¿Crisis económica o crisis política?

¿Crisis económica o crisis política?

Xavier Garí de Barbarà. Cada día la Política (con mayúsculas) se resquebraja. La clase política, la actividad política, el análisis político, la participación política …, está en una crisis cada día más grande, que me atrevería a afirmar que supera incluso los estragos de la crisis económica.

Hablo, sobre todo, del caso del conjunto de España, si bien en Cataluña y el resto de Europa a veces parece que todo está contagioso. La clase política catalana no sabe dar la talla en unos momentos en que tienen la alta responsabilidad de, en nombre del pueblo, ayudar a superar la situación autonómica. Pero en la Unión Europea tampoco están mucho mejor: ha costado apoyar a la situación crítica de la economía griega, y aún hoy los altos dirigentes recientemente elegidos como el presidente o la jefa de la diplomacia europea, no han consolidado ni su autoridad ni su reconocimiento interno ni externo.

Me pregunto a menudo si más que hablar de tanta crisis económica, deberíamos preguntarnos cuál es la política que hay que hacer? ¿Dónde está la ética política en la gestión de la administración? ¿Dónde está el liderazgo político de los partidos y los representantes parlamentarios? ¿Dónde está el tejido social y cívico catalán para sacar adelante el país en unos momentos complicados como este? ¿Qué pasa con la clase empresarial, que ha sido tantas veces motor económico pero también con importantes resonancias políticas?

Es clave preguntarse primero sobre la ética política para poder responder, en segundo lugar, a la ética económica. ¿O es que los implicados y acusados en la trama Pretoria no tuvieron vínculos con la política, tuvieron que contar con el visto bueno de políticos, y la mayoría de ellos eran cargos públicos como concejales o alcaldes?

No nos engañemos: tenemos una crisis política importante entre manos, porque la política ha acabado haciendo el juego a la economía; y no es tanto que la economía domien y someta a la política … Y si la política está en crisis será también porque buena parte de la sociedad civil no está suficientemente implicada en la democracia, y deja en manos de la clase política su gestión, análisis y decisiones.

Hay que afrontar, a fondo, con serenidad pero con firme y clara responsabilidad, los retos de la democracia y la política, y así superar a continuación el escándalo de la crisis económica, basada en el egocentrismo más radical. No puedo cerrar esta aportación sin hacerme eco de que las intenciones del presidente Obama de acotar, desde la gestión política, los excesos de las finanzas, ha sido cerrado por el Congreso norteamericano … Y los congresistas son claramente la clase política. ¿Crisis económica o crisis política?

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