“Libros de todo momento”: 14 recomendaciones literarias del equipo de Cristianisme i Justícia

“Libros de todo momento”: 14 recomendaciones literarias del equipo de Cristianisme i Justícia

Cristianisme i Justícia. Una cita del escritor francés André Gide dice así: «Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran». Así sucede a veces y con motivo de la Diada de Sant Jordi y del Día del Libro, algunos miembros del equipo de Cristianisme i Justícia y amigos y amigas del centro nos hemos reencontrado con algunas obras que nos marcaron, «libros de todo momento», como diría John Ruskin, que creemos que vale la pena (y la alegría) leer.

Esta no es una bibliografía recomendada sobre un tema concreto, sino un listado ecléctico donde se topan inquietudes diversas que transitan desde lo económico a lo teológico, pasando por la política, los valores sociales, la historia, las migraciones, la espiritualidad, la filosofía o los derechos humanos recreando la complejidad de este mundo y la nuestra propia. ¿O acaso, además de tantas otras cosas, no somos también en cierta forma aquello que leemos?

  • José María Segura (@jmsssj) recomienda Por una mística de los ojos abiertos de Johann Baptist Metz:

«Lo recomiendo porque nos abre a descubrir al Dios de la Vida en los grises de la vida, en el día a día, entretejido en los pliegues de la realidad. Es una lectura esponjante que nos ayuda a dejarnos contemplar por la sonrisa de Dios que es el universo».

  • Xavi Casanovas (@xcasanovasc) nos sugiere El Reino de Emanuelle Carrère:

«Un libro controvertido, best seller en Francia, que bascula entre el ensayo y la novela. En una primera parte encontraremos una descarnada confesión de la vida del autor, que se mueve entre el vacío existencial y una fe apasionada de neo-converso. En una segunda parte, con una prosa exquisita, reviviremos la vida de Pablo de Tarso y el evangelista Lucas, pasado por el tamiz de la imaginación de Carrère en todo lo que la historia y los libros sagrados no cuentan. Un libro fascinante para quien se pregunte por el impacto que puede hacer la lectura del evangelio en la burguesía intelectual de la Europa secularizada actual».

  • Tere Iribarren nos dice que todavía tiene en la memoria la novela recién terminada de leer de Gioconda Belli, Sofía de los presagios:

«La pequeña Sofía se pierde entre la gente en medio de un griterío y discusión de sus padres y del desplazamiento atropellado de los gitanos.

El destino le brinda otros paisajes, un mundo mágico que la enfrenta a muchas situaciones dolorosas y a la prepotencia patriarcal de René, un marido, que la controla y la priva de su libertad.

Protegida por seres dotados de una sabiduría milenaria, y la rebeldía gitana de Sofía, se imponen a través de ceremonias antiguas, que la conducen hacia su verdadero origen. Un destino acogedor y humano. Sofía de los presagios me ha hecho entrar en el mundo interior de las personas, de esas con las que me encuentro en el barrio. El valor de la fidelidad y la amistad llevan a caminos sorprendentes».

  • Javier Vitoria se queda “en casa” y sugiere la lectura de Utopía y espiritualidad de José Ignacio González Faus:

«J.I. González Faus nos ofrece una entrega más de su fecundo pensamiento cristiano. Esta vez desarrolla el cómo y porqué del tema que, según él, resume toda su teología: “la utopía no tiene lugar en esta realidad, pero tiene una gran vigencia en ella”. Aunque su autor diga que el lector puede leerlo comenzando por donde quiera, mi recomendación es que se lea en primer lugar el capítulo 22: “Utopía cristiana: la fraternidad”».

  • Jesús Sanz (@jsanzaba) recomienda Emigrantes de Shaun Tan:

«Una preciosa novela que se acerca de manera gráfica y con una sensibilidad espectacular a la realidad de la migración. Un libro conmovedor que, a través de la estética visual, invita a la empatía entremezclándose en él el sentimiento de sentirse extranjero y la esperanza».

  • Lucía Montobbio (@lucia_montobbio) nos invita a leer Quédate con nosotros de Rosario Bofill:

«Rosario Bofill fue directora de las revistas El Ciervo y Foc Nou. Publicaciones que aún siguen en pie. Recomiendo este libro por mis tiempos nostálgicos en la redacción con ella, y porque en artículos cortos y fáciles de leer sabe transmitir su visión de la fe, la iglesia, la vida. La propia autora afirma lo siguiente: “Quédate con nosotros, que anochece. Quizás ésta sea la mejor oración mientras esperamos vivir en plenitud”».

  • Eduardo Rojo (@erojotorrecilla) aconseja la lectura de Estado de crisis de Zygmun Bauman y Carlo Bordoni:

«Una conversación entre dos prestigiosos intelectuales que acaba convirtiéndose en un libro. Los autores, tal como puede leerse en la contraportada, y es un resumen con el que estoy completamente de acuerdo, “exploran las dimensiones sociales y políticas de la actual crisis y sostiene que las sociedades occidentales se enfrentan a una serie de transformaciones mucho más profundas que se remontan más allá en el tiempo y cuyos efectos serán duraderos”».

  • Daniel Izuzquiza (@DanIzzzSJ) recomienda la última y muy reciente novela del jesuita Pedro Miguel Lamet, No sé cómo amarte:

«Articulada en torno a una serie de cartas de María Magdalena a Jesús de Nazaret, la recomiendo por tres motivos. Ofrece un acercamiento narrativo a la siempre estimulante Buena Noticia de Jesús. Lo hace con la finura de un poeta que sabe captar y formular las entretelas del corazón humano. Y abre puntos de conexión con la realidad más sangrante y actual: violencia contra la mujer, explotación sexual, trata de personas…».

  • Araceli Caballero (@aretaca13) nos cuenta que de lo leído últimamente le ha interesado mucho Un mundo común de Marina Garcés:

«Es ensayo denso por la profundidad, no por la manera de expresarse, que pone de manifiesto, una vez más, lo buena comunicadora que es Marina Garcés. Me interesa por dos motivos. Uno: es una filosofía hecha no desde la academia ni desde el cielo de los filósofos, sino desde el compromiso y la lucha social en la calle. Dos: el mundo común no es algo a construir sino, sobre todo, algo a descubrir; el mundo ES común».

  • Santi Torres (@STRocagine) nos habla de Negreaba de zopilotes de Ricardo Falla:

«El 17 de julio de 1982 seiscientos soldados del ejército guatemalteco entraron en la finca San Francisco, del municipio de Nentón y masacraron a casi 200 personas de la etnia maya-chuj  incluidos mujeres, niños y ancianos. Unos años más tarde el antropólogo jesuita Ricado Falla reconstruye los hechos a partir de los testimonios de unos pocos supervivientes. Pero el valor del libro no está solo en centrarse en el fatídico día de la masacre, sino en reconstruir la historia de la finca desde 1871, y en contar lo que pasó después del retorno y hasta 2010. Resulta un libro indispensable para conocer con profundidad uno de los genocidios más silenciados y olvidados del siglo XX, y para recordar que la vida de millones de personas pertenecientes a minorías étnicas continúa amenazada por múltiples intereses económicos y políticos».

  • Joan Carrera propone Psicopolítica de Byung-Chul Han:

«Una mirada crítica sobre las técnicas del poder capitalista neoliberal. Un sistema de dominación que en lugar de operar mediante la opresión hace que los hombres y mujeres se autosometan. La psicopolítica se sirve de la Big Data, que las personas entregan voluntariamente y así condicionar de manera pre-reflexivamente».

  • Pepa Torres (@Pepatorrespere1) recomienda el libro Víctimas de la Iglesia. Relato de un camino de sanación:

«Lejos de ser una relato de morbosidad y amargura el libro es una ventana abierta a la esperanza y la reconciliación, testimoniando, desde una experiencia narrada en primera persona, que hay vida más allá de la noche de los abusos sexuales, que la recuperación es posible. Pero para ello es imprescindible que la iglesia mire a los ojos a las víctimas y se comprometa con ellas “hasta el final”, exigiendo responsabilidades y desenmascarando la doble moral y la complicidad con los victimarios. Parte de la singularidad del libro, además de la propia temática y el modo de abordarla es su autoría compartida: la protagonista anónima del relato vital, su acompañante espiritual, José Luis Segovia, y su terapeuta, Javier Barbero».

  • Jaume Flaquer nos deja otra interesante recomendación: Letra pequeña, la cotidianidad infinita de Benjamín González Buelta:

«En un mundo de hiperexposición a los demás a través de la cultura de la imagen, de los grandes titulares y de las redes sociales donde uno “existe” en la medida que es visto, Benjamín González Buelta nos propone una mística de la vida cotidiana, porque es ahí donde Dios nos sale al encuentro, y es ahí donde se “gesta el evangelio”. El autor nos ayuda precisamente a fijarnos y a valorar la “letra pequeña” de las cosas. Ahí se juega la vida. El libro está bañado de pequeños poemas y textos de poetas y místicos, que caen aquí y allá en un texto que es leído como tierra buena.

El autor, jesuita español, es un verdadero maestro espiritual que integra con sabiduría evangélica la mística y la inserción entre los pobres. Actualmente está en Cuba guiando la última etapa de formación de los jesuitas».

  • Sonia Herrera (@sonia_herrera_s), por su parte, nos invita a acercarnos a la cruda realidad del feminicidio en Ciudad Juárez de la mano de la periodista Elena Ortega en De regreso a casa:

«Este libro recoge el testimonio de Malú García Andrade, activista por los derechos humanos de las mujeres, integrante de la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa y hermana de Lilia Alejandra García Andrade, asesinada en 2001 a los 17 años. Hoy Lilia Alejandra tendría mi edad, 32 años. Su caso sigue impune. Por ello, me parece imprescindible que todo el mundo conozca esta historia de lucha, de resiliencia, de denuncia constante, de sororidad, de voluntad inquebrantable y de reivindicación de la memoria que es la historia no solo de Malú y su madre, Norma, sino de cientos de mujeres en Juárez, en México y en todo el mundo que claman justicia y resisten ante la cara más terrible del patriarcado».

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Ilustración de Mauricio Ospina.