#25N: No es no

#25N: No es no

Lourdes ZambranaDos titulares:

El juez admite un informe sobre la víctima encargado por un miembro de ‘La Manada’ a un detective

El juez, que negó admitir como pruebas de cargo en el juicio los mensajes compartidos por los acusados y sus amigos por WhatsApp, en que se vieron indicios de otro posible caso de abuso sexual, admite ahora un documento que se centra en la vida de la víctima posterior a los hechos. (Público, 14/11/2017).

Un juez no aprecia violencia en el abuso sexual a una niña de 5 años «porque no opuso resistencia».

Un hombre ha sido condenado en Cantabria a tres años y nueve meses de cárcel por abusos sexuales continuados a una menor de edad. El condenado empezó a abusar de su vecina cuando esta tenía sólo 5 años y lo siguió haciendo hasta que la pequeña cumplió 10. Al parecer, la sentencia ha provocado una fuerte polémica, por el hecho de que los magistrados descartan la «agresión sexual», porque no consideran que los abusos se produjeran con violencia. (ABC 17/3/2017).

Mientras el foco de la violencia machista se ponga en las mujeres, y no en los agresores, no hay manera de superar esta situación. Es tan absurdo e injusto cómo se aborda esta cuestión, que hasta se le pide a una niña de 5 años (repito, 5 años) que oponga resistencia ante un adulto de 57 años, para poder considerar que ha sufrido una agresión sexual.

Se nos juzga a nosotras. Se juzga cómo reaccionamos a la agresión a corto plazo, en el momento de sufrirla y posteriormente, porque en el fondo, en el imaginario machista subsiste la idea de que en realidad nos gusta que nos violen y nos fuercen, incluso si es el caso de una niña de 5 años. Porque si no nos resistimos, aun a riesgo de que nos hagan daño y nos maten a golpes, y si además intentamos reconstruir nuestra vida y superar la situación, será que la cosa no fue tan grave, será que no nos ha dejado secuelas, será que disfrutamos…

Digo yo que, cuando se juzga una violación, lo suyo sería juzgar al presunto violador, no a la víctima. Cuando se juzga un robo, a nadie se le ocurriría preguntarle a la víctima qué hacía en aquella calle tan oscura, por qué iba solo, por qué iba enseñando la cartera y provocando a los ladrones, a quién se le ocurre llevar dinero encima, seguro que es una denuncia falsa para vengarse o llamar la atención…

Sería tan sencillo como entender dos cosas:

Primero, que no es no, y sí es sí. Y que se puede cambiar de opinión, que se puede decir sí, y después decir no, y que eso hay que respetarlo.

Segundo, que una violación es una violación, esté la mujer borracha, drogada, o inconsciente, tenga 5 años o 50, sea una prostituta o una monja, salga todas las noches de fiesta o prefiera quedarse en su casa rezando el rosario, lleve escote o no, vaya maquillada o no, haya cambiado de opinión o no, se resista o no. Una violación es una violación.

no es no

Imagen extraída de: EVG3

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