Grietas en el muro X: La esperanza está en el presente

Grietas en el muro X: La esperanza está en el presente

Ramon Melgosa. Buscar los orígenes de la Fundació Casa Dalmases supone adentrarse en los recovecos de un proceso, de un itinerario de progresiva búsqueda ilusionada, más allá de la pretensión de dibujar y dar forma a una idea clara, concisa y original. Siempre nos hemos considerado una familia “normal”, con posibilidades “normales” y retos “normales”; aunque ciertamente, un poco cansados de discursos catastrofistas que con frecuencia intoxican el ánimo hasta atrapar en el inmovilismo pragmático del “no hay nada que hacer”.

Decía Panikkar: “proyectamos la esperanza en el futuro y está en el presente. La esperanza es descubrir esta dimensión invisible, misteriosa y bella, de cada momento”. Pero, ¿dónde está este invisible? ¿Hacia dónde buscarlo? ¿Hasta dónde? ¿Qué hacer? ¿Por dónde empezar?

En un contexto sociopolítico muy complejo y con la interpelación de Panikkar encima de la mesa, empezó a fraguarse la necesidad de cambiar alguna cosa, la necesidad de arriesgarse; a pesar de que todo esto conlleve dejar atrás una parte de uno mismo, un desprenderse que rompe barreras interiores y exteriores y te expone a la intemperie de un terreno desconocido.

Hacer tuyas las carencias que se dan a tu alrededor y compartirlas con otros ha sido una de las claves de todo el itinerario. Invitar a soñar no siempre es fácil. Implica sobre todo confiar y respetar motivaciones y procesos personales. En este punto del camino arrancó la idea de constituir una fundación destinada a integrar en el mundo laboral colectivos con dificultades especiales y hacerlo en un territorio rural tan difícil como bello: la comarca de la Segarra en el corazón de Cataluña.

La Fundació Casa Dalmases, tal y como recoge en sus estatutos, nace con la voluntad de crear ocupación para personas con discapacidad y riesgo de exclusión social, poniendo en valor la casa que da nombre a la fundación y que está ubicada en la calle Mayor 87 de la ciudad de Cervera (Lleida). Aunque su constitución jurídica data del mes de noviembre, la inauguración oficial tuvo lugar el 1 de diciembre de 2012. Allí la entidad se presento a la ciudad y se abrió la tienda llamada “l’Espígol”, en alianza con la Associació Alba  de Tárrega. En este espacio de venta recién estrenado y situado en los bajos de la misma casa, todos los días de las fiestas de Navidad se pudieron adquirir productos de alto valor social, desde vinos y aceite de la Cooperativa la Olivera hasta toda una selección de productos de la misma asociación Alba y el Centre ocupacional l’Espígol, entidades todas ellas que tienen su razón de ser en la dignificación y normalización del trabajo con personas con otras capacidades, aunque coloquialmente nos empeñemos en clasificarlas como discapacitadas.

Ahora seguimos trabajando, sumando voluntades con la idea de iniciar un proyecto de elaboración de cerveza artesanal que esperamos tenga un gran impacto social en la comarca, ya que dará ocupación a personas con discapacidad y será un producto propio del territorio.

Todo valdrá la pena si nos permite avanzar y descubrir aquella dimensión invisible, misteriosa y bella, que nos toca vivir en el momento presente. ¡En ello estamos!

Para continuar haciendo posible nuestra labor de reflexión, necesitamos tu apoyo.