Eto'o: ¿la codicia de los ídolos o el ídolo de la codicia?

Eto’o: ¿la codicia de los ídolos o el ídolo de la codicia?

Xavier CasanovasEn 2006, el economista Luis de Sebastián escribió uno de sus últimos libros: África, pecado de Europa. Un recorrido por la historia del continente explicado desde el agravio económico y el genocidio humano provocado por Europa. El libro estaba prologado por el entonces aclamado futbolista del F.C. Barcelona, Samuel Eto’o, quien se alegraba de que por fin un libro explicara a los europeos la historia del continente y reclamara restablecer los daños sufridos: “está claro que los europeos no pueden ni deben resolver los problemas de los africanos. Tienen que ser los africanos mismos (…) Pero no lo pueden hacer sin la ayuda generosa de los países que quitaron a tantas personas recursos naturales y riqueza de sus tierras”.

Recuerdo perfectamente el momento de su publicación: Eto’o simbolizaba, con su estilo desenfadado, la subversión de todos los prejuicios raciales asociados a la persona de color. Quién no recuerda aquello de: “voy a correr como un negro, para vivir como un blanco”. Incluso a mí, que nunca me ha gustado el fútbol, Eto’o me despertaba una gran simpatía y admiración. Ha sido y es también un referente para su país, Camerún.

Ahora acabamos de saber que la fiscalía le ha denunciado por fraude a la Hacienda Pública española. Un fraude calculado en 3,5 millones de euros entre 2006 y 2009, por el que le piden 10 años de cárcel y 14 millones de multa. Comienza un penoso periplo judicial similar al reciente caso de Messi por haber creado sociedades donde cobrar sus derechos de imagen para minimizar la factura fiscal. Se suma pues a la caída de los dioses del Olimpo, seres idolatrados por sus habilidades deportivas, que caen del pedestal cuando la tentación de la riqueza llama a su puerta.

Tres reflexiones que quisiera hacer a raíz de este caso:

1.- La necesidad urgente de ejemplaridad pública. El fraude fiscal de Eto’o se convierte en el fraude de todo su personaje. Al igual que ocurre en los casos de corrupción política, todo lo que la persona ha hecho y ha dicho antes queda en suspenso, puesto en cuestión, por su irresponsabilidad pública. Lo que subyace es la máxima de que quien triunfa no es quien actúa con justicia, quien triunfa es quien se aprovecha. De eso nos da cuenta la tradición clásica cuando el poeta Hesíodo afirmaba: “Ahora, ni yo ni mi hijo podemos ser justos entre los hombres, porque es malo ser justo si el hombre injusto es quien logra convertirse en el mejor”. Esta es la conclusión a la que llegan muchos cada vez que un caso como este es destapado.

2.- El fraude fiscal es una de las principales vías por las que los gobiernos africanos pierden recursos. El Panel de Alto Nivel sobre flujos financieros ilícitos en África dirigido por el expresidente sudafricano Thabo Mbeki concluía hace dos años que África ve desaparecer cada año 50.000 millones de euros a causa de los flujos financieros ilícitos de grandes compañías. Si estas hubieran pagado los impuestos correspondientes, las agencias tributarias nacionales habrían conseguido en torno a 6.000 millones de dólares adicionales. El fraude y la elusión fiscal es probablemente el nuevo gran pecado de Europa, que diseñado y teledirigido desde nuestro continente (#LuxLeaks, la City, Irlanda…), sigue saqueando las arcas públicas de todo el mundo.

Sorprende que Eto’o haya caído en este juego cuando en el prólogo del libro él mismo afirmaba: “los gobiernos africanos son a veces corruptos, pero quienes los corrompen son ciudadanos de los países industrializados y ricos”.

3.- Hay que exigir responsabilidad solidaria de los asesores en las condenas por fraude fiscal. Eto’o lo ha dicho, Messi también: “no sabíamos lo que se hacía con nuestro dinero, nosotros sólo jugábamos al fútbol”, y probablemente sea verdad, pero eso no les exime de su responsabilidad. Ahora bien, es evidente que existe una responsabilidad solidaria, el fraude y la elusión fiscal hoy son imposibles sin la colaboración y participación de los asesores fiscales. Bruselas ya ha anunciado que se plantea obligar a los asesores fiscales a denunciar a clientes que quieran evadir impuestos. No es suficiente. Se necesitan servicios de asesoría fiscal que cumplan principios éticos, crear códigos deontológicos que orienten el comportamiento de los asesores. Asimismo, que la misma hacienda pública ofrezca también un servicio de asesoría y acompañamiento en materia fiscal. Y en caso de que haya abuso de ley reconocer a los asesores como responsables solidarios del fraude cometido.

Por último, nos lo recuerda de nuevo J.I. González Faus en el último Cuaderno CJ, “Inhumanos e infrahumanos“, la codicia es idolatría (Col 3,5), mientras dejemos que el falso dios dinero siga exigiendo víctimas humanas, la justicia no dejará de ser una quimera imposible. 

Eto'o

Imagen extraída de: CNN

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