Los obispos de Suiza a favor de la construcción de minaretes, ¡Bravo!

Los obispos de Suiza a favor de la construcción de minaretes, ¡Bravo!

Jaume Flaquer. Dentro de la oleada de pánico europeo ante la penetración del Islam en el continente, la extrema derecha multiplica iniciativas para oponerse a tal transformación sociológica. Una de las más absurdas es la convocatoria, en Suiza, de un referéndum contra la construcción de minaretes. ¡Sí de minaretes, no de mezquitas! Por muy absurdo que parezca, el referéndum va a celebrarse y la Iglesia se ha pronunciado con gran sensatez:

“Invitamos a rechazar la iniciativa [que se opone a los minaretes], no por desconocimiento de las dificultades reales, sino porque somos coherentes con nuestros valores cristianos y con los principios democráticos de nuestro país”.

¡Bravo! En una supuesta lucha contra el Islam, ¿qué se ganaría prohibiendo los minaretes? Lo que es seguro es que es una medida que solo conseguiría crear anti-europeismo entre los musulmanes.

La iglesia no desconoce las dificultades, ni que “los derechos inherentes a la libertad religiosa y cultural no son respetados en ciertos países de religión islámica”, ni que “los cristianos en particular padezcan dificultades en su práctica religiosa y restricciones en la construcción de edificios sagrados”, pero la democracia y los valores cristianos nos obligan a no tratar a los musulmanes que viven en Europa como responsables de lo que sucede en los países islámicos.

Por supuesto, yo estoy en contra de que me despierten desde el minarete a las 5 am para rezar (como también de que me despierten las campanas), y aun más que tenga que escuchar la predica del Viernes por sus altavoces distorsionados y las advertencias contra el fuego del infierno para los que se desvían por el camino recto. Pero la existencia de un minarete no implica “que suene”.

La existencia de edificios dignos de culto es una exigencia de la acogida de estos inmigrantes. El minarete es una cuestión de dignidad y de aprecio de su religión. Algunos musulmanes, es verdad, querrían hacerlo bien alto, como quien estira el cuello por orgullo, o como aquel varón infantiloide que pone su virilidad en cuestiones de tamaño. En muchos países árabes donde hay una iglesia se ha construido al lado una mezquita procurando que el minarete sea un poco más alto. Pero esto no impide que aquí, pueda haber mezquitas que integren el Islam con normalidad dentro de la diversidad religiosa europea.

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