Entrevista con Rufí Cerdán: El derecho a una vivienda digna y el drama de los desahucios

Entrevista con Rufí Cerdán: El derecho a una vivienda digna y el drama de los desahucios

Cristianisme i Justícia/Justícia i PauEl próximo lunes 13 de enero tendrá lugar la cuarta sesión del ciclo de conferencias Lunes de los Derechos Humanos (Dilluns dels Drets Humans). En esta ocasión el tema a tratar serán las experiencias de empoderamiento alrededor de los desahucios y del  derecho a una vivienda digna. Para ello contaremos con la participación de Eudald Vendrell, abogado y ex vicedecano del Colegio de Abogados de Barcelona, Carme Trilla, responsable del Servicio de Mediación en Vivienda de Cáritas diocesana de Barcelona y ex secretaria de Vivienda de la Generalitat de Catalunya y Rufí Cerdán, miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de la comarca del Bages.

Para ir abriendo boca, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Rufí Cerdán…

– El concepto de derecho a la vivienda supone que las administraciones están obligadas a favorecer el acceso a la vivienda mediante la promoción pública, la concesión de ayudas a través de planes de vivienda o con la adopción de medidas urbanísticas. Tras el eco que ha tenido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y la lucha contra los desahucios, ¿habéis notado algún cambio en la actitud de la Administración para garantizar este derecho? ¿Qué pasos hay que dar para que así sea?

La lucha directa de la PAH ha nacido y se alimenta de la resistencia solidaria contra una de las situaciones de violencia más dolorosas que practica el sistema capitalista actual que rescata bancos mientras echa familias a la calle y las deja sin hogar. Esta resistencia, inicialmente dirigida contra los bancos, que son el núcleo duro del sistema, pronto se dirigió contra las instituciones cómplices que los amparan: los gobiernos, los parlamentos y los poderes locales. La situación es tan dramática y tan generalizada que hoy hay más de 170 plataformas de afectados por las hipotecas en todo el Estado español.

La reacción más significativa de las administraciones la protagonizó el gobierno del PP al rechazar las propuestas de la Iniciativa Legislativa Popular de la dación en pago apoyada por más de un millón cuatrocientas mil firmas y aprobando una ley que se ha demostrado incapaz de resolver el 90% de las situaciones de las familias afectadas que se ven en la calle y con una deuda de por vida.

En Cataluña, la PAH protagonizó la ocupación de la Agencia de la Vivienda de la Generalitat de Catalunya en el proceso de desahucio del bloque liberado con personas realojadas en un edificio propiedad del banco SAREB en Salt. En esta acción, en la que se mostró la fuerza solidaria de las PAH catalanas, se logró el realojo en pisos de alquiler social para la gran mayoría de las familias afectadas.

Esta lucha totalmente justa, que obtiene su fuerza de la desobediencia civil, ha conseguido una gran simpatía popular, por más que los aparatos mediáticos del PP se hayan esforzado en desprestigiarla con calumnias, y por tanto ha obligado a algunas administraciones a hacer “gestos” de cara a la galería. Estos gestos como los que ha hecho la Generalitat y algunos ayuntamientos, no han pasado de ser publicidad de su miserable oferta de viviendas de alquiler social o la simplificación de algunas de las barreras burocráticas que deben superar los afectados que finalmente pueden conseguir la dación de su vivienda.

Para los afectados por la hipoteca el camino es claro: luchar , luchar y luchar porque queda mucho camino por recorrer, pero la experiencia nos demuestra que “SÍ SE PUEDE” .

– El derecho a una vivienda digna, además, está relacionado con otros derechos humanos como el trabajo, la salud, la seguridad social, la privacidad, la educación… España es el país de Europa que más vivienda vacía acumula y el que más desahucia. En este sentido, ¿se podría decir que el Estado español está vulnerando los derechos humanos? Y si es así, ¿qué puede hacer la ciudadanía para cambiar y denunciar esta situación?

Se acaba de publicar el informe “Emergencia habitacional en els estado español, la crisis de las ejecuciones hipotecarias y los desalojos des de una perspectiva de derechos humanos” realizado conjuntamente por el Observatori dels drets econòmics, socials i culturals que ya lleva diez años de lucha por el derecho a la vivienda y por la PAH.

El informe, avalado por una cuidadosa investigación (11.000 encuestas y entrevistas en profundidad) dice textualmente en una de sus conclusiones:

“Este modelo [inmobiliario-financiero-urbanístico] ha privilegiado la construcción indiscriminada y ha privilegiado el acceso a la vivienda en régimen de propiedad. Las consecuencias de esta opción son la existencia de un exiguo parque de vivienda social (menos del 2% del parque total), un elevado parque de viviendas vacías e infrautilizadas (un 13,7% del parque total) y una marcada desatención a otras formas de tenencia más seguras y accesibles económicamente como el alquiler social, la propiedad cooperativa, la cesión de uso o derecho de superficie”.

En Cataluña la situación no es mejor, varias ciudades importantes llegan al 15% de pisos vacíos y la que ostenta el récord más lamentable es Manresa con un 24% de pisos sin habitar. El informe pone de manifiesto un problema estructural, lo que explica el “milagro económico español” que desvela que las raíces del problema se encuentran en el modelo económico pero también en las políticas territoriales y urbanísticas que son esenciales en modelo de apropiación de capital del sistema capitalista.

Estas causas profundas del problema ya fueron denunciadas en mayo de 1968 por Henri Lefebvre[1],  iniciando una corriente crítica contra un urbanismo deshumanizador que ha tenido un largo recorrido y que actualmente tiene un buen representante en el geógrafo David Harvey que denuncia los mecanismos especuladores de las políticas urbanísticas a escala global como lo hizo en una Conferencia en el Fórum Social Mundial 2009. La lucha a favor “derecho a la vivienda y a la ciudad” es una de las muchas caras de la lucha contra un sistema que ha abandonado descaradamente los derechos humanos más básicos como referentes morales. Esta lucha específica toma muchas formas en todo el mundo, pero últimamente empieza a convertirse en una red mundial de experiencias de lucha por estos derechos fundamentales sobre la vivienda y la ciudad humanizada, en buena parte tejida en torno al Foro Social Mundial[2].

– Tú, Rufí, formas parte activa de la PAH del Bages. ¿Qué nos puedes contar de tu experiencia en esta plataforma ciudadana?

La Plataforma de Afectadas por la Hipoteca y el Capitalismo del Bages (PAHC Bages) nació apenas hace una año en la sede del Ateneu Popular la Sèquia que se encuentra en un edificio ocupado del centro de Manresa que acumulaba ocho años de abandono.

Desde las primeras asambleas no han parado añadirse personas y familias afectadas hasta el punto de que estas reuniones dominicales están formadas por una media de ochenta personas. La lucha ha sido dura y sostenida, estimulada por acciones exitosas la mayor parte de las veces, como se muestra en el resumen de prensa de nuestro blog.

La razón de ser de la PAH es la lucha solidaria contra el núcleo duro de un sistema que extorsiona y denigra a demasiadas personas. Pero lo que es humanamente más valioso de su labor es el proceso de transformación personal de los que llegan sintiéndose culpables y se convierten en actores de un verdadero proceso de liberación.

Una de estas afectadas explica su experiencia al Blog del PAHC Bages, una vez conseguida la dación en pago de su vivienda y estos dos párrafos resumen mejor que mis palabras el sentido profundo de esta vivencia personal y colectiva:

“Nunca olvidaré mi primer día en la PAHC Bages, ni a cada una de las personas que hicieron más cálida mi llegada.   Como todos, llegué a la plataforma temblorosa y agotada por una situación de desgaste que se prolonga desde hace años. Años de lucha constante contra bancos, leyes y ex pareja. Años constantes de lucha contra el sistema que tanto nos aprieta y desvaloriza…

Y gracias a la PAHC Bages, que me arropó para unirme a su lucha y hacer de la mía la de todos ellos. Invitándome a ser partícipe de sus problemas, sus ganas de reivindicar. Contagiándome sus deseos de pelear por lo justo, por la verdad, por un futuro mejor. Recordándome que sí hay gente con principios y valores dispuestos a conseguir lo que tanto temen los políticos: la unión. Gracias por recordarme lo bonito que es compartir y confiar”.

– Uno de los rasgos más destacables de la PAH es su filosofía de impulsar el empoderamiento, el apoyo mutuo y la autoorganización. Los resultados y logros de la Plataforma demuestran que es una estrategia ganadora. ¿Crees que sería perfectamente aplicable a otras plataformas y movimientos sociales?

La PAHC Bages participa plenamente los principios y formas de trabajo de todos los colectivos que forman parte del Ateneu Popular la Sèquia. El lema que aparece bajo su logo es: “denunciando injusticias, construyendo alternativas”. La PAHC Bages ha aprendido a funcionar de forma asamblearia, debiendo superar muchas dificultades pero demostrando que es viable trabajar coordinadamente sin liderazgos permanentes que anulen las capacidades para despertar de muchas personas.

Los miembros dela PAH lo tienen muy claro: sólo nos queda el camino de la lucha o el de la desesperación. Pero construir la solidaridad requiere mucho esfuerzo para cambiar los comportamientos individualistas que el sistema ha hecho arraigar en el corazón de todos nosotros. Necesitamos cambios radicales de las formas de ser y de vivir.

Uno de los elementos que facilita esta transformación es disponer de un espacio colectivizado donde el apoyo mutuo no sólo se da dentro del colectivo sino entre colectivos y entre personas de muy diversa procedencia y donde se comparten vivencias y también ratos de ocio y actividades culturales y formativas, experimentando los valores inherentes a la tradición de los ateneos populares que fueron muy significados en la historia de nuestros movimientos sociales.

Por otra parte, esta forma de construir la lucha solidaria difiere mucho de las formas de asistencia que se practican los servicios sociales promovidos por las administraciones y también entre las ONG y entidades de carácter asistencial. Lo digo con conocimiento de causa, porque participo en Cáritas de Manresa y pese a que los referentes de la entidad como los que se pueden encontrar en el documento del Modelo de acción Social de Cáritas pueden ser totalmente coincidentes con la filosofía del empoderamiento, todavía se practica más el resolver necesidades del otro que ayudar a caminar con él. El hecho es que necesitamos trabajar mucho, y aprender de experiencias como la de la PAH, para apartarnos de la beneficencia que se predica y se promueve desde los mismos gobiernos que recortan derechos sociales, para pasar a practicar la solidaridad combativa, transformadora de personas y de estructuras.

– Y ahora… ¿en qué momento nos encontramos? ¿Hacia dónde camina la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y su lucha por el derecho a una vivienda digna?

Desgraciadamente las situaciones dramáticas para muchas familias afectadas siguen creciendo. Todos los indicadores que constatan la intensificación y cronificación de la pobreza así nos lo confirman, mientras podemos observar la ineficiencia de los poderes públicos y la última perversión que nos muestran en materia de vivienda, con la venta de los stocks de vivienda pública a fondo de pensiones especuladores, mientras el banco SAREB se muestra absolutamente impermeable a ceder viviendas sociales, promoviendo el enfrentamiento y sin dar opciones a negociar al ocupantes del bloque de Salt.

El conjunto de las PAH catalanas y buena parte de las del Estado estamos intensificando nuestra lucha en lo que denominamos Campaña Obra Social de la PAH, que es la ocupación de pisos vacíos de las entidades bancarias para alojar familias que han perdido su casa en manos de los bancos y no pueden obtener alquiler social.

En Manresa esta lucha ha obtenido vivienda social para diez familias, cuando los acuerdos voluntarios promovidos por el ayuntamiento con las entidades bancarias no han aportado esta cantidad de viviendas en una ciudad con más de 9.000 viviendas vacías. En Cataluña ya hay más de 700 personas alojadas en estos pisos ocupados.

La Obra Social de la PAH es respuesta solidaria y construcción de alternativas para los empobrecidos que luchan contra el sistema que les niega un derecho fundamental.


[1] Lefebvre, Henri, 1968, Le droit à la ville, Ed. Economica, 3ième édition, 2009

[2] “Ciudades para tod@s: articulando capacidades sociales urbanas”, de Ana Sugranyes y Charlotte Mathivet Habitat International Coalition (HIC) Segunda edition-Santiago de Chile, 2011-01-23

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