Presupuestos Generales, trabajadoras de hogar y cuidados

Presupuestos Generales, trabajadoras de hogar y cuidados

Pepa TorresMi abuela trabajó dura e invisiblemente como “criada” toda su vida desde que perdió la guerra y tuvo que emigrar del pueblo a la ciudad. Pasó de tener un negocio propio a cuidar hijos ajenos mientras su hija mayor se encargaba de los suyos. Cuando mejoró su suerte obtuvo el privilegio de dejar la limpieza y la crianza para convertirse en planchadora por horas en la misma casa. Aunque toda la vida no hizo más que trabajar en domicilios ajenos su historia laboral siempre estuvo en blanco.

Oumy abandonó Senegal hace 10 años encargando a su hermana el cuidado de sus hijos. Al llegar a España trabajó como interna, sin días libres, sin vacaciones y por 600 euros. La familia decidió de repente ingresar al señor que cuidaba en una residencia y, sin previo aviso, bajo una fórmula legal que se llama “desistimiento“ la pusieron en la calle con maleta incluida y sin finiquito. Desde hace unos años participa en el colectivo Territorio Doméstico. Allí ha aprendido lo que son las “cadenas globales de cuidados” y cómo su proyecto migratorio, aun sin saberlo entonces, tuvo que ver con ello.  

Lo que mi abuela y Oumy tienen en común es que ambas forma parte del ejército invisible de mujeres sin el cual no se mueve el mundo, y mucho menos la economía… Mujeres expertas en cuidados y empleo doméstico, especialistas en el sostenimiento de la vida, pero trabajos que por ser realizados mayoritariamente por mujeres y en el ámbito de lo privado permanecen históricamente devaluados, inviabilizados y sobreexplotados.

Por eso mi abuela se alegraría hoy por la organización y el empoderamiento de las trabajadoras de hogar y cuidados en la defensa de sus derechos como hace Oumy en el colectivo Territorio Doméstico y miles de compañeras en el Estado español que forman parten del Grupo Turín. También se llenaría de indignación y rabia con el “último regalo” que el gobierno del Partido Popular nos ha dejado a las trabajadoras de hogar días antes de perder la moción de censura: la enmienda 6777 en los Presupuestos Generales del Estado.

Esta enmienda supone el retraso hasta el año 2024 de la equiparación del sistema de cotización de las empleadas de hogar al Régimen General de la Seguridad Social y su exclusión del sistema de solidaridad de complemento de las lagunas de cotización. Un retroceso histórico que implica el incumplimiento del Real Decreto 1620/2011 por  el que el gobierno de Zapatero aprobó la integración de las empleadas del hogar en el Régimen General, aunque dentro de un “sistema especial”, a la vez que fijaba para el 2019 su incorporación progresiva y plena al Régimen General.

Con la aprobación de la enmienda 6777 nuevamente las empleadas de hogar y de cuidados vuelven a ser tratadas de forma discriminatoria, como de segunda o tercera clase, en relación al conjunto de los trabajadores y trabajadoras. Aplazar su incorporación con  plenos derechos al Régimen General hasta el 2024 implica que se perjudiquen cinco años más sus jubilaciones futuras y prestaciones contributivas (que ya son las más bajas del sistema), que se mantenga la desvalorización histórica de este colectivo y  que se continúe invisibilizando un trabajo que sostiene los cuidados frente a la destrucción de los servicios públicos y el sistema de atención a la dependencia.

Supone nuevamente la negación de derechos laborales tan básicos como la prestación por desempleo, la protección frente al despido, la prevención de riesgos laborales o la inspección de trabajo y las situaciones de sobreexplotación y todo tipo de abusos a los que las trabajadoras internas están sometidas.

Pero, como coreamos las compañeras de Territorio Doméstico cuando nos movilizamos en las luchas por nuestros derechos, “Querían brazos, llegamos personas”, y conscientes de que sin nosotras no se mueve el mundo, las empleadas de hogar en todo el estado nos hemos declarado en rebeldía y estamos en lucha para exigir al nuevo gobierno la derogación de esta enmienda, haciendo un trabajo de incidencia política, en las instituciones, en el Parlamento, en el Senado y en las calles.

Junto con la derogación del enmienda, exigimos la ratificación del Convenio 189 de la OIT y el apoyo a propuestas legislativas para alcanza la equiparación de derechos (empleo, seguridad  social, pensiones, igualdad, etc). Con este motivo el pasado 11 de junio realizamos una rueda de prensa en el Senado, apoyadas por Justa Montero y otras mujeres representativas del movimiento feminista y de los senadores y senadoras de los grupos políticos Podemos, Bildu, Partit Demòcrata Europeu Català y Esquerra Republicana de Catalunya.

Paralelamente las trabajadoras de hogar y de cuidados hemos lanzado a las redes la campaña #Noenmienda6777 y antes  de la aprobación definitiva de los Presupuestos, saldremos a defender nuestros derechos en las calles haciendo un llamamiento general para defender una sociedad con cuidados dignos y trabajo digno.

El día 27 de junio a las 7 de la tarde lo  haremos en Madrid, frente al Congreso de los Diputados; en Bilbao, en la plaza Mouya; y el 1 de julio en Sevilla.

Mi abuela seguro que soñó con un día cómo éste.

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