Una teologia y una mística comprometidas con la justicia

Una teologia y una mística comprometidas con la justicia

Cristianisme i Justícia. Durante este curso que termina, hemos intentado a través de nuestras publicaciones explorar y mostrar una teología bien integrada con la justicia, en consonancia con el lema que ha sido una constante en la celebración de los 30 años del centro: buscar la justicia que surge de la fe.

Este era el eje central de nuestro libro “Mística y compromiso por la justicia” que salió el mes de noviembre pasado.

La tarea, sin embargo, se nos presenta cada vez más difícil, a tenor de la profunda crisis eclesial que ha ido derivando con el paso del tiempo hacia aquello que algunos autores han denominado como “la tentación del gueto”. Y a tenor también de un proceso acelerado de debilitamiento de la fe, desafección de la Iglesia y secularización, que ha sido especialmente intenso en los paises llamados “occidentales”.

No obstante, nos hemos resistido a dejarnos arrastrar por el pesimismo imperante, y proclamar no solamente la vigencia sino la actualidad de un pensamiento teológico centrado en Jesús y en el evangelio, y que ve en este mundo nuestro malherido, el único lugar de verdadera realización del Reino. Nuestro intento ha pivotado a partir de dos coordenadas:

La coordenada de los testimonis. Testimonios históricos como el recuerdo de los curas obreros que realizamos gracias al cuaderno escrito por Jaume Botey.

Y testimonios actuales, como el  de la religiosa Teresa Losada. Un ejemplo vivo de los frutos de esta justicia que surge de la fe y que conduce al compromiso hacia los más necesitados.

Y la coordenada de la novedad en teología. Lucía Ramon nos mostró el pasado otoño una pequeña luz de renovación a través de su propuesta de una teologia menos ideológica, menos masculina, menos conceptual, y mucho más centrada en la experiencia y en el cuidado.

Mientras tanto, Javier Vitoria, afinava su mirada y su pluma para buscar en medio del invierno eclesial, signos de esperanza y vientos de cambio.

El verano puede ser una buena oportunidad para leer o releer algunas de estas publicaciones. Si todavía no las recibes no dudes en solicitarlas gratuitamente.

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