Tras el Mundial, crisis política europea (o así no te va a ir bien en la vida)

Tras el Mundial, crisis política europea (o así no te va a ir bien en la vida)

Manu AnduezaSe ha acabado el Mundial. ¡Qué pena!

Sin duda un momento especial. Un tiempo lleno de imágenes, de color, de emociones… ¿Quién no recuerda aquel niño llorando desconsolado por la eliminación de Argentina? (¿O fue de Brasil?) ¿O a aquel astro venido a menos haciendo locuras?, ¿o a aquellos hinchas con las caras pintadas cual payasos de feria?, ¿o a esos y esas aficionados y aficionadas viviendo con tamaño dramatismo si la bola entraba o no en el arco…?

¡Cómo lo vamos a echar de menos! Un tiempo en que se para el mundo, en que da igual todo, solo hay que seguir mirando como rueda la bola… No nos acordamos ni de crisis, ni de atentados, ni de nada.

¿Y a nivel deportivo qué me decís? Aquel que llora cuando falla un penalti, o cuando están a punto de eliminarlo… Aquel otro que ha jugado tanto que ya no le quedan fuerzas para seguir corriendo… ¿y aquel que nos ha deslumbrado? Uno del que no se esperaba nada, que apenas juega en su equipo, que está siempre en el banquillo y aquí va y se despierta y nos deja a todos boquiabiertos. Otro que es el nuevo Pelé, el nuevo rey del fútbol. Aquel de quien se nos dice que ha conducido a su equipo maravillosamente, que ha sido el repulsivo, perdón, el revulsivo, la alma mater del equipo…

¿Y los entrenadores? Con esas frases tan acertadas… “Aquí no se acaba el mundo” (¡menos mal que nos lo recuerdan!); “es más importante la educación” (¿lo dice en serio?), “tanto orgullo derrochado”…

Pero ya se acabó. Vuelta a la normalidad… para casi todos.

Porque ahora a los políticos les queda un problema gordo…

Vamos a ver… Ha ganado Francia. Como hace veinte años… Los que han llegado lejos han sido sobre todo equipos de Europa. Y en ellos han brillado una serie de jugadores impresionantes…

Vuelvo un segundo a Francia, porque aquí se está gestando una crisis política. Hace veinte años utilicé la selección de Francia ganadora del Mundial para estudiar con un grupo de alumnos diferentes países del mundo. Y hoy se podría hacer algo parecido…

Porque la verdad, franceses-franceses, de los de toda la vida, de esos que ellos, los padres, los abuelos, los bisabuelos, eran ya hijos de la madre France y cantaban La Marsellesa y esas cosas tan típicas… pocos ¿eh? Muchos hijos de aquellos que se las tuvieron que ver y desear para llegar a Europa… Que si uno de origen camerunés, otro maliense, otro medio argelino (19 de sus 23 futbolistas son descendientes de inmigrantes).

Bueno, y las figuras de otros países, igual. Que si uno es una maravilla y nos recuerda cómo su padre salió del Congo, que si el otro de Túnez…

Vaya, qué fraternidad más chula y más bonita. Me dicen que los políticos europeos están ya reunidos preparando los siguientes Mundiales. Y visto los resultados, que lo tienen todo claro. España preocupada porque solo tiene un brasileño en su selección. Merkel hablando con el entrenador de Alemania que ganó la otra vez y en esta ocasión ha quedado muy mal preguntándole si no había más inmigrantes dispuestos a ir a la selección. Italia que ni ha llegado al Mundial cambiando la ley de extranjería. Y así todos.

Porque está visto que quien juega con más gente de fuera o con hijos de quienes vinieron de fuera llega más lejos. Quien comparte, quien abre su selección, quien hermana a los diferentes, ese triunfa. Así que gabinete de crisis y a abrir fronteras todos, no sea que el futuro Pelé o Cristiano (Ronaldo, ¿eh?) o Messi esté entrando en patera o en el vientre de alguna chica que quiere saltar la valla y nos lo perdamos. Tras el Mundial todo es alegría, y se abren todas las fronteras de todos los países para preparar los siguientes y ver si hay más opciones de victoria…

Me comunican mis asesores de prensa que no es así. Una pena… pero parece que toda esa fraternidad de la que hablaban los comentaristas de fútbol no era verdad… solo palabras bonitas que toca decir mientras se preparan los jugadores… ¡Y yo que me lo creía! ¡Yo que pensaba que nos abrazaríamos todos y abriríamos las puertas a todos! No, si ya tenía razón mi madre cuando me decía eso de “hijo mío, eras más inocente, así no te va a ir bien en la vida”.

Pues lo dicho, que si ya ni el fútbol nos hace cambiar, no nos va a ir bien en la vida. Suerte que aún quedan algunos soñadores, constructores de un mundo de mariposas y ruiseñores que intentan construir otro mundo posible mejor y más necesario.

Jesusito de mi vida, que eres iluso como yo, échanos una mano.

Mundial

Imagen extraída de: Pixabay

Para continuar haciendo posible nuestra labor de reflexión, necesitamos tu apoyo.