Menores extranjeros no acompañados: una situación límite

Menores extranjeros no acompañados: una situación límite

Mercedes PagonabarragaSon varios los medios de comunicación que se han hecho eco en los últimos meses de la llegada a nuestro país de un número cada vez mayor de Menores Extranjeros No Acompañados (en adelante MENA), pero el fenómeno no es nuevo. En efecto, el fenómeno de la inmigración de los MENA irrumpe en el Estado español a partir de mediados de los años noventa, siendo el año 1998 el momento en que despega con fuerza, protagonizando a partir de entonces un aumento considerable de llegadas. Se trata, por tanto, de una realidad con la que convivimos desde hace ya dos décadas, en el transcurso de las cuales se ha ido cuestionando y modificando el sistema de acogida y protección de los MENA en nuestro país para irse adecuando a las necesidades que estos menores de edad presentan. Veamos sus principales y específicas singularidades y las respuestas que merecen.

¿Quiénes son los MENA?

La Observación General número 6 elaborada por el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, en el año 2005, define a los MENA como «los menores que están separados de ambos padres y otros parientes y no están al cuidado de un adulto al que, por ley o costumbre, incumbe esa responsabilidad».

El término «extranjero » viene determinado por el hecho de que no se trata de niños ni adolescentes que hayan nacido en nuestro país, sino que han llegado a él procedentes de su país de origen, realizando solos todo o parte del viaje.

La mayoría de los MENA son chicos de entre 15 y 17 años, aunque también se detectan adolescentes de sexo femenino. Su procedencia ha ido variando a lo largo de los años, y, si bien en un principio la mayoría de los MENA procedía de Marruecos y otros países del Magreb como Argelia, a partir del año 2006 se observa un aumento de MENA procedentes de países subsaharianos, como Senegal, Ghana o Nigeria.

La forma de llegada también varía en función del país de origen y de la motivación del proceso migratorio. Los MENA procedentes del norte de Marruecos suelen atravesar la frontera bajo camiones o autocares, pero muchos de los que comienzan su viaje en el sur de Marruecos o en países subsaharianos utilizan las pateras o cayucos, sobre todo hacia Canarias y las costas andaluzas. Una vez en territorio español se desplazan a las distintas comunidades autónomas a partir de la información de la que disponen y en función de la tipología de los servicios de protección y de las expectativas de futuro una vez alcanzada la mayoría de edad.

Las comunidades autónomas que más MENA reciben, además de Andalucía, son País Vasco, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana, por este orden, según los datos recogidos en la Memoria de la Fiscalía general del Estado 2017, según la cual, a 31 de diciembre de 2016, figuraban inscritos en el Registro de Menores Extranjeros No Acompañados un total de 3.997 niños que se encuentran sometidos a tutela o acogimiento por los servicios de protección (527 niñas y 3.470 niños). Esto supone un incremento del 19,63 % con respecto al año anterior, en el que estaban registrados 3.341 menores.

Dentro de los MENA, podemos distinguir cuatro grandes perfiles que vienen condicionados por las causas que les llevan a realizar el proceso migratorio:

1. Menores de edad que emigran de su país para mejorar su situación económica y a menudo también la de su familia. La mayoría son chicos, realizan el proceso migratorio de forma voluntaria e incluso a veces la decisión es consensuada familiarmente.

2. Adolescentes que desean mejorar las expectativas de vida, no solo en cuanto al ámbito económico sino también social y culturalmente. Parten de su país con una visión idílica de la vida en Occidente, viendo nuestro país como un lugar lleno de oportunidades, a menudo a través de programas de la televisión u otros mass media.

3. Menores de edad que viven una situación conflictiva en su familia, lo que les lleva a abandonarla. Muchos de ellos han vivido mucho tiempo en la calle de grandes ciudades como Tánger. Se trata del colectivo que llega a España en situaciones más degradadas por la violencia y la desprotección vividas tanto en sus hogares como en la calle.

También debemos incluir dentro de este perfil el de las adolescentes que huyen de sus hogares por provenir de contextos en los que la cuestión de género les supone la amenaza de padecer matrimonios forzados, mutilación genital femenina o explotación como trabajadoras del sexo.

4. Por último, en menor cuantía pero no en situación menos vulnerable, llegan menores de edad que huyen de entornos con conflictos armados, o por motivos políticos, religiosos o de carácter étnico, la mayoría procedentes del África subsahariana.

(…)

***

Para leer el Papel CJ completo haz click aquí.

Menores extranjeros no acompañados

Imagen extraída de: Pixabay

Para continuar haciendo posible nuestra labor de reflexión, necesitamos tu apoyo.