Quizá sí que sea más que un sueño

Quizá sí que sea más que un sueño

Jesús Renau. He tenido un sueño. Soñaba que el Parlamento español votaba dos proyectos de ley, sobre la inmigración y sobre el aborto. Unos días antes, y tras un largo debate democrático, todos los partidos habían llegado a un acuerdo: cada diputado podía votar según la propia conciencia en votación secreta.

El debate no había sido fácil, pero fueron los dirigentes de los mismos partidos los que dieron el último empuje para romper en estos dos temas dicha disciplina de voto. Los movía el hecho de ir profundizando en la democracia. Acordaron que se pueden dar temas de conciencia ética tan controvertidos dentro de una sociedad plural, que era mejor dejar a cada diputado que votase en conformidad con su ética personal.

En el sueño pensaba: ¿no es quizá un paso adelante, excepcional sin duda, en el proceso de profundizar en el sentido democrático? ¿No resulta admirable que todos los partidos, que representan el pueblo soberano, se hayan puesto de acuerdo en estas dos cuestiones tan polémicas?

Cuando me he despertado me he dado cuenta que sólo era un sueño, y antes de alimentar un nuevo desencanto he decidido escribir cuatro rayas. Espero que la semilla fructifique por el bien de nuestra democracia.