Buenos o malos

Buenos o malos

Josep F. Mària[Al cor del món/Pregaria.cat] En un debate con universitarios, empezamos a discutir sobre la bondad y la maldad humanas. Enseguida salieron Hitler y los criminales de las prisiones como personas malas, y la legitimidad o no de la pena de muerte.

Recordé el testimonio de un afroamericano al reportaje de Yan Arthus Bertrand “Human (Vol. I)”. Este joven explica que cuando era pequeño su padrastro le pegaba y le decía: “Si te hago daño, es porque te quiero”. Y él se acostumbró a hacer daño a todo el que quería. Hasta que en la cárcel, una mujer, Agnes, lo amó. Agnes tenía todo el derecho a odiarlo, porque él estaba en la cárcel por asesinar a la hija y el nieto de Agnes,pero no lo hacía. “Ella me dio amor y [silencio, lágrimas] y me dijo lo que era amar”.

Tal vez el bien y el mal no “están ahí fuera”, simplemente, como un destino que se nos impone y al que hay que resignarse. En parte dependen de mí, dependen de mi apuesta: si apuesto por tratar con bondad a las personas, estoy haciendo crecer la bondad en su interior; si las trato con desprecio o pienso en mi corazón que son malas, la bondad tendrá más problemas para manifestarse en ellos.

Así pues, la bondad y el mal no “están ahí fuera”. Pero tal vez el mal no llega a estar tan “dentro” de alguien que podamos afirmar que es una persona mala. No hay personas malas: hay personas que realizan acciones (buenas y malas). Y las que hacen acciones repetidamente malas siempre pueden cambiar: pueden hacer crecer dentro de sí la bondad. Seguramente lo harán más fácilmente si apostamos por ellas, si creemos que la bondad puede crecer dentro de ellas, si “les damos crédito”.

“Dar crédito a la gente” es una expresión que usa Muhammad Yunus, premio Nobel de la Paz y fundador de un banco de microcréditos que ayuda a millones de personas a crear pequeños negocios para salir de la pobreza. Yunus hace con los pobres algo que no hacen muchos bancos: “darles crédito”. En dos sentidos: primero, dejarles dinero; segundo (y más importante) creer que ellos pueden crear un negocio y devolver el crédito. A muchas personas a las que el Grameen Bank da crédito (sobre todo mujeres), esto les cambia la vida.

Tal vez costará hacer cambiar a alguien que ha hecho el mal durante mucho tiempo: costará “dar crédito” a personas a las que la sociedad se lo deniega. Ciertamente se trata de una apuesta. Pero de vez en cuando descubrimos que la apuesta funciona, y esto nos empuja a seguir apostando: incluso cuando más parece que vamos a perder.

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“Somos mejores que nuestros peores actos”. Hermana Helen Prejean, activista contra la pena de muerte en EE.UU.

“Vigila tus pensamientos, se convierten en palabras. Vigila tus acciones, se convierten en hábitos. Vigila tus hábitos, se convierten en tu destino” Lao Tsé.

“Dios vio que todo lo que había creado era muy bueno” (Gn 1, 31).

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Imagen extraída de: Pixabay