Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre

Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre

Veus. Comunicado de prensa del Jesuit Refugee Service (JRS). Los recortes en el presupuesto de educación en el Sur de Sudán ponen en peligro el desarrollo. La educación de hoy es la estabilidad de mañana. Durante los últimos tres años, el gobierno del Sur de Sudán ha recortado en un 25 por ciento el presupuesto de educación, pasando de 134 millones de dólares a 100 millones. Esto es particularmente decepcionante si se tienen en cuenta las mejoras en los índices de matriculación desde el acuerdo de paz de 2005. Recortes presupuestarios de esta magnitud afectarán de forma adversa la calidad de los servicios educativos. Con unos índices de alfabetización del 20 por ciento, y del 10 por ciento entre las mujeres, aún queda mucho por hacer.

Con motivo del Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre, el Servicio Jesuita a Refugiados/ África Oriental (JRS EA) advierte sobre la importancia de la educación en el Sur de Sudán y alienta a su gobierno a destinar recursos suficientes para mantener y mejorar los resultados conseguidos hasta la fecha. El JRS EA también apremia a los donantes y a la comunidad internacional a ofrecer la asistencia necesaria.

“La educación es la llave del desarrollo. Ésta aumenta la dignidad humana, ayudando a las personas a alcanzar todo su potencial, mejorar su calidad de vida y convertirse en ciudadanos políticamente maduros. Estas son cualidades muy necesarias para que el Sur de Sudán tenga un futuro estable. El gobierno sursudanés, la comunidad internacional y las agencias de ayuda tienen que unirse para que esta sea una realidad para el pueblo del Sur de Sudán”, dijo el director del JRS EA, P. Frido Pflueger SJ.

Según un informe de UNICEF del pasado año, los índices de asistencia escolar en el Sur de Sudán se han triplicado en los últimos cuatro años. Desde 2005, han pasado de los 343.000 – entonces la cifra más baja del mundo – a los más de 1,3 millones. A pesar de estas mejoras, los niveles de asistencia para las niñas permanecen muy por debajo de la de los niños. Las dificultades económicas, que se suman a ciertos valores y prácticas socioculturales, como por ejemplo los matrimonios precoces, siguen impidiendo la escolarización de muchas chicas. Hay que hacer más para convencer a padres y comunidades del valor de la educación, especialmente en el caso de las niñas.

El recorte de maestros formados y pagados supone otro gran desafío a la enseñanza. Sólo un siete por ciento de los maestros de primaria en el Sur de Sudán ha recibido educación formal. Si bien otro 48 por ciento ha participado en formaciones internas, los restantes no han recibido ningún tipo de preparación.

“En el condado fronterizo de Kajo Keji, el JRS ha formado a las tres cuartas partes de los maestros desde 2001. Pero es necesario contratar a más maestros y pagarles los salarios regularmente si queremos mejorar el equilibro estudiante – maestro y la motivación del personal”, dice Andre Atsu Agbogan, director del JRS Sur de Sudán.

Vale la pena invertir en los maestros y los estudiantes. Recientemente, el JRS impartió un curso de preparación para los exámenes a 150 alumnos de secundaria marginados en Yei.

“Este fue un punto de inflexión para mí ya que aprendí los conocimientos esenciales para mis exámenes finales. En dos semanas, ninguno de los maestros se perdió una lección, al contrario que en mi escuela donde a veces pasamos el día entero sin hacer nada”, dijo el participante del curso, John Wani.

El Jesuit Refugee Service (JRS) es una organización no gubernamental católica cuya misión es servir, acompañar y defender los derechos de los refugiados y de las personas desplazadas por la fuerza.

El JRS trabaja en 57 países de todo el mundo y su personal incluye laicos, jesuitas y otros religiosos para responder a las necesidades educativas, sanitarias y sociales de más de 500.000 refugiados y desplazados forzosos. En África Oriental, el JRS trabaja en Etiopía, Kenya, Sudán, Tanzania y Uganda, llegando a más de 80.000 refugiados y desplazados forzosos. En Sur de Sudán, el JRS apoya en la actualidad 78 escuelas de primaria y 16 de secundaria con más de 40.000 estudiantes, e impulsa programas de discriminación positiva, educación para la paz y formación interna en tres condados fronterizos.

Los servicios del JRS se ofrecen a refugiados y desplazados independientemente de su raza, origen étnico o confesión religiosa.

Mas información sobre el Jesuit Refugee Service lo encontrarán en la web del JRS, www.jrs.net

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