“La educación prohibida” o la creación de nuevos paradigmas educativos

“La educación prohibida” o la creación de nuevos paradigmas educativos

Sonia Herrera¿Las estructuras de la escuela han quedado obsoletas? ¿A qué anacronismos se enfrenta la educación? ¿El sistema escolar tradicional permite desarrollar plenamente las potencialidades humanas? ¿Se adapta la escuela a las necesidades de la sociedad del siglo XXI? ¿Educamos para enfrentar la sociedad o para transformarla? ¿Se pueden cambiar las estructuras del modelo educativo de la escuela tradicional? ¿Estamos preparados/as para ese cambio de paradigma?

“La educación prohibida” (2012) es un largometraje documental independiente que intenta dar respuesta a esas preguntas y cuyo objetivo, definido por sus propios creadores (German Doin, Verónica Guzzo, Franco Iacomella, Cintia Paz, Fernanda Blanc y Óscar Fernando Borrero), es “colaborar en la flexibilización y el progreso de las maneras en que entendemos la educación (…) y conocer en profundidad las diferentes propuestas educativas que han desafiado la estructura tradicional de la escolarización como la conocemos comúnmente”.

El film es el resultado de una investigación periodística que incluye más de 90 entrevistas a profesionales del ámbito de la educación y representantes de diferentes proyectos educativos y especialistas en el desarrollo humano de varios países de Iberoamérica como Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, México, Guatemala o España.

“La educación es el territorio donde todo el aprendizaje sucede”. La educación prohibida

Los proyectos alternativos que aparecen en “La educación prohibida” piensan el aprendizaje de una forma diferente ―tal como lo hicieron Montessori, Cossettini, Piaget, Steiner o Waldorf―,  anteponiendo la libertad de elección,  la importancia del amor y los vínculos humanos a los resultados medibles, dando así un salto de la educación leída siempre en términos de pedagogía, de carácter conductista/empírico, a la educación permanente vinculada a las teorías constructivistas que ponen el énfasis en el desarrollo humano del individuo. Esto muchas veces les obliga a funcionar al margen del sistema.

Tal como se pone de manifiesto en la película, la educación no solo debe ayudarnos a entender la realidad, sino a transformarla. Para ello es necesario replantear el sistema educativo y sus estructuras de poder, evitando que las escuelas se conviertan en espacios de tedio y aburrimiento, en meros “aparcamientos de niños/as” donde se imparten materias estáticas, donde la acción no tiene cabida y donde no se busca otro desarrollo más allá del desarrollo curricular y los conocimientos formales.

“Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein

Según explican los profesionales que aparecen en el documental, los sistemas educativos no han cambiado tan rápidamente como el resto de la sociedad y éstos continúan primando la medición de los objetivos por encima de la singularidad de los sujetos, fomentando así contravalores como la competitividad, el individualismo, la discriminación, la violencia emocional o el materialismo… De ese modo, la estructura y el discurso se convierten en un oxímoron de conceptos diametralmente opuestos.

Una de las grandes carencias del sistema escolar tradicional mostradas en “La educación prohibida” es la desatención de la educación emocional por parte de los docentes. Si bien el documental no es una crítica expresa al profesorado (ya que las condiciones y los medios con los que se cuenta probablemente no son los más idóneos), sí resulta interesante ver como la formación recibida por los/as profesionales muchas veces obvia la importancia de la educación emocional o solamente aborda este aspecto de manera superficial.

Los y las docentes que aparecen en la película nos cuentan cómo los currículos académicos se han desvinculado de la realidad y la escuela se ha convertido en un lugar de estructura vertical y de medición de estándares.

“Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas”. Paulo Freire

Las personas no pueden no aprender. Son curiosas y creativas desde que nacen. La escuela puede potenciar eso o frustrarlo y, para ello, el ser humano requiere una educación integral con un enfoque global que incluya variables como el interés del alumno/a, su creatividad, la situación emocional o la nutrición, entre otras, superando la medición del coeficiente intelectual o del rendimiento a través de tests y exámenes.

“El aprendizaje nace de una pregunta en el caos, no de una respuesta en el orden”. La educación prohibida

Amor y reconocimiento son básicos para que los alumnos y alumnas crezcan como personas autónomas, responsables y equilibradas que reflexionen y se hagan cargo de sus acciones y sus consecuencias y que vivan de forma plena teniendo una idea clara de sí mismos/as. Todo ello permite aprender respetando el ritmo y la motivación propios.

Teniendo en cuenta lo dicho, se hace indispensable que exista una vinculación directa y activa entre la escuela y el contexto de los alumnos (familias, barrios, amigos…).

Los proyectos educativos que aparecen en el documental proponen una educación que enseñe a elegir, una educación que permita descubrir y proponer actividades autogestionadas, sin rendición de cuentas, con libertad de movimiento y acceso a diferentes espacios… Este tipo de proyectos da lugar a escuelas flexibles e intergeneracionales donde los niños/as de diferentes edades interactúan y donde éstos/as pueden cambiar de grupo según sus necesidades y procesos.

“Los niños dependientes nunca van a ser lo que ellos quieren, sino lo que otras personas quieren”. La educación prohibida

Mediación, diálogo, intercambio… Eso son valores que deben potenciar los nuevos modelos educativos donde los/as docentes deben convertirse en guías y acompañantes durante el proceso de aprendizaje de cada niño/a. La pedagogía debe readaptarse continuamente, deconstruirse y volver a inventarse para construir un nuevo paradigma educativo que debería crear “escenarios donde cada quien pudiera experimentar y descubrir las cosas que le gustan y luego desarrollarlas”.

La escuela debe convertirse en un lugar de crecimiento personal y construcción colectiva del conocimiento donde se eduque a ciudadanos y ciudadanas libres y críticos y no en un lugar de adiestramiento, de homogenización y de obediencia conseguidos mediante la imposición de límites y miedos.

“La escuela tiene que ser una banco de experimentación, una apertura de posibilidades”. La educación prohibida

Ante la crisis educativa que nos ocupa es necesario un cambio estructural donde se incluya la “educación permanente”, la “antropagogía”, es decir, la teoría científica de la educación de la persona humana a lo largo de la vida. Hablamos, dentro de los principios de la antropagogía, de rescatar aquellos valores que fomentan la calidad humana por encima de aquellos limitados a potenciar el crecimiento material de su naturaleza; valores que animen al compromiso de la vida socio-política concienciando para una participación responsable y activa dentro de la misma; que incentiven, motiven e impulsen el librepensamiento. En definitiva, una educación viva.

Algunas oportunidades perdidas en “La educación prohibida”

– Se podría haber aprovechado el tema de la educación y de la necesidad de involucrar a las familias en la escuela para visualizar los diferentes tipos de familias existentes y no centrarse solamente en el estereotipo de familia tradicional.

– Al criticar la temprana desvinculación de los niños/as respecto a la madre, no se habla del padre y en ningún momento se aborda el tema de la corresponsabilidad y la conciliación a la hora de educar a los hijos/as.

– Al centrarse solamente en las carencias, en cierta manera, el documental obvia todos los aspectos positivos que trajo consigo la educación del siglo XX: los niveles más bajos de analfabetismo de la historia, acceso de clases sociales desfavorecidas y escalada social, etc.

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