¿Hacia un Foro catalán de Teología y Liberación?

¿Hacia un Foro catalán de Teología y Liberación?

Jaume Botey. A finales de enero se celebró en Belém do Pará, Brasil, el 9º Foro Social Mundial, con más de 120.000 asistentes procedentes de todo el mundo. Era normal que, allí en la desembocadura del Amazonas, el eje-estrella de este Foro fuera el medio ambiente, con la Amazonia amenazada de destrucción como referente omnipresente y las culturas y colectivos indígenas, amenazados también de desaparición. Los dos temas no estaban presentes sólo en los discursos, sino también físicamente. Desde el interior de la selva miles de indígenas se desplazaron hacia Belem, plumas incluidas, dejando testimonio con su presencia del renacimiento de sus culturas.

En este sentido, esta edición del Foro representaba dos reencuentros: el reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos indígenas, que desde su cosmovisión cuestionan el sistema capitalista y el reencuentro entre las reivindicaciones medioambientales y económico-políticas, sin las cuales las reivindicaciones medioambientales quedan en proclamas bucólicas. El sistema capitalista es el que, sin misericordia, explota tanto a las personas como la naturaleza. Al Manifiesto de los Movimientos Sociales, que como es tradición se aprueba el último día, quedaba claro su carácter anticapitalista.

Como es costumbre, aprovechando la convocatoria mundial del Foro Social algunos colectivos convocan sesiones específicas (por ejemplo las autoridades locales, juristas, salud). Ya hace tres convocatorias (las anteriores, Porto Alegre-2005, Nairobi 2007) que se celebra, unos días antes, un Foro de Teología y Liberación. Este año asistieron unas quinientas personas, teólogos y dirigentes de comunidades, procedentes también de todo el mundo. Y como era lógico en ese escenario, también una parte importante de las intervenciones giró sobre la necesidad de hacer de la ecología un nuevo paradigma teológico. Porque en un sentido amplio, la naturaleza, en su materialidad y corporeidad, es una manifestación del Dios creador y del Dios encarnado, y toda ella (Rom.8) “gime y sufre” esperando “que la gloria de los hijos de Dios se revele plenamente” y lo incluye, obviamente, la dimensión corporal y material, es decir, tanto el respeto a la creación como todo lo que camine hacia la felicidad y la igualdad de las personas.

Hace un par de años, después del Foro Social de Nairobi, convocamos el Foro Social Catalán. Sin modestia, podemos decir que fue un éxito de participantes, de temas puestos a debate, de posibilidad de consolidar red entre movimientos. Este año se repite la propuesta en enero del próximo año, 2010. Quizás sería hora de pensar, también, en la posibilidad de celebrar en torno a las mismas fechas, un Foro Catalán de Teología y Liberación. El Foro acentúa sobre todo la voluntad de hacer red, generar intercambio, dar a conocer experiencias. Y hoy, entre nosotros, hay innumerables grupos, experiencias de fe y de servicio, pequeñas comunidades que viven aisladas o cerradas sobre sí mismas, que en relación a temas tan actuales como la laicidad, el diálogo interreligioso, la autonomía de la moral, la enseñanza de la religión escuela, etc. tienen una opinión en las antípodas de casi la única imagen que los medios de comunicación dan de la Iglesia, pero que no se conocen y tienen pocos medios. En este sentido, un Foro Catalán de Teología y Liberación podría ser muy útil.

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