (Lc 7, 35-43); la viuda de Naim (Lc 7, 13); la viuda que pide justicia al juez (Lc 18, 1-8).
  • Guardan la Palabra: como María de Betania (Lc 10, 38-44) y María de Nazaret (Lc 2, 19-52).
  • Siguen fielmente a Jesús: con sus bienes (Lc 8, 3), hasta la cruz (Lc 23, 27-31; 9).
  • Están  atentas a los signos de los tiempos: creen en la resurrección a pesar de ver el sepulcro vacío  (Lc 24, 23-24).
  • Son  generosas: derraman perfume como la pecadora (Lc 7, 35-43); como la viuda que da todo lo que tiene (Lc 21, 1-3); como las mujeres que van al sepulcro a ungir a Jesús (Lc 24, 1-11).

Una Iglesia que no tenga en cuenta a las mujeres en su gobierno, pastoral, teología, espiritualidad, liturgia y moral, corre el riesgo de convertirse en una institución racionalista, fría, juridicista, machista, clerical, inhumana y poco evangélica. Es decir, en palabras de Francisco, estéril. ¿No será esta una de las razones del actual rechazo de muchas personas a la institución eclesial?

Como ha escrito el anciano teólogo francés, de más de 100 años, Joseph Moingt, la mujer no es el problema sino “la solución de la Iglesia”. Solo acogiendo plenamente a las mujeres en la Iglesia, ésta no se convertirá en una higuera estéril (Mc 11, 12-14), sino que podrá dar frutos evangélicos.

esterilidad eclesial

Imagen extraída de: Pixabay