Carta a un amigo del PP

Carta a un amigo del PP

J. I. González Faus. Aunque hemos discutido muchas veces, damos la vuelta al dicho aristotélico: “amicus Plato, magis amica veritas” y, como hoy ya nadie sabe dónde está la verdad, preferimos decir que “la verdad es amiga, pero el amigo mucho más” (aunque no sea Platón).

Esto me ha llevado a pensar que quizá la mayor dificultad que tenemos para entendernos está en el vocabulario. Déjame que te ponga varios ejemplos:

1.- “Hacer reformas”. Para vosotros significa quitar posibilidades a los más pobres para dárselas a los más ricos. Para mí eso no son reformas sino pasos atrás. Podrías haber dicho aquello de la Thatcher de que “no hay alternativa”. Pero llamar reformas a eso…

2.- Habéis anunciado una bajada de impuestos “proporcional”. Esa proporcionalidad consiste en que, si ganas 15000 € al año te rebajarán 60. Mientras que si ganas 30.000 te rebajarán 205. Y si ganas la friolera de 150.000 euros anuales se te rebajarán 2593. Tendríais que haber dicho que era una bajada “inversamente proporcional”. Si no, la impresión que dais es que medís la proporción no de acuerdo con las necesidades de las personas sino de acuerdo con vuestros votantes más seguros o más dudosos. Y reconocéis que vuestros votantes están casi sólo entre quienes ganan más.

3.- “Estamos aquí para defender la libertad”. Y resulta que estáis aquí para imponer una “ley mordaza” que impide fotografiar al policía que esté maltratando a un ciudadano, o manifestarse ante el Congreso, parar un desahucio, o las sentadas y otras cosas así. Otra vez me suena a que “estamos aquí para defender la libertad de los nuestros”, no la de todos los ciudadanos que ni siquiera merecen ese nombre, porque tienen la osadía de no votarnos.

4.- El PSOE “traiciona su vocación de centralidad”. Déjame decirte que, desde que Aznar lazó el eslogan aquel de girar al centro estáis llamando “centralidad” a lo que otros llaman extrema derecha y legado franquista. Como si dividierais al país entre vosotros (que sois el único centro) y todos los demás que son de extrema izquierda, comunistas, venezolanos, arribistas, radicales y toda esa ralea.

5.- La ministra de trabajo, cuando se le dijo en las Cortes que el empleo que se está creando y del que tanto presumimos, es en realidad un subempleo muy mal pagado, respondió que eso de los salarios no es cosa del gobierno sino de los empresarios. Si entiendo bien, eso significa que el PP no se considera autorizado a intervenir en la cuestión social, salvo si es a favor del capital, nunca a favor del obrero. Porque, de hecho, no procedisteis así a la hora de imponer la injusta ley de reforma laboral, acabar con los convenios colectivos y demás etcéteras…

6.- Cuando atacáis a nuevos partidos porque “quieren llevarnos a Grecia o a Venezuela, etc., etc.”, ¿estáis sugiriendo implícitamente que el papa Francisco también quiere llevarnos allí?. Una vez oí a un gran ricachón “es mejor que unos sean ricos y otros pobres, que no que todos sean pobres”. Y ¿no piensas que lo mejor sería que no hubiese ni ricos ni pobres?

7.- “Somos un gran país” suele repetir nuestro presidente. Apenas tenemos un premio Nobel en materias de ciencia, medicina o pensamiento; pero tenemos un historial mucho más glorioso en la Champions League o en tenis, baloncesto y demás deportes. Me pregunto entonces si vuestro ideal no será un país de analfabetos, que deje todo lo que huele a cultura en manos de los ricos. Porque esos dos grupos (los millonarios y los analfabetos) son los más conservadores en todas las sociedades: unos en defensa propia y otros porque no conciben que las cosas puedan cambiar…

8.- Otra cosa que no consigo entender es que nuestro presiente afirme sin inmutarse que han perdido votos por la corrupción y “el martilleo de las televisiones sobre ese tema”. Después del tsunami de la Gurtel, Bárcenas, la caja B, la financiación ilícita y la Púnica… ¿quería de veras decir el sr. Rajoy que las televisiones deben dedicarse a hablar del Barça y dedicar a esos otros temas un rinconcito en letra pequeña, sin insistir tanto?… No puedo aceptar eso porque significaría que cuando decís: “no hemos sabido comunicar bien”, estáis queriendo decir que no habéis sabido mentir bastante.

9.- Y ya ves que no toco el tema de Cataluña porque ahí al menos, vuestro lenguaje es coherente con vuestra actuación. Otra cosa será si ése es el mejor modo de actuar.

10.- Y lo que me deja más perplejo es por qué (si creéis que hacer lo que debéis hacer) cuando llegan las elecciones cambiáis de lenguaje y hasta os mostráis “dispuestos a cambiar la constitución”, tras cuatro años de oposición a un cambio de ese tipo…

Tú me tachas de iluso y de ingenuo. Estaría dispuesto a reconocerlo si luego vuestro lenguaje mostrara una clara conciencia de que vais llenando de víctimas las cunetas de la historia, porque no hay otra manera de progresar. Si reconocierais eso, entonces discutiríamos si vale la pena o si es inmoral semejante progreso. Pero si creéis que ése es un progreso limpio, permíteme que disienta otra vez de ti por razones éticas, aunque tú creas que son razones ilusas.

Y no pienses que hablo así para quitarle votos al PP. Más bien creo que, si pierde las próximas elecciones, quizá tenga una grandísima suerte. ¿Por qué? Pues porque bastantes economistas de prestigio anuncian otra próxima crisis para dentro de poco tiempo (T. Piketty llega a sugerir que las crisis periódicas son intrínsecas a nuestro sistema y más seguras cuanto mejor funciona el mercado). Este pronóstico parece más verosímil para España porque nuestra recuperación no se ha hecho reconfigurando la economía sino volviendo otra vez a la construcción y al turismo, que son bastante propensos a eso de las burbujas y pinchazos. ¡Qué gustazo pues si, dentro de unos meses, volvemos a vernos en crisis y el PP puede llenarse la boca gritando aquello de que “han dilapidado la herencia que les dejamos”! Y si, gracias a eso, recuperáis el gobierno, podréis seguir desmontando el estado del bienestar, alegando que la culpa es de “la herencia recibida” y que, como dijo el señor Montoro: “la vida es dura” (para los que no nos votan, claro)… ¡Menuda suerte!

Vale tío; y, a pesar de nuestras disensiones, un abrazo.

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Imagen extraída de: Pixabay